Moeve y Galp exploran una integración de sus negocios downstream en la Península Ibérica

Empresa | Finanzas | 08/01/2026

Moeve y Galp han alcanzado un acuerdo no vinculante para avanzar en las negociaciones de una posible integración de sus negocios de downstream —refino y distribución y venta en estaciones de servicio— con el objetivo de ganar escala en un sector cada vez más competitivo y conformar un potencial campeón europeo en la Península Ibérica.

La operación en estudio se articularía a través de una joint venture orientada a crear dos plataformas energéticas líderes en España y Portugal. Durante las negociaciones, ambas compañías analizarán la viabilidad de una estructura dual que permita maximizar sinergias, reforzar la capacidad de inversión y apoyar la transición energética en el ámbito ibérico.

Dos plataformas complementarias: industria y movilidad

La propuesta contempla la creación de una plataforma industrial, denominada IndustrialCo, centrada en los negocios de refino, química, trading, moléculas verdes y combustibles bajos en carbono, orientada principalmente a clientes B2B. Esta sociedad estaría controlada por los actuales accionistas de Moeve, Mubadala y Carlyle, mientras que Galp mantendría una participación superior al 20 %. La combinación excluiría otros negocios de Galp, como el upstream, renovables o el suministro y trading de petróleo, gas y energía.

IndustrialCo estaría diseñada para desempeñar un papel clave en la atracción de inversión industrial a largo plazo y en la transformación de los activos existentes en hubs multienergía integrados. La plataforma contaría con una capacidad conjunta de procesamiento de crudo cercana a los 700.000 barriles diarios repartidos en tres complejos industriales, con el objetivo de impulsar el desarrollo y despliegue de soluciones bajas en carbono y contribuir a la reindustrialización de la región.

La segunda plataforma, RetailCo, estaría enfocada en la movilidad y el cliente final. Integraría las redes de estaciones de servicio de ambas compañías para crear una red panibérica con aproximadamente 3.500 puntos en España y Portugal. Esta plataforma combinaría la venta de combustibles tradicionales, la recarga de vehículos eléctricos y servicios de conveniencia, con unas ventas agregadas estimadas superiores a 6,5 millones de toneladas de productos petrolíferos en 2025. En este caso, los accionistas de Moeve y Galp ejercerían un control compartido.

Negociaciones abiertas y horizonte temporal

Ambas compañías prevén que, de materializarse la operación, las dos plataformas funcionen como negocios autofinanciados, con capacidad para explorar nuevas oportunidades de crecimiento y soluciones ligadas a la transición energética. El calendario de las conversaciones apunta a un posible acuerdo hacia mediados de 2026.

Hasta que se alcance una decisión definitiva, Moeve y Galp continuarán operando de forma independiente, manteniendo la plena continuidad de sus actividades, el suministro y los servicios a clientes en todas sus geografías. Cualquier operación final estará sujeta a la negociación de acuerdos vinculantes, a las aprobaciones corporativas necesarias y a la obtención de las autorizaciones regulatorias correspondientes.

Desde ambas compañías se ha subrayado que, en esta fase preliminar, no se han tomado decisiones finales y que no existe impacto alguno sobre las operaciones en curso, los empleados ni las relaciones comerciales actuales. Asimismo, se han comprometido a mantener informados al mercado y a los distintos grupos de interés conforme a sus obligaciones legales.