La inflación PCE de EE. UU. se mantiene en el 2,8 % a la espera del impacto energético

Las tensiones en Oriente Próximo anticipan presiones inflacionistas en los próximos meses.

Actualidad | Finanzas | 10/04/2026

El índice de precios de gasto de consumo personal (PCE) de Estados Unidos, referencia utilizada por la Reserva Federal para medir la inflación, registró en febrero un aumento interanual del 2,8 %, en línea con el dato del mes anterior y sin reflejar aún el impacto del conflicto en Oriente Próximo iniciado a finales de mes.

Moderación de la inflación subyacente

La inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, se situó en el 3 % interanual, una décima por debajo del registro de enero. En términos mensuales, tanto el índice general como el subyacente avanzaron un 0,4 %, manteniendo el ritmo de crecimiento observado en el arranque del año.

Estos datos reflejan una cierta estabilidad en la evolución de los precios, aunque todavía en niveles superiores al objetivo de la Reserva Federal.

Riesgos al alza por el encarecimiento energético

Las previsiones apuntan a un repunte de la inflación en marzo debido al aumento de los precios del petróleo y del gas, impulsados por la escalada del conflicto en Oriente Próximo. La tensión en el estrecho de Ormuz y la caída de la producción mundial de crudo añaden presión sobre los costes energéticos.

Este escenario podría trasladarse a la inflación general en los próximos meses, elevando la incertidumbre sobre la evolución de los precios en la economía estadounidense.

La Fed mantiene la cautela

En este contexto, la Reserva Federal optó en su última reunión por mantener los tipos de interés en el rango del 3,50 % al 3,75 %, sin reaccionar de forma inmediata a las expectativas inflacionistas.

El Comité Federal de Mercado Abierto ha reiterado que la política monetaria se ajustará en función de los datos, sin una senda predefinida, lo que deja abiertas futuras decisiones en función de la evolución de la inflación y del entorno económico.