AST se perfila como socio inicial del proyecto satelital de Telefónica, Orange, Vodafone y Deutsche Telekom
AST SpaceMobile se perfila como el principal candidato para convertirse en el socio inicial de la futura 'joint venture' satelital que negocian Telefónica, Orange, Vodafone y Deutsche Telekom. Las cuatro operadoras europeas estudian presentar una candidatura conjunta para acceder a parte del espectro de 2 GHz que la Comisión Europea prevé reasignar a partir de 2027.
Empresa | Tecnología | 13/10/2026

Telefónica, Orange, Vodafone y Deutsche Telekom trabajan en la creación de una sociedad conjunta con la que competir por las frecuencias destinadas a servicios comerciales Direct-to-Device (D2D), que permiten conectar directamente los teléfonos móviles con los satélites.
La propuesta de la Comisión Europea, todavía pendiente de aprobación, plantea reorganizar el espectro de la banda de 2 GHz cuando las actuales concesiones expiren en mayo de 2027.
Según fuentes conocedoras del proyecto, las cuatro compañías aspiran a hacerse con aproximadamente un tercio de estas frecuencias mediante una candidatura conjunta.
Otro de los bloques estaría vinculado principalmente a IRIS², la futura constelación europea de comunicaciones seguras, mientras que un tercer segmento permitiría competir a operadores de terceros países.
El consorcio SpaceRISE, integrado por Eutelsat, Hispasat y SES, fue seleccionado para desarrollar y operar IRIS², que contempla una constelación de cerca de 300 satélites para proporcionar, entre otros usos, comunicaciones gubernamentales y de seguridad.
AST aparece como la principal alternativa inicial
Aunque las cuatro operadoras lograsen las frecuencias, no podrían desplegar desde el primer momento una constelación propia, ya que actualmente no disponen de toda la tecnología y capacidad industrial necesarias.
El calendario europeo contempla que los servicios puedan comenzar a prestarse a partir de 2029, por lo que el proyecto necesitaría inicialmente apoyarse en un operador satelital externo.
AST se perfila como la opción con más posibilidades para desempeñar ese papel de manera provisional hasta que el consorcio europeo desarrolle capacidades propias o encuentre una alternativa más adecuada.
La compañía estadounidense ya mantiene una relación con Vodafone y cuenta actualmente con alrededor de once satélites en órbita.
Una alternativa a Starlink
Uno de los argumentos que juega a favor de AST es su disposición a colaborar con los operadores tradicionales de telecomunicaciones.
Su modelo contrasta con el de Starlink, perteneciente a SpaceX, que ha desarrollado una estrategia con mayor capacidad para competir directamente con las telecos en determinados servicios de conectividad.
Además, la arquitectura utilizada por AST permitiría que sus satélites actuasen como repetidores de la señal sin regenerarla, de forma que la gestión de los datos continuaría vinculada a las redes terrestres de los operadores.
Esta característica es considerada relevante por las compañías europeas desde el punto de vista del control de las comunicaciones y de la soberanía tecnológica.
La soberanía europea sigue siendo un reto
La posible elección de AST, sin embargo, no está cerrada.
Su condición de compañía estadounidense introduce una dependencia exterior que limitaría el objetivo de alcanzar una autonomía completa para la infraestructura satelital europea.
Aunque su arquitectura reduzca determinados riesgos sobre el control de los datos, las autoridades estadounidenses conservarían capacidad de actuación sobre una compañía sometida a su jurisdicción.
La colaboración con AST se plantea por ello como una solución inicial mientras las cuatro grandes operadoras europeas avanzan en la configuración de su proyecto conjunto y en el desarrollo de capacidades propias para ofrecer conectividad satelital directa a dispositivos móviles.









