Trump anuncia la entrega a EEUU de hasta 50 millones de barriles de petróleo venezolano
Actualidad | Destacado | Marta Palacios | 07/01/2026

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado que el Gobierno de Venezuela, ahora encabezado por la hasta ahora vicepresidenta Delcy Rodríguez, entregará a Estados Unidos entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo sancionado.
Según ha explicado, este crudo se venderá a precio de mercado y los ingresos quedarán bajo control de la presidencia estadounidense con el objetivo de garantizar que se utilicen en beneficio tanto del pueblo venezolano como del estadounidense. Trump ha añadido que ya ha solicitado al secretario de Energía, Chris Wright, que ejecute el plan de forma inmediata y que el petróleo será transportado en buques de almacenamiento directamente hasta los muelles de descarga en Estados Unidos.
Condiciones políticas y alcance de la operación
El anuncio se produce en un contexto de fuertes exigencias por parte de la Administración estadounidense, que ha reclamado a las autoridades venezolanas la ruptura de sus vínculos económicos con China, Rusia, Irán y Cuba, y la aceptación de Estados Unidos como único socio en la producción petrolera. Fuentes próximas a Washington apuntan a que Venezuela afronta un riesgo inminente de insolvencia financiera si no logra dar salida a sus reservas de crudo.
En este sentido, responsables estadounidenses han señalado que la capacidad de extracción venezolana está limitada por la falta de infraestructuras de almacenamiento y transporte, con numerosos petroleros ya cargados y a la espera de destino. De acuerdo con estimaciones citadas por medios económicos internacionales, el volumen de crudo comprometido equivaldría a entre 30 y 50 días de producción venezolana, una cantidad reducida si se compara con la producción diaria de Estados Unidos, situada en torno a los 13,8 millones de barriles.
El anuncio coincide con la investidura de Delcy Rodríguez como presidenta encargada de Venezuela y con el reconocimiento por parte de la Administración Trump de su figura como interlocutora válida, tras la captura de Nicolás Maduro, descartando así a la líder opositora María Corina Machado como referente político para Washington.








