Economía prepara medidas fiscales por la crisis energética

Actualidad | Finanzas | Última hora | 12/03/2026

El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, anunció que el Gobierno prepara un real decreto ley para hacer frente a los efectos económicos de la guerra en Oriente Próximo. El plan incluirá medidas fiscales para contener los precios de la energía y ayudas específicas para dos de los sectores más afectados: el campo y el transporte por carretera.

El ministro trasladó estas líneas de actuación tras reunirse con sindicatos y patronal para abordar el paquete de medidas, en un encuentro en el que también participaron las tres vicepresidentas del Gobierno y la ministra de Seguridad Social y portavoz del Ejecutivo.

El Gobierno descarta la bonificación general al combustible

El Ejecutivo parece descartar, al menos por ahora, medidas como la bonificación generalizada de 20 céntimos por litro en el combustible o la rebaja del IVA de los alimentos, iniciativas que se aplicaron durante la crisis derivada de la guerra de Ucrania.

Según explicó Cuerpo, los sectores consultados han considerado poco eficaz la bonificación al combustible y han recomendado priorizar medidas fiscales más focalizadas.

El ministro no confirmó si el decreto podrá aprobarse en el próximo Consejo de Ministros, aunque aseguró que el objetivo es cerrar el texto “con la máxima celeridad” para su aprobación en los próximos días.

Un plan con cuatro pilares

Cuerpo describió el esquema del plan del Gobierno frente a la crisis energética, basado en cuatro ejes principales.

El primero incluye medidas estructurales orientadas a acelerar la transición energética mediante el impulso de las energías renovables, la electrificación y la transición ecológica, consideradas claves para reducir la exposición a crisis energéticas.

El segundo bloque contempla medidas fiscales destinadas a minimizar el impacto del encarecimiento de la energía y de la electricidad.

El tercer pilar se centra en ayudas específicas para sectores especialmente afectados por la subida del precio de los combustibles, como el campo y el transporte por carretera, así como el seguimiento de los precios por parte de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

El cuarto eje corresponde al llamado escudo social, que incluiría mecanismos de protección para los colectivos más vulnerables, como la posible prohibición de cortes de suministro energético, así como herramientas laborales como los ERTE si la situación económica lo exigiera.

Impacto limitado en la economía, pero presión sobre la inflación

El ministro subrayó que la situación actual no es comparable con la crisis energética derivada de la guerra de Ucrania en 2022. En particular, señaló que el marco fiscal europeo no contempla ahora la activación de la cláusula de escape que permitió aumentar el gasto público en aquel momento.

Cuerpo también destacó que, por ahora, no se observan efectos negativos relevantes sobre la afiliación a la Seguridad Social ni sobre el crecimiento del PIB.

Sin embargo, sí prevé que el conflicto tenga impacto en los datos de inflación de marzo y abril, especialmente por el encarecimiento de la energía, aunque el alcance dependerá de la duración de la crisis.

Los sindicatos no ven riesgo inmediato para el empleo

Tras la reunión con el Gobierno, los secretarios generales de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez, señalaron que por el momento no perciben efectos negativos del conflicto en el empleo ni a corto ni a medio plazo.

No obstante, ambos sindicatos defendieron que cualquier movilización de recursos públicos debe ir acompañada de mecanismos para garantizar que las ayudas se traduzcan en una contención efectiva de los precios.

Los representantes sindicales también defendieron que las medidas deben ser selectivas y dirigidas a los sectores y familias más afectados, rechazando reducciones fiscales generalizadas que, en su opinión, debilitarían la capacidad del Estado para responder a la crisis.