El Banco de España destaca la resiliencia de América Latina, pero alerta de inflación y riesgos fiscales

América Latina ha resistido mejor de lo esperado las tensiones geopolíticas y comerciales de 2026, con crecimiento durante la primera mitad del año y una mejora de las condiciones de financiación externa. El Banco de España advierte, sin embargo, de que la región sigue afrontando unas perspectivas de crecimiento modestas, presiones inflacionistas persistentes y vulnerabilidades fiscales en algunas de sus principales economías.

Actualidad | Finanzas | 20/10/2026

Banco de España deuda publica española

El ‘Informe de Economía Latinoamericana. Segundo semestre de 2026’ señala además que parte de los factores que han favorecido a la región, como la mejora de los términos de intercambio y el atractivo de las inversiones financieras, podrían revertirse.

El crecimiento previsto para 2026 se modera al 2 %

La actividad económica latinoamericana mantuvo su resistencia durante la primera mitad del año pese al deterioro del escenario internacional. La reducción de la incertidumbre sobre las políticas económicas desde abril contribuyó a sostener la actividad.

Las previsiones de crecimiento para 2026 apenas se han deteriorado desde el comienzo de las tensiones geopolíticas, aunque el consenso para la región ha pasado del 2,2 % previsto en febrero al 2 % en septiembre. El Banco de España espera además una moderación durante la segunda mitad del ejercicio y señala un aumento de los riesgos a la baja para 2027.

En el terreno comercial, los últimos cambios arancelarios adoptados por Estados Unidos han mejorado la posición relativa de buena parte de América Latina frente a otros competidores en el mercado estadounidense, con Brasil como principal excepción.

Una encuesta realizada en seis países de la región refleja, además, que las tensiones comerciales tuvieron un impacto relativamente limitado en la actividad empresarial, aunque alrededor de la mitad de las compañías detectaron un incremento en el precio de sus insumos y cerca de un tercio una reducción de la demanda.

La inflación prevista para 2026 sube al 5,2 %

La inflación se ha comportado de forma más contenida que en otras economías emergentes, pero continúan las presiones sobre los precios. La inflación subyacente permanece en niveles elevados, especialmente en los servicios, y el episodio de El Niño añade riesgos por su posible impacto sobre la producción de alimentos y la generación eléctrica.

Las previsiones de inflación para 2026 se han revisado al alza desde el inicio del conflicto en Oriente Medio. La mediana de las estimaciones pasó del 4,5 % en febrero al 5,2 % en septiembre.

Para 2027, la revisión ha sido menor, desde el 3,8 % hasta el 4,1 %. Brasil y, especialmente, Colombia presentan algunas de las mayores presiones, con una previsión mediana del 6,4 % para Colombia este año y del 4,8 % para el próximo.

Los bancos centrales han respondido de manera diferente. Brasil y Colombia mantienen una orientación monetaria restrictiva, mientras Chile, México y Perú se encuentran más próximos a posiciones neutrales.

Mejora la financiación externa, pero aumenta el coste de la deuda local

Las condiciones financieras de América Latina se relajaron desde el inicio del conflicto en Oriente Medio hasta mediados de septiembre, principalmente gracias a una mejora de la financiación externa.

Sin embargo, las condiciones internas fueron más restrictivas en septiembre que a comienzos de año en todas las economías analizadas.

La región mantuvo además un elevado acceso a los mercados internacionales de deuda. Durante los nueve primeros meses de 2026 emitió más de 120.000 millones de dólares, un volumen superior al de cada uno de los años completos comprendidos entre 2022 y 2024 e igual al registrado en el mismo periodo de 2025.

El plazo medio de las emisiones se mantuvo alrededor de los diez años y su coste continuó reduciéndose.

Las monedas y las bolsas latinoamericanas también mostraron inicialmente un comportamiento más favorable que las de otras economías emergentes. Hasta comienzos de septiembre, las divisas de la región se apreciaron de media un 3,5 %, frente a las depreciaciones del 4,3 % en Asia y del 1 % en Europa del Este.

Esta tendencia cambió en septiembre, cuando la fortaleza del dólar provocó una depreciación del 4,7 % de las monedas latinoamericanas.

Brasil y Colombia concentran los principales riesgos fiscales

El Banco de España identifica la situación fiscal como una de las principales vulnerabilidades internas de América Latina.

Aunque los diferenciales soberanos de la deuda externa permanecen cerca de mínimos históricos, el coste de financiación en moneda local ha aumentado en buena parte de la región y las perspectivas de crecimiento de la deuda reducen el margen de actuación de los gobiernos, especialmente en Brasil y Colombia.

Brasil cerraría 2026 con una deuda pública equivalente al 97 % del PIB, el nivel más elevado de las últimas décadas, y una carga de intereses del 7,7 % del PIB.

México alcanzaría una deuda del 62,4 % del PIB; Colombia, del 59,7 %; Chile, del 42,7 %, y Perú, del 28,8 %. En el caso brasileño, el Banco de España contempla que la ratio pueda estabilizarse alrededor del 100 % hacia 2036 si se cumplen los objetivos de consolidación fiscal.

El crédito mantiene su fortaleza

El crédito bancario sigue creciendo sin que se aprecie un deterioro generalizado de la calidad de los activos.

El crédito real al sector privado aumentó un 4 % interanual, aunque se moderó ligeramente durante los últimos meses, principalmente por el comportamiento de la financiación empresarial y de Brasil. Las encuestas apuntan a una posible aceleración durante los próximos meses por una recuperación de la demanda empresarial y una mayor aportación de las hipotecas.

La ratio de préstamos dudosos mantiene una tendencia descendente y se encuentra por debajo de sus medias históricas en la mayoría de las economías analizadas. Brasil constituye la principal excepción por el repunte de la morosidad en el crédito al consumo.

La digitalización abre nuevas oportunidades de inversión

El Banco de España destaca asimismo la transformación digital como una oportunidad para ampliar la inversión y el potencial de crecimiento de América Latina.

La expansión de los centros de datos puede contribuir a reforzar las infraestructuras digitales y favorecer nuevas actividades económicas, mientras que el elevado peso de las energías renovables en la generación eléctrica de varias economías ofrece una ventaja potencial para atraer inversiones.

El organismo advierte, no obstante, de que la disponibilidad de redes eléctricas y el coste y la estabilidad del suministro serán determinantes para materializar estos proyectos.

El informe concluye que el principal desafío de la región será preservar la estabilidad macrofinanciera y transformar las oportunidades de inversión y reforma en un crecimiento más sostenido.