Luciano Teixeira

CEO de MDT Health Iberia

La tecnología se ha consolidado como uno de los principales motores de crecimiento empresarial, y la medicina estética no es una excepción. 

En los últimos años, el sector ha vivido una transformación sin precedentes: la tecnología no sólo ha cambiado las consultas clínicas, mejorado la experiencia del paciente y ampliado su catálogo de tratamientos; la tecnología ha permitido impulsar el perfil del profesional médico-estético y dermatólogo y ha redefinido un nuevo status quo para una especialidad en la que convergen belleza y salud; así como eficiencia y accesibilidad con tratamientos más personalizados.

Los profesionales han podido comprobar cómo la tecnología ha supuesto un cambio de paradigma en la medicina estética porque ha transformado la disciplina desde una práctica centrada en el resultado puntual hacia un modelo integral, basado en la precisión, la seguridad, la personalización y el bienestar del paciente. Hoy, la innovación tecnológica no sólo mejora los tratamientos, sino que redefine la experiencia clínica, eleva los estándares médicos y consolida la estética como una extensión de la salud.

Tratamientos mínimamente invasivos, sin dolor, versátiles, que ofrecen resultados naturales, con procedimientos más cortos sin post-operatorio o síntomas post-tratamiento son un ejemplo de los beneficios de estas nuevas tecnologías. Soluciones que dan respuesta a este nuevo contexto y necesidades de los pacientes. Los profesionales que ya las utilizan comprueban en primera persona cómo el perfil de paciente se ha ampliado (hombres y mujeres) y cómo el número de visitas por paciente también aumenta.

¿El reto? Balancear inversión y formación de los profesionales con la estrategia de cada negocio, previsiones de crecimiento y proceso de adopción del perfil de paciente.

Una oportunidad de negocio en expansión

El sector de la medicina estética continúa creciendo de manera sostenida a nivel global. Solo en España, se espera que la facturación supere los 4.000 millones de euros para 2029, con tasas de crecimiento anuales cercanas al 7 %, impulsadas por la demanda de tratamientos mínimamente invasivos y el enfoque hacia el bienestar integral. A nivel global, el mercado de tecnología médica estética supera los 80 mil millones de dólares, con inversiones en innovación que alcanzaron casi 1.9 mil millones de dólares en 2023, especialmente en plataformas de ultrasonidos, radiofrecuencia avanzada y sistemas híbridos de múltiples energías que optimizan la eficiencia clínica y la experiencia del paciente.

Actualmente, muchos médico-estéticos y dermatólogos que han implementado estos equipos —como ultrasonidos microfocalizados o plataformas de radiofrecuencia avanzada— han comprobado un aumento tanto en el número de pacientes como en la satisfacción de los habituales, quienes valoran la eficacia, la seguridad y la naturalidad de los resultados.

Claves para apostar por la innovación tecnológica

Para que la tecnología sea una palanca de crecimiento real, los profesionales deben considerar:

  1. Evidencia clínica y seguridad: asegurar que los equipos cuenten con respaldo científico y cumplan normativas (FDA, CE), garantizando resultados reproducibles y confianza del paciente.
  2. Retorno de la inversión (ROI): evaluar costes de adquisición, uso esperado, incremento de pacientes y fidelización, para alinear la inversión con la estrategia del negocio. 
  3. Formación y adopción: capacitar al equipo clínico y adaptar los procesos para integrar la tecnología de forma eficiente, asegurando que se combine con otros tratamientos para maximizar resultados.

El impacto económico de la tecnología en los ingresos por paciente es tangible. Clínicas que han incorporado dispositivos avanzados reportan no solo un aumento en el número de pacientes, sino también un incremento en el ticket medio por tratamiento. Esto se debe a que la tecnología permite ofrecer tratamientos combinados o personalizados, con mayor valor percibido, y reduce tiempos de procedimiento, lo que incrementa la capacidad de atención diaria. En conjunto, estas mejoras aumentan la rentabilidad por paciente y potencian la sostenibilidad del negocio, convirtiendo la inversión tecnológica en una palanca estratégica de crecimiento.

El compromiso de las empresas tecnológicas especializadas en aparatología médica no solo pasa por innovar, sino por ofrecer asesoramiento estratégico y acompañamiento profesional, ayudando a los profesionales a traducir la tecnología en crecimiento tangible, satisfacción del paciente y consolidación de la clínica como referente.