El 57,7 % de los españoles pagaría más por pescado que garantice mejores condiciones laborales de los pescadores
Actualidad | ESG | Última hora | 25/02/2026

Casi 3 de cada 4 españoles (74,5%) valora su conocimiento de pesca responsable entre medio y muy bajo, según el estudio “Qué sabemos de lo que comemos del mar”, presentado hoy por OPAGAC (Organización de Productores Asociados de Grandes Atuneros Congeladores). El acto sirvió para el lanzamiento de HandsforOceans, un movimiento internacional creado por OPAGAC para impulsar la pesca responsable (tanto social, medioambiental y como económica) y garantizar el respeto por los derechos humanos y sociales en alta mar.
Bajo el lema “Respetar al océano es respetar a los pescadores. La sostenibilidad no se entiende sin los derechos laborales”, HandsfortheOceans pone de manifiesto que solo protegiendo a las personas y al océano será posible construir un futuro próspero, justo y sostenible.
Norma UNE Atún de Pesca Responsable
Durante la jornada se presentó la actualización de la norma UNE 195006, promovida por OPAGAC para certificar las mejores prácticas en la captura de atunes tropicales por parte de buques cerqueros congeladores, y vigente en toda su flota de casi 50 buques.
También conocida como el estándar de Atún de Pesca Responsable (APR), es la única norma a nivel mundial que audita de forma independiente lo que sucede dentro de los barcos pesqueros, garantizando condiciones sociales justas, control marítimo y de la actividad pesquera 24/7, las mejores condiciones sanitarias del producto y el cumplimiento del código de buenas prácticas medioambientales.
“No podemos hablar de pesca responsable si no garantizamos condiciones laborales dignas y el respeto efectivo a los derechos humanos en alta mar. La sostenibilidad no es solo una cuestión medioambiental, también es social. Precisamente ahí es donde la flota atunera española marca la diferencia, sometiéndose voluntariamente a estándares exigentes, auditorías independientes y mecanismos de control permanentes que aseguran transparencia y buenas prácticas”, afirmó Julio Morón, Director General de OPAGAC. “Frente a modelos que operan con menor supervisión y estándares más laxos, nuestro compromiso es claro: demostrar que es posible competir a nivel global sin renunciar a la ética, la legalidad y el respeto a las personas”.
“A veces la idea que hay de la normalización es que es algo lejano, complejo y muy técnico”, explicó Rosa Cepas Aguayo, Gestor de proyectos para sector Agroalimentario UNE (Asociación Española de Normalización), “pero la realidad es que las normas o estándares, son herramientas muy prácticas y accesibles que os ayudan a los sectores a poner en valor vuestros compromisos, trasladándolos a criterios comunes, medibles, verificables y siempre bajo un marco de transparencia. Y eso es especialmente relevante en sectores complejos y globales como el de la pesca”.
Sabor y precio, principales factores en la decisión de compra de pescado
Entre los principales datos que se compartieron del estudio “Qué sabemos de lo que comemos del mar” destaca cómo la conciencia social del consumidor es clara, pero no siempre decisiva. A pesar de los avances que está dando la flota atunera española en materia social, 8 de cada 10 españoles afirman darle bastante o mucha importancia al impacto social de sus compras. Sin embargo, en la práctica, el sabor y el precio son los principales criterios de compra. Asimismo, las condiciones laborales quedan relegadas al último lugar en el momento de la elección.
Si bien el precio es un factor clave, el 57,7% de los españoles estaría dispuesto a pagar más por pescado que garantice mejores condiciones laborales de los pescadores. En las franjas de edad entre los 18 y 54 años, la cifra se eleva por encima del 60%.
Esta paradoja entre conocimiento y decisión de compra evidencia una falta de información sobre la materia. Solamente un 40,5% de los españoles está seguro de tener herramientas suficientes para tomar decisiones responsables de compra. Igualmente, casi 3 de cada 4 españoles (74,5%) valora su conocimiento de pesca responsable entre medio y muy bajo.
En cuanto a los responsables de garantizar una pesca responsable, más de la mitad (56,7%) la descarga en las autoridades públicas (gobiernos y Unión Europea), mientras que la generación Z pone el foco en las empresas (34,95%) y los supermercados (22,33%). Además, el 79,3% de la población española considera a los supermercados como agentes clave para evitar productos obtenidos en condiciones infrahumanas.
El consumidor demanda transparencia
A pesar de esta falta de información entre los consumidores, la demanda de mayor transparencia es firme: el 86,4% de los españoles considera que las condiciones laborales de los pescadores deberían formar parte de las certificaciones de sostenibilidad.
Compromiso colectivo por una pesca más responsable
La jornada contó además con una mesa redonda titulada “Derechos laborales y transparencia de la pesca: retos para una cadena justa”, que reunió a destacados expertos del sector para abordar, desde diferentes perspectivas complementarias, los desafíos sociales que afronta la actividad pesquera a nivel global.
El debate puso sobre la mesa como la sostenibilidad no puede entenderse únicamente en términos medioambientales. Garantizar condiciones laborales dignas, reforzar los mecanismos de supervisión y avanzar hacia una transparencia real a lo largo de toda la cadena son elementos esenciales para consolidar una pesca verdaderamente responsable.
María Segura de la Monja, Responsable de Seguridad Alimentaria y Medio Ambiente ANGED (Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución) destacó la importancia de Handsfor theOceans: “Este tipo de iniciativas son muy útiles, la pesca es una cadena tan larga que el consumidor no la conoce por completo. El consumidor compra por confianza en el producto, si hay opacidad se va a resentir el propio producto”.
“El consumidor confía en que el producto ya cumple unos criterios”, subrayó Àngels Segura, Responsable del Sector de Productos del mar AECOC (Asociación Española de Codificación Comercial). “Conocemos poco de lo que cuesta físicamente sacar un producto del mar, el pescado es el único que se sigue cazando. Es necesario que haya transparencia y se debe poner en valor el trabajo”.
María Martínez-Herrera, Directora de Alimentación y Consumo ASEDAS (Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados) explicó que “quizá tenemos que hacer más fuerza en Bruselas y tenemos que trabajar con el consumidor, ya que es muy complicado transmitir este mensaje”.
Román Gil, socio de Sagardoy abogados y especializado en derechos sociales, apuntó que Europa “está cuestionada por el exceso regulatorio. La tensión está entre la regulación y el mercado. El espacio de un barco con nacionalidades y banderas distintas es muy complejo… con jurisdicciones diferentes dificultando el tipo de derecho que debe aplicarse. Existe el mínimo, que es el convenio 188 de la OIT, pero tiene que haber pactos internacionales que se cumplan”, concluyó.
La secretaria general de Pesca, Isabel Artime, destacó al cerrar el acto que “España tiene un gran papel en los organismos que regulan la pesca en alta mar. No solo tiene un valor económico, sino estratégico y diplomático. Se fortalecen las relaciones con otros países y sirve para proyectar los altos estándares de calidad de nuestro país. Esto refuerza nuestra forma de entender la pesca, no solo desde la competitividad sino desde la responsabilidad. España es un referente en la lucha contra la pesca ilegal. Hay que considerar que detrás de cada producto pesquero hay personas”.







