El BCE advierte de que la IA puede moderar el crecimiento de los salarios

El economista jefe del Banco Central Europeo (BCE), Philip Lane, ha advertido de que una menor demanda de empleo asociada al avance de la inteligencia artificial podría reducir el poder de negociación de los trabajadores y contener el crecimiento de los salarios, además de disminuir el peso de las remuneraciones sobre la renta total.

Actualidad | Finanzas | Última hora | 14/10/2026

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Lane ha señalado que la implantación de la inteligencia artificial tendrá efectos diferentes en función de la actividad económica.

Los sectores directamente vinculados al desarrollo y despliegue de la IA podrían requerir más trabajadores, mientras que aquellas áreas con un mayor potencial de automatización podrían experimentar una reducción de la demanda de empleo.

«El impacto neto sobre el empleo dependerá también de la evolución de los costes laborales frente a los precios de los tokens», ha expresado Philip Lane en la cumbre internacional de la IA celebrada en la ciudad de Dublín (Irlanda).

Por el momento, los análisis del BCE no han detectado cambios significativos en las tendencias generales del empleo relacionados con la inteligencia artificial.

No obstante, la institución sí observa una reducción reciente en los planes de contratación de las empresas, con un impacto más acusado entre los recién graduados que se incorporan al mercado laboral.

«Nuestras encuestas revelan diferencias significativas entre sectores: los trabajadores de ámbitos que se benefician del despliegue de infraestructuras de IA se muestran actualmente más optimistas que aquellos empleados en sectores intensivos en conocimiento, los cuales afrontan un mayor riesgo de sustitución por IA», ha destacado el miembro del Comité Ejecutivo del BCE.

Europa avanza más lentamente que EEUU y China

El economista jefe del BCE también ha advertido de la brecha existente entre Europa y otras grandes economías en el desarrollo y utilización de la inteligencia artificial.

Según Lane, la inversión digital en Estados Unidos ha aumentado durante los últimos dos años al doble de velocidad que en la zona euro.

Los trabajadores estadounidenses también dedican entre dos y tres veces más tiempo de su jornada laboral al uso de herramientas de inteligencia artificial que sus homólogos de las principales economías de la zona euro.

Las diferencias también se observan en el desarrollo de modelos avanzados.

Según el índice Stanford AI citado por Lane, Estados Unidos ha desarrollado 59 modelos destacados de inteligencia artificial y China 35, frente a uno en Francia y otro en Reino Unido.

El BCE ve margen para aprovechar la IA

Pese a los riesgos sobre determinados empleos y salarios, Lane considera que Europa dispone de una oportunidad para beneficiarse del desarrollo de esta tecnología si consigue acelerar su adopción.

«En conclusión, Europa tiene mucho que ganar aprovechando la oportunidad que ofrece la IA. El BCE se compromete a garantizar que la transformación de la IA en Europa se sustente en la estabilidad de precios y la estabilidad financiera», ha aseverado Lane.

El BCE seguirá analizando tanto el impacto de la inteligencia artificial sobre la productividad y el empleo como sus posibles consecuencias sobre salarios, inflación y estabilidad financiera.