Jorge Garicano, Country Manager de Bonduelle
Bonduelle ha obtenido la certificación B Corp en todas sus operaciones a nivel mundial, un hito poco habitual en grandes grupos agroalimentarios. ¿Qué implica este reconocimiento para la estrategia global de la compañía?
La certificación B Corp™ reconoce la firme apuesta del grupo por una alimentación más vegetal, orientada al bienestar de las personas y al cuidado del planeta. Este hito nos sitúa entre las compañías líderes comprometidas con un impacto positivo y destaca nuestra capacidad para transformar nuestro modelo de negocio. Refleja además el compromiso de nuestros equipos, la calidad de nuestros productos y nuestra determinación por generar un impacto real y relevante.
En un contexto de presión sobre costes y márgenes, ¿cómo se equilibra la inversión necesaria para cumplir con criterios B Corp con las exigencias de rentabilidad del negocio?
Hemos pasado de ser una empresa eficiente a ser una empresa de impacto positivo, demostrando que la inversión, el beneficio económico y el compromiso social son inseparables. La obtención de la certificación B Corp es la prueba definitiva de que nuestra apuesta por la sostenibilidad ha sido una inversión estratégica.
Creemos totalmente que la certificación B Corp nos otorgará una ventaja competitiva que se traduce directamente en más confianza y fidelidad por parte de los consumidores. Además, el compromiso social y ambiental es también un imán para el talento joven y cualificado, que hoy prioriza trabajar en empresas con un propósito claro, lo que reduce la rotación, aumenta la productividad y refuerza el compromiso interno.
Lo cultivos ecológicos y sostenibles están ganando protagonismo en el sector agroalimentario global. Desde una perspectiva empresarial, ¿qué papel juegan hoy en la competitividad de las compañías del sector?
Los cultivos sostenibles están adquiriendo un papel esencial en el sector agroalimentario porque permiten a las compañías diferenciarse de manera real y relevante. Cada vez más consumidores buscan marcas que actúen con responsabilidad y transparencia, y el modo en que se cultivan los alimentos se ha convertido en un criterio clave de confianza. Para Bonduelle, impulsar prácticas sostenibles no solo refuerza nuestra credibilidad frente al consumidor, sino que también genera valor en toda la cadena productiva: ofrece a los agricultores modelos más resilientes y eficientes, mejora la calidad y consistencia de los productos, y contribuye a construir un sistema alimentario más sólido ante los desafíos climáticos y económicos.
En definitiva, la sostenibilidad en los cultivos no es una tendencia, sino una oportunidad para crear valor compartido desde el origen hasta el consumidor final.
Bonduelle trabaja de forma creciente con agricultura regenerativa y modelos de cultivo más sostenibles. ¿Qué retos operativos y económicos implica escalar este tipo de prácticas a nivel internacional?
Escalar la agricultura regenerativa a nivel internacional implica inversiones en formación, tecnología y procesos además de coordinar a muchos agricultores con realidades muy distintas y apoyarles en la transición hacia prácticas más sostenibles. Aun así, este esfuerzo permite mejorar la resiliencia de los cultivos, garantizar trazabilidad y generar valor compartido para agricultores, industria y consumidores.
Bonduelle opera en casi 100 países. ¿Qué diferencias encuentra en la adopción de cultivos sostenibles entre regiones y cómo se gestionan esas asimetrías?
La gestión de la sostenibilidad en casi 100 países implica para Bonduelle un desafío de adaptación a contextos locales muy diversos. La compañía aborda estas asimetrías mediante un modelo que combina directrices globales con ejecución regionalizada. Tenemos muy en cuenta la madurez de cada mercado, sus condiciones climáticas y del suelo, y la estructura agraria de cada zona.
Mirando al futuro, ¿qué peso tendrán los cultivos ecológicos y sostenibles en la transformación del sector agroalimentario global y en la estrategia de crecimiento de Bonduelle?
Para Bonduelle, los cultivos sostenibles no son solo una tendencia, sino el núcleo de su estrategia de crecimiento y la clave para la transformación del sector agroalimentario global. En el futuro, los cultivos sostenibles serán la base de la seguridad alimentaria y el centro del negocio de Bonduelle.







