Ryanair reduce su beneficio un 22,8 % por la multa italiana pese al aumento del tráfico

Ryanair Holdings cerró su tercer trimestre fiscal, finalizado el 31 de diciembre, con un beneficio después de impuestos de 115 millones de euros, lo que supone un descenso del 22,8 % respecto a los 149 millones obtenidos en el mismo periodo del ejercicio anterior. El resultado se vio lastrado por un cargo excepcional de 85 millones de euros vinculado a la provisión por la multa impuesta por la autoridad de competencia italiana.

Según ha informado la compañía, los ingresos totales del trimestre aumentaron un 9 %, hasta los 3.210 millones de euros, impulsados por un crecimiento del 6 % en el tráfico de pasajeros, hasta los 47,5 millones, y por un incremento del 4 % en las tarifas medias. La aerolínea ha subrayado que las reservas durante el periodo de Navidad y Año Nuevo fueron especialmente sólidas.

El consejero delegado del grupo, Michael O’Leary, ha criticado la sanción de 256 millones de euros impuesta por la Autoridad Garante de la Competencia y del Mercado, relacionada con el modelo de distribución directa de la aerolínea, que Ryanair considera infundada. La compañía ha provisionado el 33 % de dicha multa, aunque confía en que sea anulada en apelación, apoyándose en resoluciones previas de los tribunales de Milán favorables a su modelo de negocio.

Crecimiento y estrategia de flota

La aerolínea irlandesa cerró el ejercicio con una flota de 643 aeronaves, de las que 206 corresponden al modelo Boeing 737 Gamechanger. La compañía espera recibir las últimas cuatro unidades de este pedido antes de que finalice febrero, lo que permitiría alcanzar los 216 millones de pasajeros en el ejercicio fiscal 2027.

En cuanto a la red de rutas, Ryanair está desplazando capacidad hacia mercados que incentivan el crecimiento mediante reducciones de tasas, como Marruecos, Albania o Italia, mientras recorta presencia en mercados considerados de alto coste y menor competitividad, como Alemania, Austria o algunas regiones de España.

De cara al cierre del ejercicio fiscal 2026, la aerolínea ha elevado ligeramente su previsión de tráfico hasta los 208 millones de pasajeros y anticipa que las tarifas anuales superarán el crecimiento del 7 % previsto anteriormente. Para el conjunto del año, Ryanair estima un beneficio después de impuestos, excluidos extraordinarios, de entre 2.130 y 2.230 millones de euros, aunque advierte de riesgos externos como la evolución de los conflictos geopolíticos o posibles huelgas del control aéreo en Europa.