El oro supera los 4.000 euros por onza en plena escalada de tensiones entre Estados Unidos y Europa
Destacado | Finanzas | Marta Palacios | 20/01/2026

La cotización del oro al contado continúa su escalada y este martes ha superado por primera vez el umbral de los 4.700 dólares por onza, en un contexto marcado por el aumento de las tensiones entre Estados Unidos y Europa en torno a Groenlandia, que están alimentando el temor a una guerra comercial entre ambos bloques.
La incertidumbre generada por el nuevo frente abierto por Donald Trump con sus socios europeos se suma a la persistente inestabilidad geopolítica, a las compras de oro por parte de los bancos centrales y a las expectativas de nuevos recortes de tipos de interés por parte de la Reserva Federal. Todo ello ha impulsado el precio del metal precioso hasta un máximo histórico intradía de 4.722,51 dólares, con una subida superior al 1 % respecto al cierre anterior.
De este modo, el precio de la onza de oro, que rompió la barrera de los 4.600 dólares hace apenas una semana, acumula en lo que va de 2026 una revalorización superior al 9 %, después de cerrar 2025 como su mejor año desde 1979, con un avance cercano al 70 %.
La plata también marca nuevos máximos
La escalada no se limita al oro. La cotización de la plata ha prolongado su rally y este martes ha alcanzado niveles próximos a los 95 dólares por onza, acumulando una revalorización superior al 30 % en los primeros compases de 2026.
Según analistas de ING Research, el oro y la plata están alcanzando nuevos máximos históricos a medida que la intensificación de las tensiones geopolíticas refuerza la demanda de activos refugio. En su análisis, apuntan a que la fricción entre Estados Unidos y Europa por Groenlandia se ha convertido en el último catalizador de este movimiento, al reavivar el temor a un conflicto comercial transatlántico.
A este escenario se suma, además, la creciente preocupación de los inversores por los ataques de la Administración Trump a la Reserva Federal, que han incrementado las dudas sobre la independencia del banco central. En un entorno de elevada deuda pública estadounidense y de políticas económicas más imprevisibles, los inversores están optando por el oro y la plata frente a las divisas y los bonos soberanos.







