Prosegur entra en defensa y aspira a generar hasta 700 millones con su nueva área
Prosegur ha decidido entrar en el negocio de la defensa con la creación de Prosegur Technology & Defense, una nueva área integrada en Prosegur Security con la que aspira a participar como subcontratista en programas militares nacionales e internacionales. La compañía calcula que esta actividad podría representar entre el 20 % y el 25 % de los ingresos de Prosegur Security en los próximos dos años, equivalente actualmente a entre 500 y 700 millones de euros.
Empresa | Tecnología | 15/10/2026

La nueva unidad amplía el actual vertical tecnológico de Prosegur Security, una de las cuatro grandes áreas de actividad del grupo junto a Alarmas, Prosegur Cash y Avos Tech.
Las previsiones de la compañía pasan por que Prosegur Security cierre el actual ejercicio con unos ingresos de alrededor de 2.800 millones de euros. Si esa cifra se mantuviera, aunque la compañía espera que crezca, el nuevo negocio de defensa podría facturar entre 500 y 700 millones de euros a finales de 2028.
Para desarrollar esta actividad, Prosegur está negociando alianzas con empresas de primer nivel y otros socios con el objetivo de construir un catálogo propio de servicios y posicionarse como integrador de soluciones avanzadas.
Cinco líneas para crecer en defensa
La estrategia de Prosegur Technology & Defense se estructura en cinco grandes áreas de actuación.
La primera abarca las capacidades de mando y control, conocidas en el ámbito militar como C2, y la interoperabilidad. La segunda se centra en simulación, inteligencia artificial y apoyo a la toma de decisiones, mientras que la tercera engloba seguridad, vigilancia y operación integrada.
A estas áreas se suman la ciberseguridad y la ciberresiliencia, así como la participación en programas colaborativos y proyectos de desarrollo europeos.
«Las capacidades en las que queremos centrarnos serían la inteligencia artificial, la analítica avanzada, plataformas de datos, comunicaciones críticas y seguras, 5G privados, drones, robótica, vehículos autónomos, ciberseguridad y la plataforma que tenemos propia que se llama xMDR», ha explicado Manuel Rodríguez, director global de Defensa y Tecnología de Prosegur Security.
La compañía pretende competir en el espacio situado entre la defensa tradicional y la seguridad privada, apoyándose en tecnología propia y desarrollada en España.
Prosegur considera que existe un nicho de mercado en este segmento intermedio que no está cubierto por completo por la industria tradicional de defensa y en el que pueden posicionarse compañías de seguridad privada con determinadas capacidades tecnológicas.
De la seguridad privada a las infraestructuras críticas
La compañía confía en trasladar al ámbito militar la experiencia acumulada en el mercado civil, especialmente en sectores vinculados con la protección de infraestructuras críticas.
Prosegur ha detectado un aumento de la demanda de soluciones en este espacio intermedio entre seguridad y defensa, particularmente entre operadores de infraestructuras críticas como las grandes compañías energéticas.
La empresa pone como ejemplo el ataque con drones sufrido por Amazon el pasado marzo, que afectó a tres centros de datos, dos situados en Emiratos Árabes Unidos y otro en Baréin.
La creciente importancia estratégica de este tipo de instalaciones, por el volumen y la sensibilidad de la información que procesan y por las consecuencias de una interrupción de su actividad, ha incrementado las necesidades de protección.
A comienzos de este año, Prosegur lanzó un sistema antidrones destinado a reforzar la seguridad aérea en espacios críticos. La solución permite detectar y rastrear drones y, «cuando proceda y conforme a la normativa vigente», neutralizar aeronaves no autorizadas dentro de perímetros sensibles.
Prosegur apunta a los programas de modernización militar
Uno de los principales objetivos de la nueva división será participar en los Programas Especiales de Modernización (PEM), inicialmente mediante alianzas con las grandes compañías tractoras del sector.
«Vamos a ir a por los planes de modernización militar (PEM). En esta fase, en la que todavía no tenemos a lo mejor las capacidades que pueda tener una gran empresa tractora, lo más razonable es tratar de colaborar en ese ecosistema de socios con esas empresas tractoras y poniendo estas tecnologías y capacidades a su servicio, y complementar la propuesta que hagan al Ministerio de Defensa», ha señalado Rodríguez.
La estrategia de Prosegur pasa, por tanto, por incorporarse como socio tecnológico y subcontratista a los grandes programas, aportando capacidades relacionadas con inteligencia artificial, comunicaciones, ciberseguridad, drones, robótica o análisis avanzado de datos.
Las aspiraciones de la compañía no se limitan al mercado español. Prosegur también pretende competir por contratos surgidos en el entorno de la OTAN aprovechando el aumento de los presupuestos públicos destinados a defensa.
La entrada en este mercado se produce además en un momento en el que Europa busca reforzar su autonomía estratégica y reducir su dependencia tecnológica de terceros países como Estados Unidos y China, al tiempo que España mantiene vetada la tecnología de defensa israelí.









