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Enrique Díaz Álvarez

Director de Riesgos de Ebury

Los mercados aprovecharon los datos de inflación de EE. UU., que fueron ligeramente mejor de lo esperado, para hacer caer al dólar frente a las principales divisas -excepto frente al yen japonés-. Cabe mencionar que el billete verde cayó incluso a pesar del repunte de los rendimientos de los bonos estadounidenses.

Las preocupaciones en torno al sistema bancario se siguen desvaneciendo, aparecen indicios de que la campaña de subidas de tipos de la Fed está teniendo por fin el efecto deseado de enfriar el mercado laboral y el ánimo de los inversores mejora. Las divisas latinoamericanas se han beneficiado especialmente de este optimismo: el real brasileño y los pesos colombiano y chileno subieron un 3% la semana pasada y un porcentaje mayor en lo que va de año.

Esta semana es relativamente tranquila en cuanto a publicaciones de datos económicos y reuniones de los bancos centrales. El informe sobre el IPC de marzo que se publica el miércoles destaca en Reino Unido. Quizá el principal foco de atención sea la publicación el viernes de los índices PMI de actividad empresarial en las principales economías, incluida la eurozona. Esperamos que el optimismo de los directivos empresariales continúe a medida que se disipan los temores bancarios y surgen indicios de que los bancos centrales se acercan al final del ciclo de subidas, lo que podría contribuir a que se produzcan movimientos alcistas en los mercados financieros e impulsar una mayor debilidad del dólar, ya que los inversores huyen de los refugios seguros.

EUR

El euro superó la barrera psicológica de los 1,10 dólares a mediados de la semana pasada, aunque el viernes retrocedió ligeramente debido al aumento de las expectativas de inflación en Estados Unidos. Hasta ahora, la preocupación por los bancos y la menor expansión del crédito no han afectado a Europa, y esperamos que siga siendo así.

Con la expansión del crédito intacta, la recuperación de China en pleno apogeo y sin indicios aún de relajación de las presiones inflacionistas subyacentes, la campaña de subidas de tipos del BCE debería continuar y esperamos que el euro siga subiendo.

USD

La semana pasada se produjo la peor combinación posible de datos económicos y sentimiento del mercado para el dólar estadounidense. Por un lado, el optimismo general de los inversores redujo su atractivo debido a su condición de activo refugio. Por otro lado, la inflación y, sobre todo, los datos laborales empiezan a indicar que el enfriamiento deseado por la Reserva Federal podría estar llegando por fin.

Las expectativas de inflación publicadas el viernes fueron la única nota discordante, con un gran salto en el dato a corto plazo que puso fin bruscamente a la caída del dólar. El calendario económico es muy ligero esta semana en EE.UU., por lo que el billete verde debería cotizar en base a los acontecimientos en otros lugares.

GBP

La libra cotizó a la baja frente a sus homólogas europeas la semana pasada, aunque logró finalizar la semana al alza frente al dólar y sigue siendo la segunda divisa con mejor rendimiento en lo que va de año, por detrás del franco suizo.

Esta será una semana importante tanto para el Banco de Inglaterra como para la libra. Se espera que el informe laboral que se publica el martes muestre un fuerte crecimiento salarial, por encima del 6%, mientras que el informe de inflación que se publicará al día siguiente debería mostrar niveles similares para la inflación subyacente. Estas cifras significan que el ciclo de subidas del Banco de Inglaterra aún no ha terminado, lo que debería seguir apoyando a la libra, especialmente frente al dólar.