Arabia Saudí presiona a las refinerías asiáticas para asegurar más ventas de petróleo en 2027
Arabia Saudí está tratando de aprovechar las tensiones de suministro provocadas por la guerra de Irán para reforzar sus ventas de petróleo a Asia en 2027. Saudi Aramco está pidiendo a algunos de sus clientes que aumenten sus compromisos de compra el próximo año para compensar volúmenes contratados en 2026 que finalmente no pudieron recibir durante las interrupciones del suministro.
Actualidad | Energía | 21/10/2026

La estrategia ha generado discrepancias con varias de las principales refinerías asiáticas, que defienden que las compras extraordinarias realizadas en el mercado al contado durante la crisis deberían contabilizarse dentro de sus compromisos anuales. Aramco sostiene, en cambio, que esos cargamentos deben considerarse operaciones independientes.
Arabia Saudí recupera capacidad de producción
La disputa se produce mientras el precio del Brent se mantiene en torno a los 110 dólares por barril y Arabia Saudí recupera progresivamente su capacidad para colocar más petróleo en el mercado.
Los últimos datos citados por Reuters apuntan a que el país incrementó su producción de crudo en más de dos millones de barriles diarios durante septiembre. La capacidad de su oleoducto Este-Oeste y la mejora gradual de los flujos a través del estrecho de Ormuz permitirían a Riad continuar recuperando producción durante los próximos meses.
Este escenario ofrece a Arabia Saudí la posibilidad de comercializar mayores volúmenes en un contexto de precios elevados, aunque para ello necesita asegurar suficiente demanda entre sus principales compradores.
Durante los primeros meses de la guerra, los ataques contra buques y las dificultades para atravesar Ormuz alteraron los flujos de petróleo procedentes del golfo Pérsico. Numerosas refinerías asiáticas no pudieron recibir con normalidad los barriles contemplados en sus contratos anuales y tuvieron que recurrir a otras fuentes para mantener su actividad.
El mercado ‘spot’, en el centro de la disputa
Cuando el tráfico marítimo por Ormuz comenzó a recuperarse, Aramco incrementó sus ventas en el mercado ‘spot’, donde los cargamentos físicos se negocian para entregas relativamente inmediatas y al margen de los contratos de suministro de largo plazo.
Desde principios de septiembre, la petrolera saudí intensificó estas operaciones para atender la demanda de las refinerías asiáticas afectadas por las interrupciones.
Ahora, durante la negociación de los contratos de 2027, compradores y proveedor discrepan sobre cómo deben contabilizarse esos barriles.
Las refinerías consideran que las compras realizadas en el mercado al contado deberían compensar parte de los compromisos que no pudieron cumplir durante 2026, ya que recurrieron a ellas precisamente porque el suministro contratado no llegaba con normalidad.
Aramco considera, por el contrario, que las operaciones ‘spot’ deben mantenerse separadas de los contratos anuales y está reclamando a determinados clientes que compensen en 2027 los volúmenes que quedaron pendientes este año.
Al menos una compañía asiática ha recibido una petición para incrementar sus compras el próximo ejercicio, según operadores citados por Bloomberg. Aramco ha declinado comentar estas informaciones.
Las refinerías buscan mantener flexibilidad
Para los compradores, asumir mayores compromisos para 2027 implica elevar su exposición en un escenario todavía condicionado por la incertidumbre sobre la duración del conflicto, la normalización definitiva del estrecho de Ormuz y la posibilidad de nuevas interrupciones.
Las refinerías también buscan conservar margen para recurrir al mercado ‘spot’ o comprar petróleo a otros productores si cambian las condiciones de oferta y precios.
Las diferencias con Aramco están ralentizando las negociaciones para adquirir crudo saudí y de otros productores de Oriente Medio, según los operadores citados.
El objetivo saudí pasa por asegurar mayores volúmenes de venta a largo plazo en Asia, uno de los principales mercados mundiales de petróleo, y reforzar una cuota de mercado sometida durante los últimos años a una mayor competencia entre productores.
Emiratos opta por una mayor flexibilidad
La estrategia de Arabia Saudí contrasta con la aplicada por Emiratos Árabes Unidos.
Abu Dhabi National Oil Company (Adnoc) está permitiendo que determinadas compras realizadas en el mercado al contado computen dentro de los compromisos anuales de algunas refinerías asiáticas.
La compañía todavía no ha decidido si mantendrá esta flexibilidad en los contratos correspondientes a 2027.
«Como proveedor de energía resiliente y fiable, Adnoc mantiene su compromiso de apoyar a nuestros clientes en toda Asia y ofrecer flexibilidad para satisfacer sus necesidades», ha señalado la empresa.
Los dos grandes productores del golfo están adoptando así estrategias diferentes: mientras Arabia Saudí pretende reforzar los compromisos contractuales de sus clientes, Emiratos está ofreciendo mayor flexibilidad en la contabilización de los cargamentos adquiridos durante la crisis.
Las negociaciones de 2027 entran en una fase decisiva
La disputa llega en un momento clave, ya que las negociaciones de los contratos anuales suelen cerrarse a finales de octubre. Las refinerías necesitan conocer qué cantidades recibirán mediante acuerdos de largo plazo antes de comenzar a comprar en noviembre los cargamentos adicionales que se cargarán en enero.
Aramco también está estudiando modificaciones en las referencias utilizadas para fijar sus precios y en las condiciones de entrega, incluida la posibilidad de asumir directamente el transporte del crudo hasta determinados clientes asiáticos.
La crisis en Oriente Medio está alterando así no solo los precios y las rutas internacionales del petróleo, sino también las condiciones comerciales entre productores y compradores, con Arabia Saudí tratando de convertir su mayor capacidad de suministro en contratos adicionales para 2027.









