Las transferencias del Estado cubren ya cerca del 20 % del gasto anual en pensiones

Las aportaciones del Estado a la Seguridad Social han ganado peso en la financiación del sistema de pensiones y representan ya el 2,8 % del PIB, una cantidad equivalente a cerca del 20 % del presupuesto anual destinado a estas prestaciones, que ronda actualmente el 13 % del PIB. Las transferencias rozaron los 48.000 millones de euros en 2025.

Actualidad | Finanzas | 16/10/2026

El aumento del gasto en pensiones, impulsado por el crecimiento del número de beneficiarios y por la revalorización anual ligada al IPC, vuelve a poner el foco sobre la capacidad del sistema para generar los ingresos necesarios.

La Seguridad Social registra actualmente niveles récord de cotizaciones, apoyados en la evolución del empleo y en las nuevas aportaciones incorporadas durante la reforma desarrollada entre 2021 y 2023.

Sin embargo, las transferencias procedentes de los Presupuestos Generales del Estado tienen una importancia creciente para financiar el sistema.

Según el último análisis de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), estas aportaciones representan ya el 2,8 % del PIB, frente a un gasto anual en pensiones situado alrededor del 13 %.

Casi 48.000 millones en transferencias

El incremento de estas aportaciones responde en parte a la denominada separación de fuentes de financiación, basada en que las cotizaciones sociales no deben asumir determinados gastos de carácter no contributivo o universal.

La normativa de la Seguridad Social establece que los Presupuestos Generales del Estado deben financiar estas prestaciones y también contempla aportaciones destinadas a cubrir necesidades específicas relacionadas con las pensiones contributivas.

Las transferencias del Estado a la Seguridad Social han aumentado durante los últimos años hasta aproximarse a los 48.000 millones de euros en 2025.

La AIReF prevé que estas aportaciones crezcan otro 0,3 % del PIB entre 2022 y 2050, aunque advierte de que «no todo el incremento de las transferencias a los Fondos de la Seguridad Social supone un fortalecimiento de los ingresos del sistema público de pensiones».

El organismo considera que solo aquellas destinadas a financiar reducciones de cotizaciones sociales o incrementos del gasto no contributivo refuerzan propiamente los ingresos del sistema.

El MEI aportó 4.906 millones en 2025

Las aportaciones del Estado crecerán en los próximos años en una proporción similar a la recaudación esperada mediante el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI).

Creado en 2021, este instrumento aplica una cotización adicional sobre las nóminas con el objetivo de volver a acumular recursos para afrontar parte del incremento futuro del gasto en pensiones.

El mecanismo comenzó con una aportación del 0,6 % y está previsto que alcance el 1,2 % a finales de la década.

Durante 2025, el MEI generó unos ingresos de 4.906 millones de euros, casi el doble de lo inicialmente presupuestado, favorecido por la creación de empleo.

El gasto no contributivo alcanzó los 23.000 millones

La legislación establece que prestaciones como las pensiones no contributivas de jubilación e invalidez, el subsidio por maternidad, los complementos a mínimos, el Ingreso Mínimo Vital y otras partidas de la acción protectora de la Seguridad Social deben financiarse con cargo a los Presupuestos del Estado.

Este conjunto de gastos no contributivos ascendió a unos 23.000 millones de euros durante 2025, menos de la mitad del volumen total transferido por el Estado a la Seguridad Social durante el ejercicio.

Por otro lado, el gasto destinado al pago de pensiones contributivas superó los 134.500 millones de euros durante 2025.

La cantidad presupuestada inicialmente no resultó suficiente para asumir este desembolso, en un contexto marcado por la prórroga de los Presupuestos Generales del Estado.

Como consecuencia, se incorporaron otros 23.000 millones de euros para cubrir estas necesidades, financiados mediante transferencias estatales.

La deuda de la Seguridad Social supera los 125.000 millones

Existe además otra vía para cubrir las necesidades financieras del sistema: los créditos concedidos por el Estado a la Seguridad Social.

Este mecanismo ha recibido críticas reiteradas del Tribunal de Cuentas, que ha defendido que las necesidades de liquidez necesarias para pagar las prestaciones deberían financiarse directamente a través de los Presupuestos y no mediante nuevos préstamos.

Las recomendaciones del Pacto de Toledo también han planteado históricamente esta cuestión.

La deuda acumulada por la Seguridad Social supera actualmente los 125.000 millones de euros, aunque por el momento no se está exigiendo su devolución.