Indra mantiene el análisis de la integración con EM&E en medio del debate sobre gobernanza

Empresa | 05/02/2026

Indra empresa

Indra ha salido al paso de las informaciones publicadas en los últimos días sobre la posible integración con Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), la empresa familiar de su presidente, y ha confirmado que el análisis de la operación continúa en marcha. En un comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, la compañía subraya que el proceso sigue su curso y que todos los órganos de gobierno del grupo operan con normalidad, en un contexto marcado por el debate sobre la gobernanza y el control accionarial de la principal empresa española de defensa.

El análisis de la operación sigue abierto
Indra ha reiterado que el estudio de la potencial integración con EM&E, planteada inicialmente como una fusión por absorción, continúa sin cambios formales, a la espera de definir la estructura definitiva. El consejo de administración ya respaldó de forma unánime a finales del pasado ejercicio el encaje estratégico de la operación, aunque el grupo reconoce que en estos momentos se están valorando alternativas distintas a la absorción total, con el objetivo de dar respuesta a las preocupaciones surgidas en torno a la gobernanza y a los equilibrios accionariales.

Escribano niega cualquier escenario de dimisión
En paralelo, el presidente de Indra, Ángel Escribano, ha negado de forma tajante que se le haya solicitado su dimisión o que exista un proceso en ese sentido. En declaraciones a Bloomberg, el directivo ha asegurado que nadie le ha pedido abandonar el cargo, que ocupa desde mediados de enero de 2025, y ha rechazado también haber sido convocado por el Gobierno para discutir una eventual renuncia. La compañía ha añadido que Escribano mantiene su compromiso con el desarrollo del plan estratégico y con la construcción de una Indra más sólida, respaldada por la evolución de sus resultados, su cartera de pedidos y su posición financiera.

Gobernanza, conflictos de interés y papel del consejo
El debate sobre la operación con EM&E está condicionado por los potenciales conflictos de interés derivados de que Ángel Escribano sea copropietario de la empresa junto a su hermano, Javier Escribano, presidente de EM&E y consejero dominical de Indra. El consejero delegado del grupo, José Vicente de los Mozos, ha reconocido públicamente que estos factores han obligado a extremar las cautelas en materia de gobernanza, propias de una compañía del Ibex 35. De los Mozos ha señalado que, si no existieran estos condicionantes, la operación estaría cerrada desde hace tiempo, y ha confirmado que cuenta con el visto bueno del consejo para negociar distintas alternativas con EM&E.

Accionariado y control estratégico
EM&E es actualmente el segundo mayor accionista de Indra, con un 14,3% del capital, solo por detrás del Estado, que controla un 28% a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). Precisamente, una de las principales preocupaciones del Gobierno es evitar una pérdida de control sobre la principal compañía nacional de defensa en un contexto geopolítico especialmente sensible. Por este motivo, junto a la absorción total se estudian otras fórmulas, como la toma de una participación de control superior al 50%, en efectivo o mediante acciones, lo que permitiría reducir la dilución del resto de accionistas.

La valoración de EM&E, clave del proceso
Uno de los elementos determinantes de la operación es la valoración de EM&E, que previsiblemente se conocerá una vez se disponga de sus cuentas correspondientes a 2025. Este factor será clave para definir la ecuación de canje en caso de fusión por absorción y el grado de dilución que asumirían los actuales accionistas de Indra. La compañía no descarta, no obstante, que se opte finalmente por una estructura distinta que permita compatibilizar el encaje industrial con los objetivos de control y gobernanza.

La posición de la SEPI y el impacto en Bolsa
Desde la SEPI se ha insistido en que el relevo de Ángel Escribano como presidente “no está sobre la mesa” y que el organismo se pronunciará cuando corresponda, dentro de los órganos de gobierno de la compañía, sobre la estructura que finalmente se proponga. Mientras tanto, la incertidumbre ha tenido reflejo en el mercado. La cotización de Indra ha encadenado varias sesiones a la baja y su capitalización bursátil se ha reducido hasta situarse en torno a los 8.267 millones de euros, más de 1.300 millones menos que a comienzos de la semana y unos 300 millones por debajo del cierre de 2025.