El sector europeo de pagos alcanzará los 408.000 millones de dólares en 2030
La industria europea de pagos alcanzará unos ingresos de 408.000 millones de dólares, cerca de 365.000 millones de euros, en 2030, frente a los 315.000 millones registrados en 2025, según el 'Global Payments Report 2026' elaborado por Boston Consulting Group (BCG).
Actualidad | Finanzas | 13/10/2026

El informe estima que el mercado europeo mantendrá una tasa de crecimiento anual compuesta del 5 % hasta 2030.
A escala global, los ingresos del sector alcanzaron cerca de 2 billones de dólares en 2025, unos 1,78 billones de euros, y podrían llegar a aproximadamente 2,6 billones de dólares, unos 2,3 billones de euros, en 2030.
Esto supondría también un crecimiento anual compuesto del 5 %, por debajo del 7 % registrado durante los seis años anteriores.
BCG atribuye esta moderación a un cambio progresivo en los factores que han impulsado el crecimiento del sector durante los últimos ejercicios.
Los ingresos directamente vinculados a las transacciones crecerán un 6 % anual hasta 2030, por encima del conjunto del mercado, mientras perderá fuerza el impulso aportado por los tipos de interés y quedará menos recorrido para la sustitución del efectivo por medios digitales en las economías más maduras.
Los pagos instantáneos y la IA ganarán peso
El estudio prevé que una parte creciente de los nuevos ingresos proceda de la actividad transaccional y de los servicios asociados al movimiento del dinero.
En paralelo, los pagos instantáneos, los instrumentos de pago tokenizados y la inteligencia artificial ampliarán las capacidades de la infraestructura financiera.
Por regiones, Oriente Medio y África crecerán alrededor de un 8 % anual, mientras que América Latina lo hará en torno a un 7 %.
Europa, Norteamérica y Asia-Pacífico registrarán incrementos de aproximadamente el 5 % anual.
Los costes crecen por encima de los ingresos
El informe también advierte de una creciente presión sobre la rentabilidad del sector.
Los costes operativos han aumentado un 9 % anual durante los últimos tres años, frente a un crecimiento de los ingresos del 7 %, lo que sitúa el apalancamiento operativo en el -2 %.
BCG señala además que muchas compañías de pagos cotizan aproximadamente un 25 % por debajo de sus valoraciones medias de largo plazo.
La consultora estima que recuperar esas valoraciones históricas supondría alrededor de 500.000 millones de dólares adicionales en capitalización bursátil para el conjunto del sector.
137 países cuentan ya con pagos instantáneos
La expansión de los sistemas de pago en tiempo real constituye otra de las principales tendencias identificadas por el estudio.
Actualmente, 137 países disponen de sistemas de pagos instantáneos operativos las 24 horas, con una participación relevante del sector público en muchos casos.
Estas redes nacionales y regionales están ganando escala y absorbiendo una parte creciente de las transacciones.
«Esta evolución amplía las alternativas disponibles para realizar pagos comerciales y transfronterizos y puede reducir los tiempos de procesamiento y conciliación, aunque también configura un ecosistema más fragmentado y con mayores necesidades de conexión entre sistemas», reza el escrito.
Europa busca una infraestructura más autónoma
En Europa, la expansión de los pagos instantáneos coincide con el desarrollo del euro digital y con una estrategia orientada a reducir la dependencia de sistemas de tarjetas no europeos y de formas de dinero digital vinculadas al dólar.
En este contexto, BCG subraya la importancia de mejorar la interoperabilidad entre las diferentes redes para evitar que una mayor fragmentación tecnológica se traduzca en una peor experiencia para empresas y consumidores.
«La expansión de los pagos instantáneos está dando a gobiernos, empresas y consumidores más alternativas para mover dinero a través de infraestructuras nacionales y regionales con una escala cada vez mayor. A medida que este ecosistema se diversifica, la interoperabilidad adquiere un papel decisivo, porque el valor de estas redes dependerá también de su capacidad para conectarse entre sí y ofrecer alcance en pagos comerciales y transfronterizos sin trasladar esa complejidad al usuario», ha remachado el director de BCG y responsable de Pagos en España, Carlos Bravo.









