Jaime Navarro, director ejecutivo de Blip
Blip está liderando el paso de los chatbots tradicionales a agentes de IA capaces de gestionar procesos completos. ¿En qué punto real de adopción se encuentra hoy la empresa española y que diferencia este momento de anteriores olas tecnológicas?
En España, alrededor del 50 % de las empresas ya han adoptado algún tipo de IA en sus procesos, incluida la inteligencia conversacional. Aunque la adopción de chatbots y agentes de IA ya es bastante común, el despliegue de agentes autónomos más sofisticados (como Blip AI Agent) aún está en una fase temprana, pero con un enorme potencial.
La inteligencia conversacional responde a una evolución natural de los canales que utilizamos para comunicarnos. Hoy, más del 94 % de la población española utiliza WhatsApp en su día a día, lo que ha impulsado su consolidación como canal clave para la relación entre empresas y clientes.
Nuestro trabajo en Blip, como socio estratégico de Meta, es asesorar y acompañar a las empresas en el diseño de sus estrategias conversacionales, desde la apertura del canal en la API de WhatsApp e integración con los sistemas de la empresa, hasta el diseño de los flujos conversacionales y la implementación de soluciones de automatización y de IA generativa.
Según encuestas de Meta, el 46 % de los usuarios prefiere comunicarse con las empresas mediante mensajes de texto por comodidad y por la libertad de responder en el momento más oportuno, frente a la experiencia de una llamada telefónica. A diferencia de anteriores olas tecnológicas, la inteligencia conversacional no es una ‘moda’ pasajera: ha demostrado mejorar tanto la experiencia de usuario como la eficiencia operativa de sectores como retail, hostelería, telecomunicaciones, salud, servicios financieros, seguros, entre otros.
Defendéis un modelo en el que la IA libera a los equipos humanos de tareas repetitivas para centrarse en funciones de mayor valor. ¿Qué decisiones de liderazgo son clave para que esta transición se perciba como una oportunidad y no como una amenaza interna?
En Blip creemos que la mejor experiencia conversacional es aquella que combina IA y talento humano. Esta permite automatizar tareas repetitivas y aumentar la eficiencia en los procesos, mientras que el factor humano ofrece cercanía, empatía y conexión emocional (una máquina no).
Lejos de ser una amenaza, la adopción de IA supone una gran oportunidad para las empresas. Durante la Revolución Industrial, existió el mismo miedo de ser sustituidos por máquinas, pero ocurrió todo lo contrario: fue necesario contar con profesionales capaces de operarlas.
Detrás de la creación de un agente de IA, existe un equipo de expertos que incluye programadores, diseñadores de experiencia de usuario, neurolingüistas y analistas de datos, que se encargan de dar ‘vida’ y ‘alma’ a un bot. Es decir, se encargan de crearlo y programarlo para que interactúe con los usuarios de la misma forma que lo haría un trabajador de una empresa.
El impacto de la IA en las empresas es directo y medible, especialmente en términos de productividad y reducción de costes. Un 77 % de las empresas en España ya ha reportado mejoras significativas gracias al uso de la IA, traducidas en procesos más rápidos, menor margen de error, una mayor capacidad de producción y alcance, así como una mejora en el servicio y de la experiencia de usuario.
Sectores como banca, seguros, retail o automoción ya están utilizando agentes de IA para casos críticos. ¿Dónde está hoy el mayor retorno de inversión de la IA conversacional?
Desde Blip vemos que prácticamente todos los sectores pueden beneficiarse de la adopción de la IA conversacional, desde telecomunicaciones, retail hasta turismo o RRHH.
El caso de uso con resultados más claros y rentables es el de atención al cliente, especialmente por la reducción de costes operativos, liberación de la carga de trabajo y mejora de la experiencia de usuario. El segundo gran ámbito es el de ventas, donde el ROI se orienta al aumento del ticket medio, la reducción en la tasa de carritos abandonados y la mejora de la experiencia mediante recomendadores inteligentes. Por último, en el ámbito del marketing, la IA conversacional aporta valor al mejorar la captación y cualificación de leads, así como al incrementar las tasas de conversión.
Existen numerosos ejemplos de sectores que están obteniendo beneficios tangibles. Un caso de éxito destacado de Blip es el de Job&Talent, empresa líder en empleo, que contaba con un call center saturado por consultas repetitivas. Implementamos un WhatsApp inteligente para automatizar la subida de documentos, ofrecer soporte personalizado y optimizar la selección de candidatos. Como resultado, la compañía redujo en un 82 % la tasa de llamadas y aumentó en un 30 % la resolución de tickets.
Actualmente, cerca del 50 % de las empresas españolas ya prueban soluciones de IA, y se espera que esa cifra supere el 90 % en 2028. ¿Qué papel jugará la ventaja temporal en esta carrera?
Desde Blip pensamos que la ventaja temporal será un factor clave, aunque no por ser el primero en adoptar IA conversacional, sino por ser el primero en convertirla en el músculo central del negocio. Las compañías que están incorporando IA hoy construirán una ventaja competitiva sostenida en tres o cuatro años, gracias a los aprendizajes acumulados en un momento donde el uso de IA será un requisito básico para la operación de cualquier negocio.
Su trayectoria incluye la venta de GUS a Blip y otros procesos de M&A relevantes. ¿Qué aprendizajes de esa etapa emprendedora aplica hoy en la gestión de una operación internacional?
Mi etapa emprendedora me dejó aprendizajes muy prácticos que a día de hoy aplico directamente en la gestión de una operación internacional. El primero es la necesidad de traducir estrategias globales a nivel local, y de evitar proyectos “políticamente correctos” que no tienen un retorno claro.
Aprendí también a avanzar sin esperar un consenso total, combinando velocidad con rigor: tomar decisiones, documentarlas adecuadamente para auditoría y stakeholders, y así seguir adelante incluso en mercados nuevos o países complejos sin quedar paralizado por análisis interminables. Liderar implica asumir responsabilidad, sin excusarse ni desentenderse, y construir credibilidad desde la acción. Ese enfoque es clave en Blip hoy.
En entornos internacionales, la claridad en la comunicación es crítica. Simplificar mensajes para equipos multinacionales, reducir el exceso de PPTs y apostar por una narrativa clara acompañada de decisiones explícitas marca una gran diferencia. Del mismo modo, aprender a decir “no” pronto y con respeto evita fricciones y costes innecesarios más adelante.
En cuanto a personas, mi experiencia me enseñó a identificar el talento clave y empoderar de verdad, y no tolerar comportamientos tóxicos, independientemente del nivel de desempeño, porque terminan dañando la cultura y ejecución. En grandes organizaciones, crear microculturas de alto desempeño suele ser la forma más efectiva de impulsar el cambio.
Por último, mantengo una disciplina constante de cuestionar presupuestos históricos y de preparar la acción como si al día siguiente tuviera que integrarse en otro país. Esa mentalidad obliga a operar con foco y rigor desde el primer día.
Mirando a 2026, ¿qué cambios cree que marcarán la relación entre empresas y clientes en un entorno donde la conversación se convierte en el principal punto de contacto digital?
Para Blip, 2026 será un año de consolidación, en el que las “conversaciones” serán el principal punto de contacto digital entre los usuarios y las empresas. La expectativa de los consumidores será recibir respuestas rápidas, coherentes y contextualizadas a través de cualquier punto de contacto digital, disponibles las 24 horas. El acompañamiento conversacional también será crucial para conseguir una experiencia de usuario sobresaliente, anticipando las necesidades de los clientes mediante una comunicación proactiva.
Este factor será tan determinante como el propio producto o servicio. Hace algunos años, se anticipaba que, para 2025, más del 84 % de las empresas competirán por la experiencia de usuario. Ahora, creemos que la competencia irá más allá: las empresas que mejor sepan conversar serán las que lideren sus mercados.









