Celestino García, ejecutivo del año en los XXIX Premios Ejecutivos

Celestino García, ejecutivo del año en los XXIX Premios Ejecutivos

Celestino García Samsung Electronics
La vinculación de Celestino García con Samsung comenzó el año 2001, cuando apenas comenzaba la gran revolución tecnológica que hemos vivido con la llegada del siglo XXI y la marca era desconocida en nuestro país. Desde entonces, un intenso trabajo desarrollado desde los diferentes puestos que ha ocupado en la compañía ha llevado a Samsung a ser una de las empresas más conocidas y reconocidas no solo en España sino internacionalmente. Una enérgica y exitosa carrera que hoy le hacen merecedor del galardón al Ejecutivo del Año en la XXIX edición de los Premios Ejecutivos.

¿Cómo es Samsung como compañía? ¿Qué convierte a sus productos en diferentes?

Samsung es una compañía absolutamente increíble y que está muy inmersa en distintos tipos de industria. La compañía más conocida dentro de la corporación es Electronics, que está presente en los principales mercados mundiales. Es una compañía que se dedica a interpretar el futuro, a intentar visionar cuáles pueden ser las necesidades y los retos tanto de los consumidores como de las compañías. Estoy absolutamente encantado de trabajar en este fantástico reto.
En cuanto a nuestros productos, en primera instancia los hacen diferentes las personas que conforman esta corporación. Creo que somos personas con unas altas expectativas, con un alto compromiso, que intentamos en todo momento dar lo mejor de nosotros mismos. Esto se transforma en productos realmente innovadores a los que intentamos dotar de alma porque nuestro objetivo es hacer la vida mejor.

Estamos intentando convertir a Samsung en una marca amada para el consumidor. En este momento convivimos consumidores muy diferentes que además aplicamos muy diferentes criterios a la hora de comprar un producto. En el mercado en el que estamos hay babyboomers, por ejemplo, que cuentan con unas preferencias y estilos de vida muy personales que tienen que convivir con centennials, cuyas preocupaciones, sentimientos y percepciones son totalmente diferentes. Para nosotros como compañía es un reto poder atenderlos a todos. 

Por otro lado, en el mundo B2B nos enfrentamos a ese crisol de transformación digital donde antes la tecnología era solo para algunas empresas, porque tenían un trasfondo tecnológico, y ahora la tecnología es para todas las empresas y en contacto directo con el consumidor. Antes teníamos canales que de alguna manera te protegían. Ahora tenemos al consumidor al lado nuestro y tenemos que dialogar con él, tenemos que seducirle, que comprometernos con él, entendiendo también que, hoy más que nunca, la oferta que tiene delante de sus ojos es cada vez más amplia. Así que es doblemente retador para la compañía volver a ganar una y otra vez la satisfacción y el cariño de todos ellos. 

La imagen de Corea como país, hablando de su marca internacional, ha experimentado un cambio radical muy positivo. ¿Qué ha tenido que ver Samsung? ¿Qué ha aportado?

Samsung representa más del 20 % de la Bolsa coreana y ha ayudado a la transformación del país en múltiples aspectos. Se ha convertido en un gigante tecnológico lo que ha ayudado a que Corea como país haya subido su reputación. La compañía tiene múltiples lazos con otra serie de empresas que a su vez conforman un ecosistema fantástico y también ha sido facilitadora de la recepción de mucho I+D dentro del propio país coreano. No es solamente el significado de Samsung por su importancia, sino todo lo que ha atraído, ese ecosistema de empresas del que hablaba (proveedores de componentes, desarrolladores de software…), además de inversiones billonarias en el país. Creo que ha sido una labor en la que ambos nos hemos ayudado, nosotros aportando a Corea, y el país, de alguna manera, sintiéndose orgulloso de contar con este tipo de campeones nacionales. 

Samsung Electronics cumple 50 años en 2019. ¿Cuál ha sido su trayectoria?

Fue en el año 1969 cuando nuestro chairman tuvo la visión de intentar tener un campeón de electrónica operando dentro de las compañías del grupo. La verdad es que durante estos 50 años han pasado multitud de cosas. Fue un hecho muy relevante. La primera producción de la compañía fue de una televisión en blanco y negro para una compañía japonesa, y esos orígenes humildes se han convertido hoy en una compañía que factura más de 400 billones de dólares americanos, que invierte más de 15.000 millones de dólares en I+D y que acaba de comprometer para los próximos tres años unas inversiones de más de 50.000 millones de dólares. Fueron unos inicios muy humildes, comenzando con la producción para terceros, para ir evolucionando y llegar hasta un hecho muy relevante como fue la creación del primer chip Made in Corea, y alguna cosa más. 

Otro hecho muy importante que también me gustaría destacar tuvo lugar a principios de los años 90, cuando llegó el momento de cambiarlo todo para posicionar a la compañía en puestos de liderazgo en el cambio de analógico a digital. En aquellos años nuestro chairman pronunció una frase que ha quedado para la historia en la que nos pedía cambiar todo menos nuestra mujer en ese momento de transformación que ahora está en boca de todos, porque este elemento de digitalización está cambiando todo lo que tenemos a nuestro alrededor. 

¿Cuáles son los valores de una marca como Samsung?

El principal valor es el respeto al empleado. Respeto a la cultura para dejar hacer, para dejar pensar, para dejar volar la imaginación de todas las personas que conforman la compañía. Por supuesto que también nos preocupa muchísimo la reputación y queremos que la compañía sea considerada un buen empleador y un buen ciudadano en todo el mundo. Todo esto lo representamos dentro de determinados aspectos como es el apoyo a la educación y a la digitalización de la educación o el apoyo a la empleabilidad. En todos los países del mundo están preocupados porque sus nuevas generaciones puedan tener las mejores opciones de empleabilidad posibles ya que tenemos una serie de assets digitales que a todos nos cuesta desarrollar, y que hay una nueva reiniciación de la actividad competitiva por parte de los países. También intentamos hacer que la vida sea mejor a través de la tecnología, no solamente en el mundo como consumidor final, sino también como elemento de transformación para permitir que las compañías compitan muchísimo mejor.

En alguna ocasión ha manifestado que con la inversión en I+D Samsung inventa la tecnología del futuro. ¿Cómo va a ser ese futuro?

Siendo absolutamente sincero, creo que nadie lo sabe. Lo que estamos intentando entre todos es hacer muchas pruebas, crear muchas hipótesis, intentando trabajar con la máxima libertad posible para poder hacer una interpretación. Aquí suceden dos cosas. Por un lado, nosotros podemos predecir y estabilizar determinadas tecnologías, pero luego el quid de la cuestión es cómo las adoptan todos los consumidores en el mundo y todas las empresas.
 
Quizá esto sea el hecho relevante, tener por un lado grandes innovaciones, grandes elementos y grandes disrupciones tecnológicas, pero sobre todo hacerlo desde el punto de vista de la sensibilidad, de cómo hacer ese go to market y cómo conseguir que esas tecnologías sean un elemento económico relevante para consumidores y compañías. Esto provoca que tengamos que hacer aquí un ejercicio de humildad y de responsabilidad en el cual, por un lado lanzamos las líneas estratégicas que determinan cuáles son las tecnologías en las que nuestros laboratorios van a concentrar sus energías y, por otro, vamos a intentar componerlo en productos y servicios que sean relevantes para los consumidores.

¿Realmente vamos a dominar el mundo con nuestro smartphone?

Haciendo una analogía con “El Señor de los Anillos” ahora que vivimos un tiempo en el que nos gustan series muy épicas, en este momento el smartphone es el elemento central alrededor del cual giran nuestras vidas, porque es el elemento que desde el momento en que nos despertamos hasta el momento en que comenzamos nuestro descanso nos acompaña. Es un elemento que se comunica en este mundo del Internet de las Cosas con todo lo que tenemos a nuestro alrededor. Pero es que cada vez lo va a hacer más y mejor. El smartphone está ahora mismo adquiriendo un protagonismo fantástico. Lo que estamos intentando desde Samsung con productos como el Galaxy S10 es dotarlos de la máxima inteligencia, de la maxima conectividad, de la máxima usabilidad, para que ese acompañamiento sea absolutamente satisfactorio. Creo que lo estamos logrando porque los consumidores en este momento nos están diciendo que es un producto que les encanta, que es un producto que les facilita esa vivencia digital, y que podemos vivir plenamente este mundo digital con un dispositivo smartphone como nuestro Galaxy S10. 

Samsung acaba de lanzar una nevera que responde a la voz. ¿Realmente lo gestionaremos todo a través de la voz?

El compromiso de Samsung es que los 700 millones de dispositivos que salen de nuestras fábricas todos los años tengan inteligencia. Esa inteligencia se traduce en que sean conectables, que sean integrables, que se puedan comunicar no solamente con otros dispositivos Samsung, sino que sean interconectables en una plataforma abierta con otros players de la industria. Esto afecta a dispositivos sobre los que hay un perfecto conocimiento y realidad, y que son inteligentes, como los smartphones, como los televisores o como nuestras tabletas. Pero también con todo home appliances, como son los frigoríficos, las lavadoras y otra serie de elementos. Estamos haciendo grandísimos esfuerzos para que todos ellos sean conectables y, dentro de esa conectividad, que también puedan ser manipulables y operables por el consumidor utilizando su lenguaje natural que es la voz. En todo ello nuestro agente de inteligencia artificial Bixby juega un papel protagonista. Ese futuro que soñábamos hace unos años lo convertimos en realidad en el 2019, así que esta tecnología ya no es más para soñarla sino para poder utilizarla. Ya en este momento, en 2019, alguien puede manejar nuestros frigoríficos de última generación utilizando su voz. 

Como español ¿qué es lo más complicado de gestionar en una empresa coreana?

En primera instancia, tener un cambio de actitud en cuanto a dónde están los límites. Creo que la compañía para la que trabajo te hace cambiar en primer lugar el entendimiento de esos límites y creo que en la cultura española nos autolimitamos mucho más. No sé si en gran parte se produce por protección hacia nosotros mismos, pero cuando formas parte de un equipo como el de Samsung, tienes que aceptar el hecho de eliminar la autolimitación. 

En segundo lugar, el intentar también darle una parte muy importante a la vida laboral ahora que está tan en boga el hecho de la conciliación. Quizás porque le exigencia de las responsabilidades a las que nos enfrentamos nos hace muy retador el hecho de la conciliación. A mí me gustaría más que utilizar la palabra conciliación, hablar de la convivencia entre esa parte profesional y esa parte personal en nuestro día a día, porque las tecnologías nos lo permiten por un lado y, por otro lado, porque el reto al que nos enfrentamos es realmente de dimensiones muy importantes, y no podemos tener apenas interrupciones para poder hacer un trabajo que obtenga buenos resultados.

Y en tercera instancia, quizás una parte cultural donde tenemos que intentar compaginar determinados aspectos, pero en esta parte creo que jugamos con ventaja porque Corea y los coreanos son reconocidos como los latinos de Asia. Porque son personas que a las que les gustan mucho las relaciones personales, les gusta tocar, les gustan las buenas cosas de la vida y en esta parte creo que existe un perfecto entendimiento entre los latinos españoles y los latinos asiáticos.

Hablando de latinos. Como consumidores o clientes ¿tenemos algún tipo de particularidad?

Los latinos somos personas a las que nos encanta la tecnología. Somos un colectivo ávido por adoptar cualquier tipo de innovación. Así lo ha demostrado la adopción de la televisión digital y estas nuevas plataformas OTT, la adopción de la fibra óptica, la adopción del smartphone o la adopción de la tableta. Somos personas que damos muchísima importancia a la comunicación y adoptamos de manera muy rápida todos estos elementos y tecnologías que facilitan el estar conectado. En definitiva, somos personas entusiastas y entusiasmadas con la tecnología.

¿Habrá novedades?

Las novedades de las que podemos hablar son las que anunciamos en prensa y que de alguna manera ya son conocidas. Las novedades que no son conocidas son absoluto secreto. Samsung es una compañía tecnológica, que vive por y para proteger la propiedad intelectual, sobre todo la suya propia teniendo en cuenta el momento geopolítico tan delicado que vivimos y que nos preocupa a todos. Una compañía tecnológica como Samsung trabaja arduamente para ofrecer privacidad y confidencialidad, que es algo que nos preocupa en un mundo absolutamente interconectado. En cuanto novedades habrá que esperar a que las podamos contar.

Va a recibir el premio al Ejecutivo del Año. Más allá del reconocimiento al trabajo que realiza su equipo, que seguro ha tenido mucho que ver en su concesión, ¿qué significado tiene para usted?

Lo primero que siento es orgullo, satisfacción y responsabilidad. La verdad es que debo reconocer que no dispongo de mucho tiempo para dedicar a la reflexión, ni de dónde comencé, ni a dónde llegué. Pero efectivamente los premios, más que a las personas, son a las compañías, y como representación de la compañía en este momento me toca recogerlo a mí en su nombre. 
La gente lo es todo y creo que es poco el reconocimiento que las compañías pueden hacer en cuanto a los equipos. Quizá el único mérito que yo me puedo atribuir dentro de haber recibido este premio es el de intentar contagiar a todo este equipo ese entusiasmo y ese reto de crecernos ante la dificultad, de que la resiliencia sea algo natural, y que cuando le preguntas a alguien en un proceso de selección si sabe trabajar en equipo o no, y todos respondemos sí, o cuando le preguntamos si es capaz de gestionar el estrés y todos respondemos que sí, el intentar adoptarlo como una práctica diaria.

Normalmente todo esto se demuestra en el día a día y en hechos y situaciones que te llevan a vivir los límites. Y es este vivir los límites lo que también te hace lograr hechos muy relevantes tanto de facturación y de cuota de mercado, como de adopción de nuestros productos en los diferentes mercados donde estamos presentes. Mi único mérito aquí es ser la correa de transmisión que opera entre el objetivo a conseguir y en ese llevarlo a cabo que nos demanda el mercado.

En definitiva, orgullo y satisfacción. Recogerlo con la máxima humildad y hacerlo en nombre de la compañía no como algo personal. Estoy convencido de que si otra persona ocupara esta posición no sería yo el que saliera en esa fotografía. Sería esa otra persona quien recibiera el premio porque de nuevo lo estaría recibiendo en nombre de la compañía.
 

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