¿Cómo afrontan el reto de heredar una compañía familiar con más de 35 años de historia en plena pandemia por la COVID-19?

Jorge: Tanto Carlos como yo heredamos la compañía en 2005, lo que supuso un gran reto para nosotros, ya que veníamos del mundo de banca y empresa y no habíamos trabajado nada en el sector cárnico. Con la llegada de la pandemia, ya llevábamos más de 15 años en el sector y, aunque nunca se está preparado para una crisis sanitaria como la que todavía estamos viviendo, hemos seguido con nuestro plan de negocio 2019-2022 con el que estamos invirtiendo 10 millones de euros para asegurar así la continuidad del negocio. En este sentido, hemos mantenido la mirada puesta en el futuro y en la recuperación, que nos permitiera la consolidación en el canal retail y la recuperación en el canal hostelería. 

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¿Qué valores han mantenido y cuáles han cambiado desde que tomaron las riendas de la empresa?

Carlos. Desde el origen de la compañía los valores en torno a la innovación y la calidad se han mantenido intactos, tanto que son nuestra seña de identidad. También el compromiso con la calidad porque cumplimos rigurosamente con los requisitos de las certificaciones más exigentes para la elaboración de todos nuestros productos. Además, contamos con un departamento de Calidad compuesto por 16 personas y un laboratorio propio totalmente automatizado con la más alta tecnología. En cuanto a la innovación, fomentamos una estrategia de I+D+i propia con el objetivo de transformar de manera continua los procesos, sistemas y productos y colocar a la compañía en la vanguardia de la industria de la alimentación. A esto se suma el The Beef Kitchen Lab, nuestro centro de innovación que cuenta con el área de producción, la cocina-laboratorio y la zona de pruebas.   

Por otro lado, y el punto más importante, confiamos y apostamos por un equipo humano que reúna valores como compromiso, actitud, responsabilidad, pasión, integridad, superación y ambición en su trabajo para que, juntos, hagamos de Carpisa Foods una gran compañía. 

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Carpisa se ha caracterizado por la inversión constante para aumentar la productividad y garantizar la calidad de sus productos. ¿Cómo cree que su nueva línea de productos pre-cocinados va a poder mantener esa filosofía?

Jorge: Como ha comentado Carlos, nuestro compromiso con la calidad está presente desde los inicios de la compañía y así seguiremos trabajando. Dentro de la apuesta que hacemos por la innovación y ahora, más recientemente, nuestra apuesta por el canal retail, buscamos nuevas necesidades y demandas de los consumidores. En ellas, encontramos la alta demanda que tienen los platos preparados, tanto que en 2020 las ventas de platos preparados para su consumo en el hogar crecieron en 2020 el 8,7 %, según datos de Nielsen que recoge la Asociación Española de Fabricantes de Platos Preparados (Asefapre). 

Tanto para esta nueva tendencia como todas las nuevas a las que podamos dar una respuesta por parte de Carpisa Foods, la calidad, siempre será un sello de garantía. 

En este sentido, con la marca Brooklyn Town, el año pasado lanzamos las hamburguesas Listas para comer con recetas como Cheese, Bacon y Chicken burger y este año hemos ampliado la oferta de este producto con recetas como Angus, Veggie y Pork. 

Hoy en día el consumidor vive más, nos alimentamos mejor, pero hay una tendencia a tener una pésima opinión sobre los productos cárnicos. ¿A qué cree que se debe y cómo cree que se puede cambiar esta percepción?

Carlos: Lamentablemente, el sector cárnico cuenta con muchos detractores y con falsos mitos en torno a él. Uno de los puntos más atacados es el impacto negativo en el medioambiente, alegando que la ganadería industrial emite el 14,5 % de los gases de efecto invernadero del planeta, y que reducir la producción y el consumo de carne tendría numerosos beneficios en relación al cambio climático. Datos que, según el Ministerio de Agricultura, no se corresponden con la realidad ya que la agricultura y ganadería en su conjunto, suman un 11 % del total de emisiones, y menos de la mitad corresponden a los rumiantes.

Para dar luz sobre el impacto real del sector cárnico es necesaria la colaboración de toda la cadena de valor, desde los ganaderos hasta el propio centro de distribución. En este sentido, cabe poner en valor la labor de asociaciones como Provacuno que aportan datos y evidencias sobre el sector. 

¿Qué me dice del consumidor del futuro? ¿Cuál es su estrategia para captar a las nuevas generaciones, más concienciadas y reticentes a probar la carne?

Jorge: Los consumidores actuales están abiertos a nuevas tendencias de consumo y, por ello, uno de los pilares clave de Carpisa Foods es la innovación entendida como adelantarse a los deseos y peticiones de los consumidores. 

Por ello, trabajamos en el desarrollo de formatos adaptados al estilo de vida del consumidor, como pueden ser los platos preparados en los que la calidad y el sabor están presentes. También, dentro de esas nuevas demandas, hemos experimentado un crecimiento exponencial de las alternativas de alimentación veganas, vegetarianas y flexitarianas, que han llegado para quedarse. Por ello, desde la compañía, hemos dado respuesta a esta nueva necesidad con nuestra marca Vegreen, que ofrece una gama de hamburguesas y albóndigas vegetales, así como la hamburguesa Lista para comer Veggie de Brooklyn Town.

Este paso ha sido solo el primero que hemos dado en el desarrollo de nuevas alternativas de consumo más allá de la carne. En un futuro, tenemos previsto seguir explorando esta y nuevas vías, siempre ligadas a las nuevas demandas de los nuevos consumidores, cada vez más exigentes y diversos en gustos.  
 
Hablemos de sostenibilidad. ¿Cuáles son las principales áreas en las que su compañía ha hecho hincapié en esta materia?

Carlos: Trabajamos a diario para mantener nuestro liderazgo en el sector cárnico, por lo que todos los procesos, sistemas y productos están desarrollados con el objetivo de adaptarse a las necesidades del mercado y de la industria. Y una de las principales necesidades de los consumidores y de la sociedad es desarrollar productos que sean lo más sostenibles posible. Un ejemplo de esto es que en las hamburguesas Listas para comer de Brooklyn Town se utiliza un 66 % menos de plástico que en un envase rígido.

Por esta razón, dentro de nuestro esfuerzo continuo en innovación se encuentra el desarrollo de nuevas recetas, ingredientes, envases, formatos y nuevas líneas de producto para actualizar y adecuar todas las fases de fabricación con la última tecnología y poder seguir avanzando en materia de sostenibilidad.

¿De qué manera planean mantener esa innovación constante en materia de sostenibilidad? ¿Cuáles creen que serán las próximas áreas de innovación?

Jorge: La sostenibilidad y la innovación van de la mano. Queremos seguir apostando por la innovación, lo que se traduce también en ser más sostenibles cada día más en todos nuestros procesos y en el producto final, especialmente en el packaging. En los próximos años veremos una gran evolución en este sentido, formatos nuevos o todavía no inventados, ya bien sean biodegradables o reciclables. También, formatos cada vez más adaptados a cada consumidor, desarrollando envases individuales, para evitar el desperdicio alimentario, así como formatos ultracongelados. 

Estamos en el camino correcto y seguiremos trabajando en él.

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