Una Garnacha seleccionada de viñedos viejos
Para la elaboración de Larrosa 2025, el equipo técnico ha seleccionado más de 60 viñedos repartidos entre Rioja Alavesa, Tudelilla y el Valle de Ocón, apostando por parcelas con carácter y tradición vitícola. La Garnacha, variedad protagonista, aporta finura aromática y una expresión especialmente delicada, alineada con el estilo de los rosados provenzales que la bodega introdujo como referencia en la zona desde 2013.
Ese cuidado en la selección de viñas se traduce en un vino que combina precisión técnica y sensibilidad en bodega, dos rasgos que forman parte del ADN de Izadi.
Perfil fresco, aromático y persistente
Larrosa Rosé 2025 luce un atractivo color rosa pálido y despliega en nariz notas de fresa, frambuesa y flores blancas. En boca se muestra intenso y persistente, con una buena acidez que aporta equilibrio y un final duradero.
El resultado es un rosado sutil, muy aromático y fresco, pensado para un consumo versátil: desde aperitivos ligeros hasta cocina mediterránea, arroces, pescados o platos especiados suaves. Su perfil equilibrado lo convierte en una opción accesible tanto para consumidores habituales de rosado como para quienes buscan iniciarse en este estilo.
Nueva imagen para una referencia consolidada
La añada 2025 llega además con un cambio de botella y una actualización sutil de su etiqueta, reforzando su atractivo visual y su posicionamiento en lineal.
Con un PVP recomendado de 9,50 euros, mantiene una relación calidad-precio competitiva dentro del segmento premium accesible.
Fundada en 1987 por Gonzalo Antón, Bodegas Izadi ha construido su trayectoria sobre el cuidado de viñedos viejos en Rioja Alavesa y una filosofía basada en el respeto, la sensibilidad, la inquietud y la hospitalidad. Actualmente dirigida por Lalo Antón, la bodega forma parte de Artevino Family Wineries y cuenta desde 2020 con el sello medioambiental “Wineries for Climate Protection”.
Con esta nueva añada, Larrosa vuelve a confirmar su papel como uno de los rosados más tempranos y consistentes del calendario, manteniendo intacta su personalidad fresca, elegante y reconocible.