Macron pide a Europa crear un sistema de pagos propio

El presidente francés advierte del riesgo de dependencia de operadores estadounidenses

Actualidad | Finanzas | 01/04/2026

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha instado a Europa a desarrollar su propia infraestructura de pagos para reducir la dependencia de empresas como Visa, Mastercard y PayPal. El mensaje, lanzado durante la cumbre Carte Bancaire en París, pone el foco en el control de las transacciones como un elemento clave de la soberanía económica.

Macron defendió la necesidad de construir un modelo de pago propio y advirtió de que delegar este control en actores externos implica asumir riesgos estratégicos en el núcleo del sistema financiero europeo.

Wero y el impulso de la infraestructura europea

El mandatario señaló a Wero, la billetera digital impulsada por la Iniciativa Europea de Pagos (EPI), como una de las principales alternativas para reforzar la autonomía del continente. Este proyecto, respaldado por grandes entidades financieras europeas, busca crear una red de pagos interoperable a escala regional.

La red francesa Carte Bancaire, con más de 77 millones de tarjetas en circulación, ejemplifica la capacidad local, aunque enfrenta una creciente presión competitiva de las soluciones estadounidenses y de los sistemas de pago móvil.

Europa acelera su estrategia de pagos

El llamamiento de Macron se enmarca en una estrategia más amplia de la Unión Europea para reducir la dependencia exterior. Según el Banco Central Europeo, los esquemas internacionales concentran dos tercios de las transacciones con tarjeta en la eurozona, lo que evidencia la posición dominante de los operadores globales.

La presidenta del BCE, Christine Lagarde, ha advertido recientemente de la urgencia de avanzar hacia un sistema más autónomo. En este contexto, el consorcio EPI, integrado por 16 grandes bancos como BNP Paribas y Deutsche Bank, lanzó Wero en 2024, que ya cuenta con 52,5 millones de usuarios en Bélgica, Francia y Alemania.

Además, la alianza con EuroPA permitirá conectar sistemas de pago nacionales en 13 países, alcanzando potencialmente a unos 130 millones de usuarios.

Riesgos geopolíticos y hoja de ruta

El impulso a estos sistemas también responde a factores geopolíticos. La posibilidad de restricciones de acceso a infraestructuras de pago estadounidenses ha acelerado el interés por alternativas europeas, en un contexto que recuerda a precedentes como la desconexión financiera de Rusia tras la guerra en Ucrania.

Wero prevé ampliar su presencia a Luxemburgo y Países Bajos en el próximo año, mientras que los pagos transfronterizos entre particulares se lanzarán previsiblemente a finales de 2026. Las funcionalidades de comercio electrónico y pagos en punto de venta se desarrollarán en una fase posterior, con horizonte en 2027.