Endesa invertirá 10.600 millones hasta 2028 y refuerza su apuesta por redes

Empresa | Finanzas | 24/02/2026

Endesa destinará 10.600 millones de euros a inversiones entre 2026 y 2028, un 10 % más que en su plan anterior y la cifra más alta desde que opera en la Península Ibérica con su actual perímetro. Más de la mitad del esfuerzo, el 52 %, se dirigirá a redes de distribución, con 5.500 millones de euros, un 37 % más que los 4.000 millones previstos anteriormente.

La compañía condiciona este impulso a la aprobación del Real Decreto que permita invertir por encima del tope regulatorio y reconocer el 100 % de las inversiones. En 2025 solo pudo autorizar el 18 % de las 26.000 MW solicitados para conexión, en un contexto de saturación del 88 % en España y del 94 % en sus zonas de distribución.

El 80 % de las inversiones en red se integrará en la base de activos regulados, que crecerá un 13 % hasta 13.000 millones de euros en 2028, desde los 11.500 millones de 2025.

Renovables más selectivas y apuesta por centros de datos

El 28 % del plan, unos 3.000 millones de euros, se destinará a renovables, frente a los 3.700 millones del plan previo, con un enfoque más selectivo. Se prevé añadir 1.900 MW hasta 2028, de los que 1.500 MW corresponderán a eólica y almacenamiento.

Endesa ha configurado además una cartera de hasta 3.000 MW de proyectos híbridos en la Península Ibérica orientados a contratos de suministro a largo plazo, especialmente para centros de datos. Destaca el proyecto de Pego, en Portugal, con 600 MW y una inversión estimada de 600 millones de euros.

A comercialización se asignarán 900 millones de euros. Tras la compra de Energía Colectiva a MasOrange, la compañía ha incorporado unos 400.000 clientes y prevé alcanzar 6,7 millones en el mercado libre en 2028.

Objetivos financieros y retribución al accionista

Endesa estima que el 85 % del Ebitda previsto para el periodo, unos 18.000 millones de euros, estará regulado o contratado. Aspira a un crecimiento medio anual del 4 %, con un Ebitda de entre 6.200 y 6.500 millones de euros y un beneficio ordinario neto de entre 2.500 y 2.600 millones en 2028.

La deuda neta se situará entre 14.000 y 15.000 millones de euros al final del periodo, frente a 10.000 millones en 2025, con una ratio de apalancamiento de 2,3 veces. En cuanto a remuneración, mantendrá un ‘pay out’ mínimo del 70 % y prevé repartir unos 5.000 millones de euros en dividendos entre 2026 y 2028, además de 2.000 millones en programas de recompra.