La UE acelera su apuesta por la soberanía digital frente al dominio tecnológico de Estados Unidos
Actualidad | 29/01/2026

La Unión Europea está intensificando su estrategia para reducir la dependencia de las grandes tecnológicas estadounidenses, en un movimiento que busca reforzar la soberanía digital del bloque y limitar la exposición de sus empresas e instituciones a proveedores extranjeros de servicios críticos en la nube. En este contexto, los legisladores europeos han instado a las autoridades comunitarias a identificar las dependencias estratégicas y a desarrollar alternativas de origen europeo frente al dominio de plataformas como Amazon Web Services, Microsoft Azure y Google Cloud.
El Parlamento Europeo aprobó el pasado 22 de enero un informe sobre soberanía tecnológica por una amplia mayoría de 471 votos a favor frente a 68 en contra, en el que se solicita a la Comisión Europea que detecte los ámbitos en los que la Unión puede reducir su dependencia de proveedores no comunitarios. El documento subraya que la UE depende de países externos para más del 80 % de sus productos, servicios e infraestructuras digitales, una situación que los eurodiputados consideran una vulnerabilidad estratégica creciente.
Aunque la votación no tiene carácter vinculante, el informe refleja un consenso político cada vez más amplio en torno a la necesidad de reforzar la autonomía digital europea. Entre sus recomendaciones figura el desarrollo de un denominado “Eurostack”, concebido como una capa fundamental de infraestructura digital pública europea que abarque semiconductores, servicios en la nube, software y sistemas de inteligencia artificial basados en estándares abiertos.
Algunos Estados miembros ya han comenzado a trasladar este enfoque a decisiones concretas. En Francia, el Gobierno anunció que sustituirá progresivamente herramientas de videoconferencia extranjeras como Microsoft Teams o Zoom por Visio, una plataforma de desarrollo nacional, en todos los departamentos gubernamentales antes de 2027. El objetivo, según explicó el ministro de Servicio Civil y Reforma del Estado, David Amiel, es poner fin al uso de soluciones no europeas y garantizar la seguridad y confidencialidad de las comunicaciones públicas mediante una herramienta soberana.
En Alemania, el estado federado de Schleswig-Holstein se ha convertido en un referente de independencia digital tras migrar cerca del 80 % de los puestos de trabajo de la administración desde software de Microsoft hacia alternativas de código abierto como LibreOffice. Las autoridades regionales estiman que esta transición permitirá ahorrar más de 15 millones de euros anuales en costes de licencias.
Las preocupaciones sobre la pérdida de control de la infraestructura digital europea han sido reforzadas por responsables de ciberseguridad. El jefe de ciberseguridad de Bélgica, Miguel De Bruycker, ha advertido de que Europa ha perdido el control de la nube y de internet, al tiempo que ha señalado que en la actualidad resulta prácticamente imposible almacenar datos de forma íntegra dentro del continente debido al dominio estadounidense de la infraestructura digital.
Este debate se ha intensificado en paralelo a las tensiones geopolíticas con la Administración estadounidense, lo que ha llevado a líderes europeos a replantearse sus relaciones tecnológicas transatlánticas. En respuesta a este contexto, algunos proveedores estadounidenses han comenzado a adaptar sus ofertas. AWS lanzó el 14 de enero su Nube Soberana Europea, con centros de datos operados por ciudadanos de la UE y sometidos a la legislación comunitaria, mientras que SAP ha establecido alianzas tanto con AWS como con proveedores locales para ofrecer soluciones de nube soberana.
Pese a estos avances, los analistas coinciden en que alcanzar una soberanía digital plena exigirá un esfuerzo prolongado. Desde Forrester, el analista sénior Dario Maisto advierte de que Europa ha respaldado durante casi dos décadas a los proveedores tecnológicos estadounidenses mediante acuerdos de licencias, por lo que revertir esa tendencia no será un proceso rápido. En este sentido, la futura Ley europea de Desarrollo de la Nube y la Inteligencia Artificial aspira a priorizar la contratación de servicios que mantengan los datos bajo control europeo y a reforzar la capacidad tecnológica interna del bloque.
No obstante, expertos como Sanchit Vir Gogia señalan que el éxito de esta estrategia dependerá de la coordinación entre los Estados miembros. A su juicio, si cada país certifica soluciones soberanas sin reconocimiento mutuo, la Unión corre el riesgo de fragmentar su mercado digital en lugar de reforzarlo.








