AIReF alerta de nuevos riesgos para la deuda pública

Actualidad | Última hora | 05/03/2026

Airef

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha advertido de que la deuda pública española, pese a su reciente descenso, requerirá esfuerzos fiscales adicionales para garantizar su sostenibilidad en el medio y largo plazo. El organismo señala que factores como el envejecimiento de la población, nuevas necesidades de gasto y un entorno macrofinanciero más incierto presionarán las cuentas públicas en los próximos años.

Según el nuevo Observatorio de Deuda publicado por la institución, la deuda pública se situó en el 100,8% del PIB en 2025, lo que supone una reducción de 0,9 puntos respecto al año anterior. Desde el máximo alcanzado en 2021, la ratio se ha reducido en 23,4 puntos.

En términos nominales, el volumen de deuda ascendió a 1,7 billones de euros, tras crecer un 4,8% interanual debido al efecto combinado del crecimiento económico y de las necesidades de financiación del sector público.

Riesgos crecientes a medio plazo

Las previsiones de deuda para 2025 se situaban ligeramente por debajo del dato finalmente observado. La AIReF estimaba una ratio del 100,3% del PIB, la Comisión Europea del 100%, el FMI del 100,4% y la OCDE del 99,4%. En cambio, el Gobierno manejaba estimaciones algo más elevadas, con un 101,4% del PIB en el Plan Fiscal y Estructural de Medio Plazo de octubre de 2024, posteriormente revisado al 101,7% en el Informe de Progreso Anual de 2025.

La desviación en las previsiones de la AIReF se explica por una contribución de determinados factores más adversa de lo anticipado, parcialmente compensada por un crecimiento económico superior al esperado.

El informe incorpora además el análisis del Debt Sustainability Monitor publicado por la Comisión Europea en febrero de 2026, que evalúa los riesgos fiscales en la Unión Europea. En el caso de España, el documento considera que los riesgos a corto plazo son contenidos, con necesidades de financiación en torno al 15% del PIB en 2026 y 2027 y una percepción favorable por parte de los mercados.

A medio plazo, sin embargo, los riesgos aumentan. Bajo un escenario de políticas sin cambios, la deuda se reduciría ligeramente hasta 2028, pero volvería a crecer posteriormente hasta situarse en torno al 108% del PIB en 2036, impulsada por déficits persistentes y el aumento del gasto asociado al envejecimiento.

A largo plazo, el análisis sitúa los riesgos en un nivel medio, aunque advierte de que será necesario un esfuerzo fiscal significativo. En concreto, el informe estima que el saldo primario estructural debería mejorar en 5,3 puntos del PIB para estabilizar la deuda, principalmente por el incremento previsto del gasto en pensiones, sanidad y cuidados de larga duración. Para reducir la deuda hasta el 60% del PIB en 2070 sería necesario un ajuste de 4,8 puntos del PIB.

Inflación y política monetaria

El Observatorio analiza también la evolución de la inflación en la zona euro. Tras el máximo registrado en 2022, los precios se moderaron significativamente y la inflación alcanzó el 2% en diciembre de 2025, en línea con el objetivo del Banco Central Europeo. No obstante, persisten diferencias relevantes entre países, con economías por debajo del objetivo, como Francia o Italia, y otras claramente por encima, entre ellas España o Eslovaquia.

Este escenario permitió una relajación de la política monetaria durante 2025. El Banco Central Europeo llevó a cabo cuatro recortes de tipos de interés y situó la facilidad de depósito en el 2%, nivel que ha mantenido sin cambios en su última reunión. En Estados Unidos, la Reserva Federal también recortó los tipos en tres ocasiones, hasta situarlos en el rango del 3,5% al 3,75%.

Mercados de deuda y primas de riesgo

La relajación monetaria se reflejó en los mercados de deuda soberana. Las rentabilidades a corto plazo siguieron una trayectoria descendente durante 2024 y comienzos de 2025, estabilizándose posteriormente en torno al 2% en las principales economías de la zona euro.

En contraste, las rentabilidades a diez años aumentaron de forma generalizada en la Unión Europea durante 2025, impulsadas en gran medida por el anuncio del plan fiscal alemán. En términos interanuales, subieron en Alemania en 27 puntos básicos y en Francia en 11 puntos, se mantuvieron estables en España y descendieron en Italia en 18 puntos básicos.

El incremento de la rentabilidad del bono alemán frente al resto de economías europeas provocó una reducción generalizada de las primas de riesgo. No obstante, la prima francesa continúa por encima de los niveles de 2024 y mantiene una tendencia al alza, reflejando la incertidumbre política y las dudas sobre la credibilidad del ajuste fiscal.