El oro encadena máximos históricos por encima de los 5.500 dólares

Actualidad | Destacado | Finanzas | 29/01/2026

El oro se mueve actualmente en máximos históricos, con precios en la zona de entre 5.500 y 5.600 dólares por onza troy, tras una intensa escalada registrada en los últimos meses. El metal precioso se ha consolidado como activo refugio en un contexto marcado por las tensiones geopolíticas, las dudas sobre la evolución de la economía mundial y la debilidad del dólar estadounidense, factores que han reforzado su atractivo entre inversores institucionales y particulares.

El precio del oro ha superado por primera vez niveles comprendidos entre los 5.200 y los 5.600 dólares por onza, encadenando varios récords históricos consecutivos. En los últimos doce meses, el metal acumula una revalorización superior al 70 %, lo que pone de relieve la intensidad del rally y el fuerte desplazamiento de flujos hacia activos defensivos. Parte de este impulso se atribuye a un entorno de incertidumbre política y económica, agravado por decisiones erráticas en política económica y exterior de Estados Unidos, que han incrementado la percepción de riesgo en los mercados.

Entre los principales factores que están sosteniendo esta subida destaca el aumento de la tensión geopolítica, con conflictos abiertos como el de Rusia y Ucrania, la inestabilidad en Oriente Medio y diversos choques diplomáticos, que han elevado la demanda de activos considerados refugio. A ello se suma un dólar más débil y la preocupación por los elevados déficits y la orientación futura de la política monetaria de la Reserva Federal, elementos que reducen el atractivo relativo de la divisa estadounidense frente al oro. Además, las compras de bancos centrales y el mayor peso del metal precioso en las carteras institucionales están contribuyendo a una menor dependencia del dólar como activo de reserva.

Desde el punto de vista técnico, el oro se mantiene claramente por encima de sus medias móviles de 50, 100 y 200 días, lo que refuerza la lectura de una tendencia alcista de fondo. No obstante, algunos indicadores de momento, como el índice de fuerza relativa, se encuentran en niveles de sobrecompra, lo que ha llevado a varios analistas a advertir de la posibilidad de correcciones a corto plazo. Estas eventuales caídas, sin embargo, se producirían dentro de una estructura de tendencia aún positiva, con zonas de soporte relevantes situadas sensiblemente por debajo de los precios actuales.

De cara a los próximos meses, los inversores mantienen la atención puesta en varios factores clave que pueden influir en la evolución del oro. Entre ellos destacan las decisiones y mensajes de la Reserva Federal sobre los tipos de interés, la evolución de los conflictos geopolíticos, cuya desescalada podría presionar el precio a la baja o, por el contrario, nuevas tensiones seguir respaldándolo, así como los principales datos macroeconómicos de Estados Unidos, especialmente los relacionados con el empleo y el comercio, y los resultados de las grandes compañías tecnológicas, que condicionan el apetito por el riesgo frente a los activos defensivos.