“Que los productos de El Pozo tengan presencia, como producto típico español, prácticamente en todos los continentes, es una responsabilidad muy grande”

Hablamos con Pablo Olivares, director de marketing de El Pozo Alimentación

¿Cómo definiría la innovación en el contexto empresarial actual? ¿Qué sectores consideraría estratégicos?

Actualmente, la innovación es la capacidad que tiene la organización de adaptarse, de anticiparse y de crear valor diferencial en un mercado tan competitivo donde el consumidor es cambiante día a día. No se tiene que limitar solamente a crear o lanzar productos nuevos, sino que hay que innovar también en procesos, en experiencia de consumidor o en comunicación. Al final, es un ecosistema muy amplio y la innovación no se puede limitar solamente al producto.

Sectores estratégicos para la innovación hay muchos, pero donde tiene una gran influencia es en la economía, en lo social y en lo relacionado con el consumidor, como por ejemplo en la tecnología o en la digitalización donde la innovación tiene un papel muy importante. En la salud física y también ahora, que está más de tendencia, en la salud mental; por supuesto, en alimentación y sostenibilidad, energía y medioambiente y también en una educación que sea muy especializada.

¿Qué papel juega la innovación en la estrategia de su empresa/organización?

Para El Pozo es fundamental. Nosotros tenemos tres pilares claves que son la innovación, la creación de marca y la competitividad. Siempre decimos que si no eres una marca que aporta un valor diferencial, te conviertes en una mercancía. Y convertirte en una mercancía significa convertirte en precio. Nosotros tenemos muy claro que de lo que queremos huir como marca es de las subastas de precio, con lo cual el valor de la innovación para nosotros va en nuestro ADN.

¿Cree que Europa puede encontrar su propio modelo de innovación o está condenada a ir a remolque de EE.UU. y China?

Europa tiene un reto por delante. Culturalmente y estructuralmente, tiene esa capacidad y ese potencial de crear su propio modelo de innovación sin necesidad de perseguir o copiar el modelo estadounidense o chino. Pero para eso Europa tiene que hacer una serie de cambios muy relevantes, como potenciar mucho más el emprendimiento, la inversión en I+D y sobre todo potenciar más la parte productiva y mucho menos la parte regulatoria.

¿En qué sectores España está liderando o tiene la oportunidad de liderar en materia de innovación dentro de Europa?

En España somos muy buenos en algunas cosas y en innovación tenemos un papel muy importante en agroalimentación, en biotecnología o en gastronomía y en turismo experiencial, donde somos líderes. Posiblemente, este año seamos el país más visitado de Europa, por delante de Francia. Por último, en sanidad, salud e investigación tenemos mucho que decir.

¿Cómo puede España aumentar aún más su atractivo? ¿Qué papel puede jugar Grupo Fuertes en ello?

España tiene que aumentar su atractivo creando una ‘marca país’ más potente. Tenemos ahí un triángulo que es la cultura, el deporte y la gastronomía que nos diferencia del resto de países, y eso tenemos que potenciarlo mucho más, pero España tiene que creérselo. Yo siempre pongo de ejemplo lo bien que lo ha hecho Italia a la hora de internacionalizar el país en producto, en moda o en cualquier tipo de sector. Yo creo que ese es el camino que España tiene que seguir.

En cuanto al papel de El Pozo, nosotros somos al final un embajador de la gastronomía española por el mundo y estamos presentes en más de 82 países. Que los productos de El Pozo tengan presencia, como producto típico español, prácticamente en todos los continentes, es una responsabilidad muy grande para una marca líder como nosotros.

¿Qué desafíos debemos superar para que la innovación en España y Europa no se quede atrás?

Para mí lo más importante es que las marcas líderes, las pioneras, son las que tienen que liderar y abanderar la innovación. Pero no se puede confundir una innovación con propósito, que es lo que vamos persiguiendo las marcas líderes, con una innovación low cost.

Las marcas líderes tienen que abanderar la innovación con propósito, porque si no la innovación no tiene dueño y está a disposición de cualquiera. Y lo que no puede ser es que las marcas de fabricante, que históricamente nos hemos dedicado siempre a innovar, perdamos ese liderazgo y se lo apropien otros.