Los carburantes suman seis semanas de subidas y encarecen hasta un 2,6 % desde enero

Energía | Finanzas | 27/02/2026

El precio de los carburantes suma su sexta semana consecutiva de incrementos desde mediados de enero, con un encarecimiento acumulado del 2,15 % en la gasolina y del 2,6 % en el diésel, consolidando el cambio de tendencia tras varios meses de descensos.

El precio medio del litro de gasolina ha aumentado un 0,48 % respecto a la semana anterior, hasta los 1,471 euros, mientras que el diésel ha repuntado un 0,49 %, hasta los 1,423 euros. Con estas subidas, ambos combustibles revierten la espiral bajista que desde noviembre había supuesto caídas del 3,5 % en la gasolina y superiores al 5 % en el gasóleo.

Llenar el depósito sigue siendo más barato que hace un año

A pesar del repunte, llenar un depósito medio de 55 litros de diésel cuesta actualmente 78,26 euros, unos 4,18 euros menos que hace un año. En el caso de la gasolina, el desembolso asciende a 80,9 euros, aproximadamente 5,5 euros menos que en el mismo periodo del ejercicio anterior.

Además, el diésel se mantiene por debajo del nivel previo al inicio de la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022, cuando se situaba en 1,479 euros por litro, mientras que la gasolina continúa lejos de los 1,591 euros de entonces y muy por debajo de los máximos históricos alcanzados en julio de 2022, cuando superaron los 2,1 euros por litro.

El gasóleo encadena ya 156 semanas por debajo del precio de la gasolina, recuperando la situación habitual previa a la guerra, después de que entre agosto de 2022 y febrero de 2023 fuese más caro de forma continuada.

España, por debajo de la media europea

Con los precios actuales, la gasolina sin plomo de 95 en España se sitúa por debajo de la media de la Unión Europea, que es de 1,637 euros por litro, y de la eurozona, con 1,689 euros. En el caso del diésel, el precio en España también es inferior al promedio comunitario de 1,594 euros y al de la zona euro, que alcanza los 1,621 euros.

El comportamiento de los carburantes depende de factores como la cotización internacional, los impuestos, los costes logísticos y los márgenes comerciales, y la evolución del crudo se traslada a los precios finales con un cierto decalaje temporal.