Marta Rifà, directora de marketing de Qonto para el sur de Europa
Basada en el reciente estudio sobre emprendimiento en España de Qonto solo el 18% de los emprendedores españoles señala la ansiedad por ingresos como su principal reto, frente al 30 % en Europa. ¿Cómo interpreta esta diferencia?
Gracias a nuestro estudio, hemos podido observar cómo esta diferencia sitúa a España como un caso excepcional dentro del ecosistema emprendedor europeo. Los datos sugieren que nuestros emprendedores han desarrollado una mayor capacidad de adaptación a la incertidumbre y han interiorizado la irregularidad de los ingresos como parte del modelo de trabajo independiente. Además, nuestro estudio refleja la importancia de las redes de apoyo en el ecosistema emprendedor español: un 39 % cuenta con respaldo de familiares y amigos, lo que puede contribuir a amortiguar la presión financiera en momentos de menor actividad.
Sin embargo, también observamos un cambio de enfoque. En España, muchos profesionales ya no operan en lógica de supervivencia, sino de estabilidad y crecimiento, con mayor planificación y visión a medio plazo. Esto no implica una ausencia de presión económica, pero sí una gestión más pragmática ante el riesgo.
El estudio refleja menor ansiedad financiera en España que en Europa, pero en la conversación pública muchos autónomos siguen denunciando asfixia fiscal y burocrática. ¿Existe una brecha entre los datos y la percepción real del colectivo?
Desde Qonto, no creemos que sea una contradicción directa. El estudio muestra que la ansiedad por los ingresos no encabeza la lista de las preocupaciones de nuestros autónomos, pero sí lo hacen otros factores como el agotamiento, la dificultad para conciliar o la captación de clientes.
Consideramos que las cargas administrativas y regulatorias siguen siendo un elemento estructural del entorno emprendedor español y muchos profesionales han aprendido a convivir con esta complejidad y falta de claridad, lo que reduce su impacto en términos de ansiedad financiera directa, pero no elimina el desgaste operativo y emocional que genera. En otras palabras, la presión no desaparece, sino que se desplaza a otros ámbitos.
El 85 % afirma que continuará como independiente en 2026. ¿Es una elección vocacional sólida o, en algunos casos, una falta de alternativas laborales?
El dato que recoge nuestro estudio apunta a que el trabajo independiente se consolida como una opción profesional sostenida en el tiempo. La elevada intención de continuidad refleja compromiso con la autonomía y con un modelo laboral basado en la flexibilidad y el control sobre la propia actividad.
Si hablamos en lo que respecta a las motivaciones de esta tendencia, nuestros datos muestran un abanico diverso: un 17 % emprende por razones pragmáticas (como necesidad económica u oportunidades de mercado) mientras que otros lo hacen por aspiración profesional. Lejos de debilitar el modelo, esta combinación lo hace más realista y resiliente, al integrar vocación y pragmatismo en la decisión de emprender.
El 10 % señala falta de soluciones bancarias adaptadas. ¿Qué están haciendo mal las entidades tradicionales? ¿En qué se diferencia Qonto del modelo bancario convencional para autónomos?
Este dato del estudio pone de manifiesto una carencia concreta: muchos emprendedores no encuentran herramientas financieras alineadas con su operativa diaria. Los bancos tradicionales no siempre responden a necesidades como la automatización de procesos, la visibilidad en tiempo real o la simplificación de tareas administrativas.
Por tanto, es esencial seguir trabajando para superar estos retos mediante herramientas digitales que sean capaces de centralizar la gestión financiera, automatizar operaciones y permitir un mayor control sobre los recursos del negocio. Nuestro objetivo es simplificar la operativa cotidiana y aportar claridad y velocidad a las finanzas para que el emprendimiento sea más sostenible en el tiempo.
En un entorno de mayor regulación financiera europea y supervisión sobre las fintech, ¿corre el sector el riesgo de perder agilidad y diferencial competitivo frente a la banca tradicional?
La regulación es clave para garantizar confianza, transparencia y estabilidad en el sistema financiero. El desafío para el sector fintech consiste precisamente en mantener la capacidad de innovación y la experiencia digital que demandan los emprendedores dentro de este marco.
La agilidad no depende únicamente del entorno regulatorio, sino de la capacidad de diseñar soluciones centradas en el usuario, optimizar procesos y adaptarse rápidamente a las necesidades reales del tejido empresarial. Desde Qonto trabajamos diariamente por mantener ese enfoque que consideramos esencial para preservar el diferencial competitivo frente a la banca tradicional.
Si el emprendimiento español se muestra resiliente, ¿qué amenaza estructural podría alterar ese equilibrio: fiscalidad, regulación, acceso a crédito o desaceleración económica europea?
El estudio indica que las principales preocupaciones no son estrictamente financieras, sino operativas y humanas: el agotamiento y la conciliación encabezan los retos, seguidos por la captación de clientes y la competitividad. Esto sugiere que la sostenibilidad del emprendimiento depende tanto del entorno económico como de la carga diaria de gestión.
Sin embargo, la dificultad actual para acceder a financiación es un factor que puede perjudicar a nuestro tejido de pymes y autónomos a largo plazo. Por ello, que aparezcan nuevos actores en el sector financiero es una buena noticia, sobre todo si éstos ofrecen acceso ágil a soluciones de crédito y además aportan mayor claridad, velocidad y control sobre la gestión de las finanzas.






