Ya hay un español que quiere
vivir y a vivir empieza,
entre una España que muere
y otra España que bosteza.
Españolito que vienes
al mundo te guarde Dios.
Una de las dos Españas
ha de helarte el corazón

Van cayendo los años, uno tras otro, en los que el esfuerzo titánico de las empresas españolas parece ser el único soporte sobre el que se asienta España en los rankings mundiales de posicionamiento por país.

Uno de los temas que ocupan, y mucho, el espacio de las tertulias y ponencias de los últimos tiempos es la diversidad generacional en las empresas.

En junio de este año, apenas faltan tres meses, comenzaremos a celebrar nuestro trigésimo aniversario que culminará en junio de 2020 cuando podamos decir, con la cabeza muy alta y mucho orgullo, que ejecutivos ha cumplido treinta años.

Dicen que poner pasión en aquello que haces es una de las mejores maneras en las que se consigue alcanzar metas, pero también tesón, no desfallecer, aunque el mundo se vuelva del revés.

De nuevo el refranero español me brinda el soporte para iniciar el editorial. Perdonen mi insistencia, pero creo que el acerbo popular posee un conocimiento difícil de superar.