BP gana un 5,4 % más y refuerza su balance con desinversiones y menos retribución

Destacado | Empresa | Finanzas | 10/02/2026

BP cerró 2025 con un beneficio neto atribuible de 1.295 millones de dólares, equivalentes a 1.090 millones de euros, lo que supone una mejora del 5,4 % respecto al ejercicio anterior. Este avance se produce en un contexto marcado por un fuerte ajuste estratégico, con la suspensión de las recompras de acciones y un refuerzo de las medidas orientadas a fortalecer el balance y mejorar la solvencia del grupo.

Las cuentas del ejercicio recogen un impacto negativo de 6.037 millones de dólares por deterioros y pérdidas derivadas de la venta de negocios y activos fijos, una cifra todavía elevada pese a ser un 13,7 % inferior a la del año anterior. El resultado subyacente ajustado por costes de reposición se situó en 7.485 millones de dólares, un 16 % menos que en 2024, reflejando un entorno operativo más exigente y una menor contribución del negocio principal.

Ingresos, deuda y evolución trimestral

La cifra de negocio anual alcanzó los 192.549 millones de dólares, un 1 % menos interanual, mientras que la deuda neta se redujo un 3,5 %, hasta 22.182 millones de dólares. Esta mejora del apalancamiento se ha convertido en uno de los ejes prioritarios de la estrategia financiera del grupo.

En el cuarto trimestre, BP registró pérdidas de 3.125 millones de dólares, un deterioro significativo frente al mismo periodo del año anterior, como consecuencia del mayor impacto de los deterioros y las desinversiones. No obstante, el resultado subyacente trimestral mejoró un 31,8 %, hasta 1.541 millones de dólares, mientras que los ingresos se situaron en 47.742 millones, un 0,7 % menos, mostrando una evolución operativa más estable al cierre del ejercicio.

Desinversiones y ajuste de costes

El consejo de administración decidió suspender las recompras de acciones y destinar todo el exceso de caja a reforzar el balance, con el objetivo de situar la deuda neta en un rango de entre 14.000 y 18.000 millones de dólares a finales de 2027 y mejorar los indicadores crediticios hasta un nivel “A”. En paralelo, la compañía elevó su objetivo de reducción de costes estructurales hasta un rango de entre 5.500 y 6.500 millones de dólares para 2027, tras revisar su estrategia y avanzar en la desinversión en Castrol.

BP estima que los ingresos derivados de las desinversiones ya completadas y anunciadas superan los 11.000 millones de dólares, tras operaciones como la venta parcial de Castrol, activos minoristas en Países Bajos, energía eólica terrestre en Estados Unidos y participaciones minoritarias en infraestructuras ‘midstream’.

Perspectivas y relevo en la dirección

De cara a 2026, la compañía prevé una producción ‘upstream’ prácticamente estable en el primer trimestre y ligeramente inferior en el conjunto del año, mientras que confía en mejorar el flujo de caja de su negocio de clientes gracias a la reducción de costes, aunque este efecto se verá parcialmente compensado por el impacto de las desinversiones. La inversión de capital prevista para 2026 se sitúa entre 13.000 y 13.500 millones de dólares, con ingresos por desinversiones estimados de entre 9.000 y 10.000 millones.

La consejera delegada interina, Carol Howle, defendió que 2025 fue un año de progreso estratégico significativo, con decisiones orientadas a reforzar la cartera y el balance. A partir del 1 de abril, Meg O’Neill asumirá el cargo de consejera delegada, en una nueva etapa marcada por la disciplina financiera y la ejecución del plan de transformación del grupo.