Urbas pide a sus acreedores que respalden su plan de rescate frente a la liquidación
Urbas ha pedido a sus acreedores que apoyen su propuesta de convenio como alternativa a la liquidación de la compañía, defendiendo que este escenario permitiría maximizar la recuperación de la deuda, anticipar pagos y evitar la pérdida de valor asociada a la venta forzosa de activos.

La constructora, suspendida de cotización desde abril del pasado año, trata así de recabar apoyos frente a la posición de los administradores concursales, Kepler Karst y Auren, que han recomendado al juez avanzar hacia la fase de liquidación.
Urbas defiende el convenio como mejor alternativa
«Apoyar el convenio es la decisión que mejor protege el interés de cada acreedor y del conjunto de la masa acreedora: maximiza la recuperación, anticipa pagos, preserva la capacidad de defensa y evita la pérdida de valor asociada a la liquidación», ha señalado la compañía en una comunicación remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Urbas sostiene además que «la apertura de la fase de liquidación conlleva, necesariamente, la aceptación tácita de quitas y esperas no informadas por la administración concursal».
La compañía apoya buena parte de su argumentación en el último informe elaborado por Crowe sobre su plan de viabilidad, que respalda el plan de pagos revisado presentado por Urbas.
«Para los acreedores, el convenio no es simplemente la opción más favorable: es la única alternativa real que combina el pago íntegro, sin quitas, con un calendario definido, márgenes positivos incluso en un escenario adverso y la posibilidad de amortizar anticipadamente hasta un 10% de la deuda en el primer año y un 15% adicional en el segundo, siempre que la caja generada lo permita», detalla la compañía presidida por Juan Antonio Acedo.
144 millones de deuda ordinaria
Urbas se encuentra en concurso de acreedores con una deuda ordinaria de 144 millones de euros.
La empresa considera que la liquidación destruiría valor desde su inicio, obligaría a vender activos en condiciones menos favorables, elevaría los costes, retrasaría los cobros y aumentaría la incertidumbre para los acreedores.
También advierte de que ese escenario podría perjudicar su capacidad de defensa en litigios relevantes.
«No existe, por tanto, una alternativa económicamente equivalente al convenio», sostiene Urbas.
Crowe prevé 214,9 millones de caja para atender la deuda
El plan de viabilidad elaborado por Crowe a tres años respalda, según Urbas, la capacidad de la compañía para cumplir el convenio sin aplicar quitas.
En el escenario base, la caja generada disponible para atender la deuda alcanzaría los 214,9 millones de euros.
Este importe estaría impulsado principalmente por un programa de desinversiones ordenadas por valor de 242,8 millones de euros.
El plan permitiría cubrir el 100 % de los 144,3 millones de euros en pagos previstos y mantener un margen de caja acumulado de 70,6 millones.
Crowe cuestiona el valor recuperable en una liquidación
El informe advierte además de que los 301,8 millones de euros en los que la administración concursal valora la masa activa en caso de liquidación «no equivale al dinero real que recuperarían los acreedores».
Según Crowe, el 88 % de los activos se encuentra en filiales en las que Urbas ocuparía la última posición de cobro en un eventual proceso de liquidación.
La consultora cita también los precedentes de Reyal Urbis, Martinsa, Aifos e Isolux, cuyos activos se vendieron con descuentos de entre el 32 % y el 86 % respecto a tasación y mediante procesos que, en algunos casos, se prolongaron durante más de una década.
Crowe añade que una liquidación debilitaría además la posición de Urbas frente al fondo Roundshield, que reclama judicialmente a la compañía 189 millones de euros.









