Soly Sakal, CEO de Rhombus
Rhombus se define como una consultora global e independiente. ¿Qué diferencia su modelo del de otros competidores del sector financiero tradicional?
Rhombus es una consultora global e independiente, y esa independencia es el núcleo de nuestro modelo. A diferencia de muchas instituciones financieras tradicionales, no estamos vinculados a productos propios ni a grandes bancos, lo que nos permite diseñar soluciones completamente alineadas con los intereses de nuestros clientes. Combinamos asesoramiento estratégico, estructuración de operaciones corporativas y gestión patrimonial, integrando análisis financiero profundo con visión de negocio.
Trabajamos con un modelo flexible y personalizado: no aplicamos fórmulas estándar ni paquetes predefinidos. Cada cliente, ya sea un family office, una corporación o un inversor individual, recibe una estrategia adaptada a sus objetivos, riesgo y horizonte temporal. Esta combinación de independencia, globalidad y enfoque integral nos diferencia y nos permite acompañar a nuestros clientes en decisiones complejas con alto valor añadido.
Usted cuenta con una sólida trayectoria en estrategia financiera y operaciones corporativas. ¿Qué está cambiando en la manera en que las empresas abordan hoy un proceso de fusiones y adquisiciones?
Hoy, los procesos de fusiones y adquisiciones ya no se centran únicamente en los números; las empresas los abordan con una visión más estratégica y holística. Cada vez más compañías, incluidas las familiares, se preparan internamente antes de poner en marcha un deal: revisan estructuras, optimizan procesos, clarifican objetivos, alinean equipos y, en muchos casos, planifican la sucesión. Este enfoque proactivo permite maximizar el valor del negocio y encontrar al comprador o socio que mejor encaje.
La velocidad de los mercados y la disponibilidad de información también cambian la forma de actuar; las decisiones se toman más rápido, con mayor transparencia y enfoque en la creación de valor real. En Rhombus acompañamos a muchas empresas en esta fase de preparación, ayudándolas a estructurar operaciones óptimas, minimizar riesgos y aprovechar oportunidades que potencien su crecimiento estratégico y continuidad familiar.
La incertidumbre económica y geopolítica actual afecta directamente a las empresas españolas. ¿Cómo las ayuda Rhombus a tomar decisiones en entornos tan volátiles?
La incertidumbre actual lleva a que las empresas adopten un enfoque mucho más estratégico en fusiones y adquisiciones. Existe tensión entre la prudencia frente a la incertidumbre y la necesidad de transformar los modelos de negocio. Aunque el número de transacciones ha disminuido, el valor de las mismas ha crecido: son menos numerosas, pero más estratégicas y selectivas.
Muchas empresas utilizan la diversificación mediante adquisiciones para mitigar riesgos macro y sectoriales.
En un contexto global tan cambiante, ¿qué buscan hoy los inversores antes de apostar por una compañía?
Los inversores buscan mucho más que cifras sólidas, quieren empresas con un modelo claro, resiliente y adaptable. Valoran la visión estratégica, sostenibilidad, digitalización y capacidad de generar crecimiento rentable a largo plazo. Cada vez más prestan atención a la gobernanza y a la continuidad del equipo directivo, factores críticos en empresas familiares. La clave es trabajar con nuestros clientes para preparar sus negocios desde la estrategia, la estructura y la operación, mostrando su valor real y atrayendo inversores que compartan su visión y objetivos de crecimiento sostenible.
Desde Rhombus también asesoran en gestión patrimonial y capital riesgo. ¿Qué tipo de inversores o empresas buscan este acompañamiento actualmente?
Operamos como un multi-family office independiente, acompañando a family offices que nos delegan la gestión integral de su patrimonio, así como a aquellos que buscan oportunidades estratégicas en el mercado. Combinamos análisis financiero riguroso, planificación patrimonial y acceso a inversiones alternativas cuidadosamente seleccionadas, incluyendo real estate y startups, adaptadas al perfil y objetivos de cada cliente.
La empresa familiar sigue siendo el corazón del tejido productivo español. ¿Cómo ve su futuro en un contexto de relevo generacional y nuevas exigencias del mercado?
Así es, pero muchas no han planificado su relevo con la profundidad necesaria. Para mí, la sucesión no es solo un traspaso familiar, sino una operación estratégica que requiere estructura, protocolos claros, planificación fiscal y una hoja de ruta que puede llevar años. Es de hecho, una gran oportunidad para la compañía.
Veo también un cambio cultural. Las nuevas generaciones buscan propósito, equilibrio y libertad, no solo continuidad económica. La clave está en combinar la experiencia de los fundadores con la visión moderna y global de los jóvenes, construyendo empresas resilientes, innovadoras y sostenibles. El legado no es solo lo que se hereda, sino lo que proyectamos hacia el futuro y aseguramos que perdure de manera estratégica.
¿Cuáles son los grandes retos que enfrentan las empresas españolas en los próximos cinco años? ¿Y los desafíos para sus socios y directivos?
Los retos clave son la sucesión, la transformación tecnológica y la retención de talento. La continuidad de las empresas requiere planificación estratégica y equipos comprometidos. Los directivos deben liderar la transformación, anticipar riesgos y oportunidades, y construir estructuras y culturas que permitan el crecimiento sostenible.
Por último, hablemos de liderazgo. ¿Cómo definiría su estilo y qué consejo daría a los nuevos empresarios?
Mi estilo de liderazgo es muy estratégico y profundamente empresarial. Creo en escuchar, entender los objetivos de las personas y empoderarlas para tomar decisiones con impacto. Liderar significa tomar dirección, anticipar riesgos y oportunidades, y construir estructuras que conviertan ideas en resultados.
Me gusta crear desde cero, diseñar negocios que escalen y generar valor tangible, incluso después de haber liderado una compañía que llegó a cotizar en el Nasdaq. Busco oportunidades disruptivas y no me conformo con lo existente; quiero construir modelos de negocio sólidos y sostenibles.
Mi consejo para los nuevos empresarios es que tengan visión, sean decididos y rodearse de un equipo talentoso al que puedan empoderar. Liderar no es solo ejecutar, sino diseñar, inspirar y asegurarse de que cada acción contribuya a un proyecto rentable y resiliente.








