La crisis de la deuda francesa encarece la financiación de bancos y empresas europeas

El coste de financiación de bancos y empresas europeas está repuntando por la combinación de unos tipos de interés más elevados y el deterioro de la deuda soberana francesa, pese a que la demanda inversora por bonos corporativos continúa siendo elevada y los fundamentales empresariales se mantienen sólidos.

Actualidad | Finanzas | 23/10/2026

Según datos de CreditSights, el coste medio de la deuda corporativa en euros con grado de inversión, es decir, con una calificación desde BBB- en adelante, ha pasado del 3,4 % registrado en junio al 4,2 % actual. La firma no prevé que este nivel disminuya ni durante el resto del año ni en 2027.

El ‘high yield’ se acerca al 7 %

La presión es todavía mayor para los emisores con menor calidad crediticia.

La rentabilidad exigida a la deuda ‘high yield’, correspondiente a compañías con calificaciones de BB+ o inferiores, ha aumentado desde el 5,4 % de junio hasta el 6,6 %.

CreditSights estima que podría acercarse al 7 % en 2027.

El encarecimiento responde tanto a las subidas de tipos del Banco Central Europeo (BCE) como a las tensiones generadas por la situación fiscal francesa en los mercados de deuda soberana.

Las primas de riesgo también repuntan

Además del aumento de los tipos de referencia, se han ampliado los diferenciales que pagan bancos y empresas frente a la deuda soberana.

Antes del verano, las compañías y entidades financieras más solventes de la eurozona añadían de media 78 puntos básicos al tipo de referencia para colocar sus bonos.

La previsión entonces era que ese diferencial alcanzase los 100 puntos básicos en 2027. Sin embargo, ese nivel ya se ha alcanzado y CreditSights calcula ahora que podría situarse en 115 puntos básicos durante el próximo ejercicio, tomando como referencia la media ponderada de los tres escenarios contemplados por la firma.

En el segmento ‘high yield’, el diferencial ha pasado de 270 puntos básicos en junio a 329 puntos actualmente y podría alcanzar los 363 puntos en 2027.

«Los persistentes problemas fiscales, el incremento de la competencia a la hora de emitir entre entidades y gobiernos y el débil crecimiento empujarán los diferenciales», explica CreditSights.

Más competencia entre empresas y gobiernos

El aumento de las necesidades de financiación de los Estados está intensificando la competencia en los mercados de deuda.

Los países necesitan captar mayores volúmenes para financiar sus déficits, mientras que la subida de tipos y el incremento de algunas primas de riesgo, especialmente la francesa, han elevado las rentabilidades ofrecidas por la deuda pública.

Esto convierte a los emisores soberanos en competidores más atractivos frente a bancos y empresas, tanto por los volúmenes que colocan como por las rentabilidades que ofrecen con calificaciones crediticias elevadas.

Pese a ello, la demanda inversora por deuda corporativa europea continúa siendo intensa. Las mayores rentabilidades están impulsando los libros de órdenes y permitiendo estrechar los precios inicialmente ofrecidos en las emisiones, aunque desde niveles más elevados que hace unas semanas.

La deuda corporativa mantiene su fortaleza

El aumento de los costes de financiación no responde, según CreditSights, a una expectativa de deterioro inmediato de la solvencia empresarial.

«La deuda corporativa europea ha demostrado resistencia a lo largo de 2026 a pesar de los persistentes golpes macroeconómicos y los crecientes riesgos a medio plazo, impulsada por los sólidos resultados empresariales y una continua demanda por rentabilidades más altas», asegura la firma.

Sin embargo, los diferenciales continúan ampliándose para compensar la mayor rentabilidad ofrecida por los bonos soberanos y anticipar un escenario fiscal y económico más exigente.

CreditSights atribuye esta evolución a la expectativa de «más deterioro fiscal y de una mayor debilidad de la demanda».