Guindos pide medidas fiscales temporales ante la crisis energética
El BCE advierte del riesgo de efectos de segunda ronda si el shock no se percibe como transitorio
Actualidad | Finanzas | 23/03/2026

El vicepresidente del Banco Central Europeo, Luis de Guindos, ha subrayado la importancia de que los gobiernos traten el impacto económico del conflicto en Oriente Próximo como un shock transitorio, con el fin de evitar efectos de segunda ronda que podrían obligar a una respuesta monetaria más restrictiva.
Guindos ha insistido en que la percepción de temporalidad es clave para evitar que las tensiones inflacionistas se trasladen de forma estructural a la economía, lo que forzaría la intervención de los bancos centrales.
Medidas selectivas y limitadas en el tiempo
El dirigente del BCE ha defendido que los gobiernos pueden adoptar medidas fiscales para mitigar el impacto del encarecimiento energético, pero ha recalcado que estas deben ser temporales y dirigidas específicamente a los colectivos más vulnerables.
En este sentido, ha recordado que el BCE no recomienda medidas generalizadas, sino actuaciones focalizadas que eviten distorsiones adicionales en la economía y no agraven las presiones inflacionistas.
Margen fiscal limitado y presión sobre las cuentas públicas
Guindos ha advertido de que el margen presupuestario en la eurozona es reducido, con déficits públicos en torno al 3% del PIB y niveles de deuda cercanos al 90%, lo que limita la capacidad de respuesta fiscal de los gobiernos.
A este escenario se suma la necesidad de incrementar el gasto en defensa, considerada una prioridad estratégica para Europa, lo que añade presión adicional sobre las cuentas públicas en un contexto de incertidumbre económica.
Asimismo, ha defendido la relevancia de los presupuestos como principal herramienta de política económica, especialmente en momentos de volatilidad, señalando que la ausencia de cuentas públicas refleja no solo un problema fiscal, sino también una falta de capacidad para adoptar decisiones en un entorno complejo.
Impacto económico sin riesgo de recesión
El vicepresidente del BCE anticipa que la guerra en Irán tendrá efectos significativos tanto en la inflación como en el crecimiento, que se intensificarán en función de la duración y la extensión del conflicto.
No obstante, ha señalado que, incluso en los escenarios más adversos manejados por el BCE, la eurozona mantendría tasas de crecimiento positivas y no se contempla una recesión.
En este contexto, el BCE vigilará la evolución de los riesgos y se mantendrá preparado para actuar si se producen efectos de segunda ronda, sin comprometerse de antemano con una trayectoria concreta de tipos de interés.
La recomendación de Guindos se alinea con la posición del Fondo Monetario Internacional, que también ha instado a aplicar medidas fiscales temporales, focalizadas y discrecionales ante la crisis derivada del conflicto en Oriente Próximo.









