Reino Unido reducirá los controles sobre 139.000 directivos del sector financiero

Reino Unido prepara una profunda simplificación de los controles aplicados a los directivos del sector financiero, con la eliminación del régimen de certificación para unos 139.000 profesionales que no forman parte de la alta dirección. La reforma mantendrá la aprobación previa del regulador para los cargos de mayor responsabilidad y las funciones consideradas de alto riesgo.

Actualidad | Finanzas | 23/10/2026

La propuesta, cuya entrada en vigor está prevista para 2027, forma parte del proceso de flexibilización de determinadas normas implantadas después de la crisis financiera de 2008 para reforzar la responsabilidad individual dentro de bancos y otras compañías financieras.

La aprobación previa se limitará a los puestos más altos

El nuevo esquema mantendrá la necesidad de obtener autorización previa para nombramientos como los de presidente, consejero delegado o director financiero, además de otros puestos considerados especialmente sensibles.

Estos profesionales seguirán sometidos a evaluaciones de idoneidad antes de su nombramiento formal, que posteriormente se repetirán cada año.

Para el resto de directivos desaparecerán el régimen de certificación y los requisitos administrativos asociados. Las compañías deberán seguir notificando los nombramientos al supervisor, pero asumirán directamente la responsabilidad de comprobar que sus empleados son competentes y cumplen los estándares de conducta exigidos.

En estos perfiles, las empresas deberán informar al supervisor principalmente cuando se produzcan casos graves de mala conducta, se formulen ultimátums o se lleven a cabo despidos relacionados con estas circunstancias.

Un ahorro de 2.000 millones de libras en diez años

La reforma permitirá a las empresas reducir sus costes en alrededor de 2.000 millones de libras (2.390 millones de euros) durante los próximos diez años.

Además, se estima un ahorro anual de 11,5 millones de libras (13,7 millones de euros) para el Banco de Inglaterra y de 229 millones de libras (274 millones de euros) para la Autoridad de Conducta Financiera (FCA).

El objetivo de la reforma es agilizar los procesos de contratación y reducir las cargas administrativas, trasladando una mayor responsabilidad a las propias entidades en la supervisión de buena parte de sus profesionales.

Una década después de introducir los controles

El régimen de Alta Dirección y Certificación (SM&CR, por sus siglas en inglés) fue introducido en 2016. Inicialmente se aplicaba al sector bancario, aunque posteriormente se amplió al conjunto de la industria financiera, incluyendo firmas como los ‘hedge funds’ y las gestoras de activos.

La Autoridad de Regulación Prudencial (PRA) y la FCA han iniciado en paralelo un proceso de consulta sobre la simplificación del sistema, que permanecerá abierto hasta el próximo 22 de enero.

La intención de los supervisores es aprobar la nueva política durante los meses posteriores para que pueda entrar en vigor en 2027.

La reforma se suma a otras medidas adoptadas por Reino Unido para flexibilizar parte de la regulación introducida tras la crisis financiera, entre ellas la eliminación de los límites a los bonus de los banqueros.