Francisco García Parra y Sergio García Estradera, Fundador y Gerente de i3e
¿Cómo fue el momento en que decidió dejar la seguridad del negocio familiar para apostar por la tecnología en el año 2000?
Francisco: Fue un momento clave en mi vida. Tenía la fuerza de la juventud y la madurez suficiente para asumir riesgos, y delante se abría un mundo empresarial completamente nuevo. Apostar por la tecnología en aquel momento era dar un salto hacia lo desconocido, pero estar arropado por mi familia me dio la confianza necesaria para lanzarme.
A inicios de los 2000, todo apuntaba a que el futuro pasaba por la innovación y que el mundo de la tecnología iba a experimentar un gran desarrollo, aunque fuera un territorio desconocido. Por ello, si quería crecer profesionalmente, debía salir de mi zona de confort. Hoy, mirando atrás, puedo decir que fue una decisión acertada, pero independientemente de ello, me enseñó que la valentía y la visión son esenciales para emprender.
Después de 25 años de trayectoria, ¿qué consejo le daría a alguien que hoy duda si emprender?
F: Que no tenga miedo a emprender cualquier iniciativa que le apasione, que le quite el sueño y le haga sentir que está ante algo importante. Si esa idea le inquieta y le motiva, debe intentarlo. Emprender no garantiza el éxito inmediato, pero lo que sí es seguro es que será un aprendizaje. Si sale mal, se aprende del error; si sale bien, te cambia la vida.
Lo peor que se puede hacer es quedarse con la duda. Vivir constantemente pensando: “¿Y si lo hubiera intentado?” es un sin vivir, esa pregunta pesa más que cualquier fracaso. Emprender es un camino de valentía y perseverancia, y cada paso, incluso los difíciles o los que no salen tan bien como nos gustarían, sirven para sumar experiencia.
¿Cómo se gestiona un negocio en un sector como la tecnología, que cambia cada día?
F: El mercado evoluciona muy rápido, pero todavía más en el sector tecnológico. En las dos últimas dos décadas, hemos vivido un desarrollo a pasos agigantados, y todo apunta a que queda mucho camino por delante.
Por ello, la clave está en adaptarse al cambio constante, porque si no lo haces, el mercado te deja fuera. Esto implica estar en formación continua, escuchar al cliente y anticipar tendencias. En i3e hemos aprendido que la flexibilidad y la adaptación constantes son parte de nuestra cultura. Innovar no pasa solo por incorporar nuevas herramientas, sino también por cambiar la forma de pensar y trabajar. Es esa mentalidad la que nos permite mantenernos competitivos en un entorno que nunca frena.
Si tuvieran que definir la esencia de i3e en una sola palabra, ¿cuál sería y por qué?
F: Servicio, sin duda. Nuestra vocación es acompañar a las empresas en sus retos tecnológicos, ofreciendo soluciones de vanguardia que realmente aporten valor y que puedan cambiar su día a día. No se trata solo de implementar tecnología, sino de entender las necesidades del cliente y convertirnos en un socio estratégico. Esa cercanía y compromiso son lo que nos diferencia y lo que ha sostenido nuestro crecimiento durante más de dos décadas.
¿Qué buscan hoy en las personas que se incorporan a i3e?
F: Buscamos personas con ganas de crecer, tanto profesional como personalmente. Queremos que cada incorporación sienta que su opinión cuenta y que sus inquietudes son escuchadas. Valoramos la actitud proactiva, la curiosidad y la capacidad de trabajar en equipo. En un sector tan dinámico, la pasión por aprender es tan importante como la experiencia. Nuestro objetivo es crear un entorno donde cada talento pueda desarrollarse y aportar lo mejor de sí mismo.
Han mencionado que la confianza en el talento ha sido clave para el crecimiento. ¿Cómo se construye un liderazgo que inspire innovación?
F: La confianza en mis equipos es la base. Creo firmemente que el liderazgo no consiste en dar órdenes, sino en apoyar las iniciativas del equipo. En i3e trabajamos con personas que aman este sector y que tienen talento para innovar. Mi papel es respaldar sus ideas al 100 %, incluso cuando implican riesgos. Si nos equivocamos, lo hacemos juntos, porque el error también forma parte del aprendizaje. Esa cultura de colaboración y confianza es lo que nos permite avanzar y crear soluciones disruptivas.
i3e impulsa iniciativas solidarias en distintos ámbitos. ¿Cómo integran la responsabilidad social en su estrategia empresarial?
F: Para mí, la responsabilidad social no es un añadido, es parte de la forma en que gestionamos la empresa. Compartimos estas iniciativas con nuestros equipos y conseguimos que todos se impliquen, directa o indirectamente. El resultado es doble: aportamos nuestro granito de arena a causas altruistas y generamos una satisfacción personal que refuerza el sentido de pertenencia. Creemos que las empresas tienen un papel activo en la sociedad y que el éxito no se mide solo en cifras, sino también en impacto positivo.
¿Qué proyecto les ha hecho pensar: “esto realmente está cambiando la vida de las personas”?
Sergio: Hubo un proyecto que ayudó a salvar vidas de personas. En 2020 se nos encargó montar dentro de las carpas de seguimiento de Covid toda la infraestructura y el material informático, creo que ese fue un proyecto importante a nivel social.
Hoy en día creo que ayudamos en ese cambio, o para mí, evolución en la vida, a través de proyectos de digitalización y ciberseguridad. En los últimos cinco años hemos digitalizado más de 300 centros educativos de Catalunya y ayudado a numerosas PYMES, sobre todo del ámbito legal y fiscal, a digitalizar su gestoría o despachos de abogados y a securizarlas a través de medidas robustas de ciberseguridad y de su infraestructura.
Se habla mucho de la brecha digital entre generaciones. ¿Qué opinión les merece? ¿Es un problema palpable en el día a día o cree que la tecnología puede ser un puente para reducir desigualdades?
F: Creo que la brecha digital será cada vez más pequeña. Las generaciones más jóvenes ya están preparadas para cualquier cambio tecnológico, y eso acelerará la integración digital. La tecnología debería ser un puente para reducir desigualdades, porque ofrece infinitas oportunidades para aprender, emprender y conectar. El reto está en garantizar el acceso y la formación, para que nadie quede atrás en este proceso.
Si pudieran adelantarse 10 años, ¿en qué punto se imaginan la empresa y qué les gustaría que dijeran de i3e y de su legado en el sector tecnológico?
F: Me gustaría que i3e siguiera siendo reconocida en el sector como la empresa que siempre estuvo al lado de sus clientes, ayudándoles a mejorar de forma continua en el ámbito tecnológico. Queremos que nuestro legado sea el de una compañía que apostó por la innovación, que confió en las personas y que contribuyó a transformar el sector con soluciones que marcaron la diferencia.









