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Miguel Morales Moya

Profesor de EAE Business School

Cuentan que Aristóteles, padre de la lógica, pasó toda su vida pensando que las mujeres tenían menos dientes que los hombres, parece que esto era porque lo había visto en los equinos y nunca se paró a contarlos. No sé si así se inventó el silogismo, yegua es la hembra de la especie equina, mujer es la hembra de la especie humana, yegua tiene menos dientes que el caballo luego mujer tiene menos dientes que el hombre ¿podrá Chat GPT hacer un razonamiento menos erróneo?

El precio de la electricidad muestra históricamente, variaciones entre diferentes países, debidas a diferentes políticas fiscales sobre la electricidad, diferente mix de producción de electricidad, diferentes modelos de fijación de precios, diferentes costes de transporte y distribución y comportamiento y concurrencia de la demanda. Todos estos factores participan en la configuración del precio final que los consumidores tenemos que pagar por el uso y consumo de electricidad.

Algunos de estos factores, fundamentalmente los relativos a demanda instantánea y a mezcla de generación, hacen que el precio instantáneo de la electricidad sufra variaciones y volatilidades por factores tan variopintos como la climatología, la existencia de días festivos, o el precio de fuentes primarias de energía necesarias para algunas tecnologías de generación de electricidad, factores que si se combinan adecuadamente forman la tormenta perfecta para hacer saltar los precios de la electricidad al foco mediático.

Parece que la combinación de la puesta en foco con el ruidoso escenario político mediático, fija soluciones, ideas y cátedras en el imaginario colectivo, “somos el segundo país de Europa con la electricidad más cara”, “hay que aumentar el uso de renovables”, “tenemos que llenar los tejados de placas solares y aprovechar nuestro sol”, “las horas centrales del día son las de mayor precio”, una vez pasada la tormenta los enunciados se enquistan y vuelven a resucitar ante un nuevo episodio de excitación originada en la señal de mercado o en otras cocinas de interés y excitación social.

La propia complejidad técnica que supone la coordinación técnica y económica de todos los elementos del sistema eléctrico marca condiciones diferentes en el cortísimo plazo, instante fijador de la señal de precio. “Somos el segundo país con la electricidad más cara de Europa”, ¿qué día y a qué hora? ¿Cuáles eran las condiciones de contorno?, hay que contar los dientes, si no, caemos en silogismos baratos que nos hacen vivir confortables en un error y aquí el error cuesta muy caro.

Por otro lado las decisiones y soluciones instantáneas no parecen tener un recorrido muy largo en el mercado ya que aunque la coordinación de agentes se realiza en un instante, cada uno de los agentes es intensivo en el uso de activos no corrientes que responden a decisiones de largo plazo , construir una central no es una decisión que pueda tomarse y ejecutarse de un día para otro, al igual que desde el lado de la demanda doméstica cambiar nuestra lavadora por una inteligente que busque el mejor momento del día para conectarse tampoco es una decisión que las familias tomemos de un día para otro. El corto plazo, el instante, el precio, se configura en una señal que nos impulsa a la decisión y cuyos efectos no serán instantáneos dados nuestro plazo de reacción e implementación de la decisión.

Es aquí donde una visión global y en búsqueda del bien común debe de jugar un papel de coordinador de tantos agentes, tan expuestos y con intereses tan contrapuestos y con gran capacidad de generar externalidades en forma de emisiones de carbono, .
El propio papel de los estados en la gestión del sistema eléctrico debe de marcar las líneas de funcionamiento generales del sistema velando por la mayor estabilidad al corto y medio plazo y evitando la generación de externalidades en base a coste de oportunidad por sacrificio de capital natural.

En este sentido el objetivo general local es claro, descarbonizar la economía, favoreciendo la producción renovable y garantizando el acceso instantáneo y permanente a la electricidad de todos los usuarios. La producción renovable ha demostrado poder jugar un papel en el ahorro anual en el uso de fuentes primarias, pero nos ha enseñado su incapacidad para garantizar la producción en sincronía con la demanda. La cobertura de esta incapacidad mediante generación por otras tecnologías principalmente gas, ha demostrado tener un coste muy alto para el sistema, las alternativas que pueden barajarse pasan por disponer de más medios para el almacenamiento que puedan garantizar la sincronía entre la producción renovable y la demanda, la gestión de la demanda que permita realizar un despacho de la misma en función de las capacidades productivas optimizando el uso de capacidad renovable y la vuelta a tecnología no generadoras de carbono que puedan garantizar disponibilidad instantánea actuando como centrales de base, por supuesto huyendo del carbono.

Hasta el 23 de Julio, estas son las cuestiones que podrían iluminar un debate hacia el bien común. ¿Por qué el silogismo aristotélico no observó que dado que las leonas son más trabajadoras y listas que los leones, las mujeres…? Parece que hasta la falacia silogística se enfoca interesadamente. Afortunadamente los hombres y las mujeres tenemos el mismo número de dientes y esto no es una cuestión de género, así que podemos pensar y votar todos juntos lo que pensamos, que no te engañen.