El mercado apuesta por liquidez, pero el riesgo global sigue latente
17/02/2026

Los mercados financieros globales han navegado por una sesión de negociación moderada, marcada por el cierre de los parqués estadounidenses debido a la festividad del Día de los presidentes y la inactividad en China por el Año Nuevo Lunar. No obstante, el sentimiento predominante sigue anclado en las benignas cifras de inflación publicadas recientemente en Estados Unidos, las cuales han reforzado las apuestas de los inversores por un ciclo de flexibilización monetaria por parte de la Reserva Federal (Fed) este mismo año. Actualmente, los operadores descuentan con total seguridad un recorte de tipos para julio, otorgando además una alta probabilidad a un movimiento inicial en junio. En este contexto, los futuros del S&P 500 han registrado un avance del 0.4%, mientras que los bonos del Tesoro se mantienen estables tras haber alcanzado el viernes sus niveles de rendimiento más bajos desde diciembre.
En el ámbito de la política monetaria estadounidense, la gobernadora de la Fed, Michelle Bowman, señaló que los bancos de EE. UU. deberán enfrentarse a nuevos requisitos de capital hipotecario bajo el plan de Basilea, lo que añade una capa de regulación prudencial al sector. Por otro lado, la administración estadounidense, a través del Secretario de Estado, Marco Rubio, ha mantenido una postura firme en política exterior, señalando la dificultad de alcanzar un acuerdo con Irán, a pesar de los canales diplomáticos abiertos. Rubio también subrayó el compromiso del presidente Trump con el éxito de Viktor Orbán en Hungría y aclaró que Estados Unidos no pretende imponer un acuerdo de paz a Ucrania, país con el que se buscan profundizar las asociaciones de defensa y seguridad en el suministro de minerales críticos. En un plano más tenso, el Secretario de Defensa, Pete Hegseth, ha amenazado con romper vínculos con la firma de inteligencia artificial Anthropic, citándola como un «riesgo para la cadena de suministro» debido a disputas sobre salvaguardas tecnológicas.
El sector corporativo estadounidense muestra un dinamismo contrastado. Apple Inc. ha anunciado una agresiva incursión en el podcasting de video para competir directamente con gigantes como YouTube y Spotify, al tiempo que prepara un evento de lanzamiento de productos en Nueva York para el próximo 4 de marzo. SpaceX, por su parte, se prepara para competir en licitaciones del Pentágono por tecnología de drones autónomos. Mientras tanto, el mercado de criptoactivos refleja una notable aversión al riesgo, con el Índice de Miedo y Codicia (Fear and Greed Index) situándose en un nivel de 12/100, indicativo de «Miedo Extremo», con el Bitcoin gravitando cerca de los $68,300 tras cuatro semanas consecutivas de pérdidas.
En Europa, el índice Stoxx 600 avanzó un 0.3%, impulsado por un rebote en el sector bancario. Destacó NatWest, con una subida del 4% tras una revisión al alza de su precio objetivo por parte de Citigroup. En el frente macroeconómico, la producción industrial de la Eurozona mostró una contracción mensual del -1.4% y un crecimiento anual del 1.2%, cifras ligeramente por debajo de las expectativas. La Comisión Europea, a través de Valdis Dombrovskis, advirtió sobre el impacto cambiario de un mayor rol internacional del Euro, mientras que el Banco Central Europeo (BCE), bajo la dirección de Christine Lagarde, anunció que a partir del tercer trimestre pondrá a disposición de los bancos centrales una facilidad de recompra (repo backstop) de hasta 50,000 millones de euros para evitar ventas forzosas de activos durante periodos de estrés.
El Reino Unido enfrenta sus propios desafíos; encuestas recientes muestran una división entre economistas sobre los recortes de tipos del Banco de Inglaterra (BoE), aunque una mayoría del 65% prevé un recorte de 25 puntos básicos en marzo para situar la tasa en el 3.50%. Paralelamente, el Primer Ministro Keir Starmer ha enfatizado la necesidad de acelerar el gasto en defensa y actuar con rapidez en la regulación de redes sociales. En el sector automotriz, Bruselas ha endurecido las reglas para los vehículos eléctricos (EV), exigiendo que el 70% de su fabricación sea comunitaria para acceder a ayudas estatales.
En el continente asiático, Japón reportó un crecimiento del PIB del cuarto trimestre significativamente inferior a lo esperado, con un aumento anualizado de solo el 0.2% frente al 1.6% previsto. A pesar de la debilidad del Yen, el gobernador del Banco de Japón (BoJ), Kazuo Ueda, mantuvo conversaciones con la Primera Ministra Takaichi, asegurando que no hubo solicitudes específicas de política monetaria. No obstante, figuras políticas como el líder de la coalición Ishin, Yoshimura, sugieren que el BoJ podría subir tipos ante la debilidad de la divisa y proponen suspender el impuesto a las ventas de alimentos utilizando reservas extranjeras.
El mercado de materias primas refleja la tensión en el Estrecho de Ormuz, donde la Guardia Revolucionaria de Irán realiza ejercicios de «control inteligente» ante posibles amenazas. El crudo Brent para abril cerró en $68.65 por barril, condicionado por la noticia de que Estados Unidos incrementa la presión militar sobre Teherán antes de conversaciones de alto nivel en Omán. Por su parte, el oro retrocedió por debajo de los $5,000 la onza debido a tomas de beneficios, y la plata registró caídas de hasta el 3.6%.
Desde mi perspectiva técnica, el panorama actual del mercado se encuentra en una fase de consolidación difícil. La desconexión entre el optimismo por los recortes de tipos de la Fed y la creciente fragilidad geopolítica sugiere un escenario de alta volatilidad para el segundo trimestre del año.
Si los datos de inflación en EE. UU. continúan su senda descendente sin un colapso del consumo, el pivot de la Fed en junio/julio podría impulsar los índices bursátiles a nuevos máximos históricos. No obstante, el sector bancario europeo y las manufacturas en Canadá (que crecieron un 0.6%) muestran señales de resiliencia que podrían retrasar la urgencia de estos recortes.
La situación en el Estrecho de Ormuz y los ataques de drones en puertos rusos (como Taman) son catalizadores para un shock en el precio del crudo. Si las negociaciones entre EE. UU. e Irán fracasan el martes, podríamos ver al Brent romper la resistencia de los $70-$72 con rapidez.
Mientras que el BoE y la Fed se preparan para recortar, el BoJ se encuentra en una encrucijada peligrosa, un crecimiento del PIB casi nulo (0.1%) frente a una divisa excesivamente débil que presiona la inflación. Mi proyección apunta a una intervención verbal constante y una subida de tipos japonesa solo si el Yen supera niveles críticos de inestabilidad social.
En conclusión, los inversores podrían priorizar la cautela y la gestión de la volatilidad mediante indicadores de rango como el ATR. El «Miedo Extremo» en el sector cripto y la caída de los metales preciosos indican que el mercado está rotando hacia la liquidez del dólar a la espera de definiciones políticas claras en Estados Unidos.






