La industria española reclama más previsibilidad y financiación para responder al aumento de la inversión en defensa
Las empresas españolas del sector de la defensa reclaman mayor visibilidad sobre los nuevos programas, mejores condiciones de financiación y más profesionales cualificados para poder ampliar su capacidad productiva. El Ministerio de Defensa, por su parte, ha avanzado la próxima oficialización de nuevos Programas Especiales de Modernización (PEM) y ha situado la incorporación de las pymes a la cadena de suministro entre sus prioridades.
Actualidad | Empresa | 15/10/2026

Estas han sido algunas de las principales conclusiones del Foro Anual de AESMIDE, celebrado en Madrid bajo el lema «De la inversión a la capacidad real», que ha reunido a representantes de los ministerios de Defensa e Industria, las Fuerzas Armadas y el tejido empresarial para analizar los retos asociados al nuevo ciclo inversor.
Las compañías han reclamado una mayor participación desde las primeras fases de los programas y mecanismos que permitan trasladar la financiación al conjunto de la cadena de suministro, especialmente a las empresas de menor tamaño.
El presidente de AESMIDE, Gerardo Sánchez Revenga, ha advertido de que el aumento de los presupuestos debe ir acompañado de instrumentos que permitan al sector prepararse para ejecutar los nuevos proyectos. «Incrementar la inversión es necesario, pero no es suficiente. El verdadero reto consiste en transformar los recursos disponibles en capacidades operativas sostenibles y tecnológicamente avanzadas», ha señalado.
Sánchez Revenga ha defendido una planificación más estable, mayor previsibilidad en la contratación y una colaboración más estrecha entre las Fuerzas Armadas y las empresas, además de recordar que aumentar la producción exige disponer de instalaciones, proveedores, tecnología y personal suficientes.
Defensa prepara nuevos programas de modernización
La secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, ha puesto el foco en la necesidad de reforzar la cooperación entre las grandes compañías y las pymes y ha pedido a los contratistas principales que ejerzan un papel tractor sobre el resto del sector.
Valcarce ha considerado esta colaboración «la única vía para garantizar la resiliencia de nuestro suministro» y avanzar en el desarrollo de capacidades tecnológicas y soberanía estratégica. Los planes de participación industrial, ha añadido, deben facilitar la incorporación de pymes y empresas emergentes a los grandes programas de defensa.
La disponibilidad de profesionales constituye otro de los desafíos. «El reto al que nos enfrentamos es la captación y retención del talento para la industria de defensa», ha afirmado Valcarce, que ha reclamado reforzar la colaboración con universidades, centros tecnológicos y centros de formación profesional.
El subdirector general de Estrategia Industrial de la Defensa, general Vicente Torres, ha avanzado que próximamente se oficializarán nuevos programas correspondientes a 2026, que se añadirán a los 35 ya conocidos.
Torres ha advertido además de la elevada concentración de la actividad industrial en un reducido grupo de compañías y ha defendido ampliar la base empresarial que participa en los proyectos. «Estamos ante el inicio de un ciclo inversor tecnológico industrial de largo recorrido», ha asegurado.
Entre los objetivos figuran aumentar la capacidad productiva, reducir los tiempos de entrega y desarrollar tecnologías estratégicas dentro de España.
Alberto Ruiz Rodríguez, director general de Programas Industriales del Ministerio de Industria y Turismo, ha señalado que los planes de participación industrial deberán permitir evaluar cuestiones como la presencia de las pymes, el desarrollo tecnológico y la distribución de la actividad entre empresas y territorios.
Las pymes piden financiación desde las primeras fases
Desde el sector empresarial, el director general de EINSA, David Ayala, ha defendido que los nuevos programas deben ofrecer oportunidades para desarrollar tecnología propia y facilitar la entrada de compañías españolas en cadenas internacionales de suministro.
Ayala ha señalado como ejemplo la participación de EINSA en el programa Eurofighter, que permitió a la compañía dar un salto tecnológico y ampliar posteriormente su actividad a otros proyectos aeronáuticos. Al mismo tiempo, ha reclamado mayor visibilidad sobre los planes industriales y condiciones de contratación adaptadas a las dificultades de las compañías más pequeñas. «Nosotros somos el escalón más débil y como tal somos los que más cuidados necesitamos», ha afirmado.
El presidente y consejero delegado de UROVESA, Justo Sierra, también ha defendido la responsabilidad de los grandes contratistas para incorporar a otras empresas a los nuevos proyectos. Asimismo, ha reclamado que la financiación llegue a los proveedores desde las primeras etapas de diseño y prototipado y durante el posterior aumento de la producción.
La capacidad financiera ha vuelto a aparecer como uno de los principales obstáculos durante la mesa dedicada al crecimiento industrial.
Miguel Gómez Padón, director general de Estrategia Industrial y de la Pequeña y Mediana Empresa del Ministerio de Industria y Turismo, ha identificado entre los desafíos el tamaño reducido de parte del tejido empresarial, las dependencias existentes dentro de las cadenas de suministro y la escasez de determinados perfiles profesionales.
También ha abogado por mejorar los mecanismos de financiación y facilitar que las entidades financieras dispongan de mayor información sobre los contratos y las previsiones de actividad de las compañías.
Luis Corral, representante de Piedrafita Systems, ha advertido de las dificultades que supone financiar desarrollos tecnológicos que necesitan varios años antes de alcanzar la fase de producción. «No es lo mismo tener el dinero al principio que al final del proceso», ha señalado.
Carlos Calvo, representante de GAHN LGC, ha incidido en la necesidad de agilizar los procedimientos administrativos y de contratación y aumentar los recursos humanos destinados a gestionar los nuevos programas.
Innovación más rápida ante el avance de drones e inteligencia artificial
El Foro también ha abordado la necesidad de reducir los tiempos necesarios para trasladar las innovaciones tecnológicas a las Fuerzas Armadas.
El vicealmirante Fernando José Suárez Fonseca, responsable de Planes, Tecnología e Innovación en Defensa, ha defendido que la innovación se oriente hacia las necesidades operativas de los Ejércitos y la Armada y que se facilite la participación de compañías tecnológicas en programas nacionales y europeos.
José Moisés Martín Carretero, director general del Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI), ha repasado los instrumentos disponibles para respaldar a las empresas innovadoras y ha apostado por mantener la financiación pública necesaria para que las tecnologías alcancen un grado suficiente de madurez.
Jesús Abraham, responsable de innovación y desarrollo de negocio para Defensa de Telefónica, ha destacado el contraste entre la velocidad de evolución de tecnologías como los drones o la inteligencia artificial y los largos plazos tradicionales de los grandes programas militares.
Miguel Ángel Rodríguez, director de la División UAS en SITEP, ha reclamado igualmente mayor agilidad para realizar pruebas con las Fuerzas Armadas y acelerar la incorporación de nuevas soluciones a los sistemas operativos.
La contratación necesita una «cura de obsolescencia»
La adaptación de los procedimientos de contratación al nuevo escenario ha ocupado otro de los bloques de la jornada.
David Arias, socio de Garrigues, ha planteado entre las posibles reformas permitir el traslado de remanentes presupuestarios entre ejercicios, modernizar los contratos entre gobiernos, aumentar la flexibilidad para consultar al mercado antes de definir los contratos y revisar determinadas condiciones sobre propiedad intelectual que pueden dificultar la participación de empresas innovadoras.
El teniente general José Antonio Gutiérrez Sevilla, subdirector general de Programas de la Dirección General de Armamento y Material, ha reconocido que la normativa necesita actualizarse para adaptarse tanto al número de programas como a la velocidad del cambio tecnológico.
Gutiérrez Sevilla ha recordado que buena parte de la regulación vigente procede de 2011 y 2012 y que el actual modelo de gestión centralizada se implantó en 2014. En este contexto, ha defendido una «cura de obsolescencia» de los procedimientos que mantenga las garantías de control.
También ha señalado que el incremento de la demanda obliga a realizar un esfuerzo conjunto de Administración e industria. La Subdirección General de Programas gestiona actualmente un volumen de trabajo muy superior al previsto cuando se diseñó su estructura, mientras que las empresas afrontan una demanda entre cinco y seis veces superior a la de hace apenas unos años.
Europa prevé movilizar más de 800.000 millones
La dimensión europea de este nuevo ciclo de inversión ha sido abordada por Daniel Calleja, director de la Representación de la Comisión Europea en España, quien ha recordado que el plan europeo de rearme contempla movilizar más de 800.000 millones de euros durante los próximos años.
Entre los instrumentos disponibles ha destacado SAFE, que contempla hasta 150.000 millones de euros en préstamos destinados a inversiones en defensa, especialmente mediante adquisiciones conjuntas, y el Fondo Europeo de Defensa, dotado con alrededor de 7.000 millones para respaldar proyectos de investigación y desarrollo tecnológico.
«El acceso a estos fondos exige preparación, cooperación y capacidad de ejecución», ha señalado Calleja, que ha animado a las empresas españolas a reforzar sus alianzas europeas, incorporarse a consorcios internacionales y apostar por la especialización tecnológica.
También ha resaltado el creciente papel del Banco Europeo de Inversiones en la financiación de tecnologías de doble uso y las iniciativas comunitarias destinadas a simplificar la contratación y reducir las cargas administrativas.
De cara al presupuesto comunitario 2028-2034, Calleja ha explicado que la Comisión propone multiplicar por cinco la financiación destinada a defensa y reducir el número de programas europeos para facilitar el acceso a los recursos.
España, ha añadido, cuenta con capacidades relevantes en áreas como aeronáutica, espacio, ciberseguridad e inteligencia artificial. «Las pymes no son un actor secundario, son parte fundamental del ecosistema de defensa europeo», ha afirmado.
Ucrania busca reforzar la cooperación industrial con España
La embajadora de Ucrania en España, Yuliia Sokolovska, ha destacado durante el encuentro la capacidad de adaptación de la industria ucraniana, que continúa desarrollando drones, municiones y sistemas de defensa aérea en plena guerra.
Sokolovska ha manifestado el interés de Ucrania por estrechar los vínculos industriales y tecnológicos con España y trasladar la experiencia adquirida durante el conflicto. «Queremos compartir esta experiencia con España, producir juntos, innovar juntos por la seguridad de Ucrania y de toda Europa», ha afirmado.
La embajadora también ha denunciado los ataques rusos contra las infraestructuras energéticas y sus consecuencias para la población civil ante la llegada del invierno. «No hablamos de comodidad, hablamos de sobrevivir», ha advertido.
En este contexto, ha agradecido la campaña promovida por AESMIDE, la Embajada de Ucrania y Help to Ukraine para impulsar la donación de generadores eléctricos por parte de empresas españolas.
La jornada ha concluido con la intervención de Francisco José Conde López, presidente de la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados, que ha abordado los retos de la industria española y la necesidad de reforzar la colaboración entre las instituciones y el sector empresarial.









