Maersk redistribuye combustible ante la crisis en Ormuz

La naviera danesa A.P. Moller-Maersk ha comenzado a redistribuir combustible marítimo a escala global para mantener operativa su flota, después de que la guerra en Irán haya paralizado parte de las operaciones de abastecimiento en Oriente Próximo. La compañía advirtió de que, aunque el suministro mundial de combustible sigue siendo suficiente, su distribución se ha vuelto irregular debido a la interrupción de refinerías y centros logísticos en la región.
Un portavoz de la empresa explicó que el grupo está trasladando combustible entre distintas regiones para garantizar que los buques puedan repostar y que su red oceánica continúe funcionando sin interrupciones.
Infraestructura marítima afectada por el conflicto
La reorganización logística de Maersk coincide con el deterioro de la infraestructura energética y portuaria en el Golfo. El puerto de Salalah, en Omán, sufrió ataques con drones contra depósitos de combustible, lo que obligó a la compañía a suspender temporalmente todas sus operaciones en estas instalaciones.
Según las autoridades omaníes, dos drones fueron interceptados mientras que un tercero impactó en la zona portuaria, provocando un incendio sin causar víctimas.
El consejero delegado de Maersk, Vincent Clerc, indicó que actualmente hay diez buques de la compañía atrapados en la parte superior del Golfo, sin posibilidad de salir mientras el estrecho de Ormuz permanezca cerrado.
La empresa prevé redirigir la carga hacia otros puertos de la región, como Yemen o Yeda, para mantener la continuidad del transporte marítimo.
Fujairah paraliza el suministro de combustible
Las tensiones comenzaron a intensificarse a principios de marzo tras incendios provocados por restos de drones interceptados en la Zona Industrial Petrolera de Fujairah, uno de los mayores centros de suministro de combustible marítimo del mundo.
Varios proveedores de búnker declararon fuerza mayor y suspendieron las ventas de combustible marítimo, lo que provocó una interrupción generalizada en las operaciones del puerto. Un segundo incidente el 9 de marzo agravó los daños en las instalaciones de almacenamiento.
Ante esta situación, parte de la demanda mundial de combustible marítimo se está desplazando hacia centros alternativos como Singapur.
Recargos por combustible en el transporte marítimo
Para compensar el aumento de los costes logísticos, Maersk ha anunciado la introducción de un recargo de emergencia por combustible que entrará en vigor el 25 de marzo.
Las tarifas adicionales oscilarán entre 200 dólares por contenedor estándar de 20 pies y hasta 600 dólares para contenedores refrigerados de 40 pies en rutas de larga distancia.
La crisis logística se produce después de que Estados Unidos e Israel lanzaran ataques contra Irán el 28 de febrero, un conflicto que ha provocado el cierre de facto del estrecho de Ormuz, por donde transita habitualmente cerca del 20% del petróleo y el gas transportado en el mundo.








