Robin Decaux, CEO de Equito
Equito surge con la misión de democratizar la inversión inmobiliaria. ¿Cómo nació la idea y qué obstáculos encontraron al principio?
La idea nació de la frustración ante las barreras tradicionales del mercado inmobiliario, donde invertir estaba reservado a quienes contaban con grandes capitales y acceso a procesos complejos. Con Equito quisimos transformar ese sistema y hacer del sector un espacio inclusivo, donde cualquier persona pueda invertir desde solo 100 euros.
Al principio, los desafíos fueron enormes: demostrar que la tecnología blockchain podía garantizar seguridad y transparencia, convencer a reguladores, inversores y usuarios de la fiabilidad del modelo, y sobre todo educar al público sobre cómo una propiedad puede fraccionarse digitalmente sin perder valor ni seguridad. Hoy, gracias al marco regulatorio de la CNMV y al ecosistema tecnológico que hemos construido, esa visión es una realidad.
La tokenización es el núcleo de Equito. ¿Cómo funciona y qué ventajas ofrece a los pequeños inversores?
La tokenización convierte una propiedad física en fracciones digitales llamadas tokens. Cada token representa una parte real del activo y otorga los mismos derechos económicos que una participación tradicional.
Esto permite invertir con importes mucho menores y acceder a un mercado antes reservado a unos pocos. Además, aporta liquidez, ya que los tokens pueden transferirse o venderse globalmente, y facilita la diversificación, permitiendo invertir pequeñas cantidades en varias propiedades a la vez.
En Equito, este modelo ya funciona en la práctica bajo un marco regulatorio supervisado en España, con pagos mensuales automatizados a los inversores. Esta combinación de cumplimiento normativo y ejecución tecnológica nos diferencia de los proyectos que aún están en fase conceptual.
El blockchain garantiza seguridad y transparencia. ¿Qué medidas implementa Equito para proteger a los usuarios?
Cada transacción se registra de manera inmutable en la blockchain, asegurando trazabilidad completa. Utilizamos contratos inteligentes auditados que automatizan pagos y procesos, eliminando errores humanos y garantizando que cada operación se cumpla de forma automática. Todo esto asegura que nuestros inversores tengan la máxima seguridad sin sacrificar la facilidad de uso de la plataforma.
La diversificación geográfica es clave en Equito. ¿Cómo planean expandirla internacionalmente?
Actualmente, ofrecemos propiedades en distintas ciudades españolas, pero nuestro objetivo es ampliar la oferta en Europa. Estamos evaluando regulaciones locales y colaborando con socios estratégicos para garantizar que los inversores puedan diversificar globalmente manteniendo seguridad, rentabilidad y transparencia.
Durante 2026 planeamos dar el salto a Francia, Alemania y Reino Unido, tres mercados con gran madurez inversora y estrechos vínculos con el ecosistema inmobiliario español. Nuestra visión es que un inversor de Berlín pueda participar fácilmente en un inmueble en Valencia, o un español invertir en París, todo desde una misma app y con la misma protección regulatoria.
Equito permite invertir en menos de dos minutos con métodos como Apple Pay. ¿Cómo equilibran accesibilidad y seguridad?
La clave es combinar tecnología avanzada con procesos de verificación sólidos. La app simplifica el proceso para que cualquier usuario pueda invertir con rapidez, pero detrás de esa interfaz intuitiva hay múltiples capas de seguridad que protegen la identidad del inversor y la integridad de la inversión. Esto permite que la democratización del acceso no comprometa la confianza ni la transparencia.
Su modelo de co-living ofrece retornos mensuales desde el primer momento. ¿Qué ventajas ofrece este enfoque frente a la inversión inmobiliaria tradicional?
Nuestro modelo de co-living está diseñado para combinar rentabilidad inmediata con acceso a vivienda asequible y impacto social positivo. Permite a los inversores recibir ingresos mensuales desde el primer momento, y al mismo tiempo ofrece viviendas más asequibles y compartidas en grandes ciudades, donde el acceso a
la vivienda se ha vuelto un reto. Este enfoque democratiza la inversión inmobiliaria y fomenta un uso más eficiente del parque residencial existente, generando valor tanto para inversores como para la comunidad. A diferencia de los modelos tradicionales, optimizamos el uso del parque residencial existente y fomentamos la convivencia, la sostenibilidad y la eficiencia energética. En definitiva, el co-living de Equito no solo democratiza la inversión inmobiliaria, sino también el acceso a espacios urbanos de calidad.
¿Qué beneficios concretos obtienen los inversores en Equito?
Los usuarios pueden invertir desde 100 euros, recibir retornos mensuales desde el primer momento y diversificar su cartera con propiedades en distintas ciudades. Nuestra app hace todo esto posible en menos de dos minutos y con métodos de pago sencillos como Apple Pay. Además, al operar con tokens, los inversores pueden transferir, vender o reinvertir sus participaciones de forma rápida y segura. Actualmente, nuestras inversiones ofrecen una rentabilidad media del 8,5 % anual, lo que demuestra que es posible combinar accesibilidad, tecnología y rentabilidad en un mismo modelo.
¿Qué cifras reflejan el crecimiento y la adopción de Equito?
Hoy Equito supera los 250.000 usuarios registrados y gestiona más de 25 millones de euros en activos tokenizados. Hasta la fecha hemos fraccionado 116 propiedades en ciudades como Barcelona, Valencia y Alicante, y seguimos creciendo a un ritmo cercano a dos nuevas viviendas por semana. Nuestro objetivo es alcanzar más de 700 propiedades tokenizadas para 2027.
Los inversores reciben pagos mensuales automatizados con una rentabilidad media del 8,5 %, y más del 60 % del volumen total de inversión proviene de reinversiones dentro de la plataforma, lo que refleja un alto nivel de confianza y satisfacción. Gracias a la tecnología, el proceso de financiación de una propiedad puede completarse en cuestión de minutos, algo impensable en el sector inmobiliario tradicional.
En esencia, hemos eliminado tres barreras históricas del mercado: la complejidad, el capital mínimo y la falta de información, combinando una app intuitiva con educación financiera y la transparencia que aporta el blockchain.
Equito está fraccionando prácticamente dos viviendas por semana. ¿Qué refleja este ritmo sobre el crecimiento de la compañía?
Refleja que el modelo de inversión fraccionada en vivienda está ganando mucha tracción. Actualmente fraccionamos unas dos viviendas por semana y estamos aumentando nuestra velocidad. Esperamos alcanzar una vivienda por día en 2027, lo que demuestra la solidez del interés inversor y la escalabilidad del modelo.
Con una base sólida en España y usuarios en más de 60 países, ¿cuáles son los próximos pasos de Equito para expandirse internacionalmente?
Nuestro foco a corto plazo es consolidar la posición en España mientras preparamos la expansión a Francia, Alemania y Reino Unido. Cada uno de estos mercados combina tres factores clave: una alta cultura inversora, liquidez institucional y marcos regulatorios sólidos. Esta expansión permitirá que más personas en Europa participen en oportunidades inmobiliarias fraccionadas, y que Equito siga creciendo de forma sostenible y regulada a nivel internacional.
A medio plazo, nuestro objetivo es convertirnos en la infraestructura europea de referencia para la tokenización inmobiliaria, conectando capital global con activos reales locales.








