La Renta arranca con un sobrecoste fiscal por no ajustar el IRPF a la inflación
La campaña de 2025 comienza con críticas por la falta de deflactación del impuesto
Actualidad | Finanzas | 08/04/2026

La campaña de la declaración de la Renta correspondiente al ejercicio 2025 arranca este 8 de abril marcada por la polémica en torno a la negativa del Ministerio de Hacienda a ajustar los tramos del IRPF a la inflación acumulada. Según el Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF), un contribuyente con ingresos de 25.000 euros abonará al menos 250 euros adicionales al año, mientras que uno con 30.000 euros pagará unos 350 euros más, en un contexto de inflación acumulada del 18,10 % entre 2022 y 2026.
El impacto de la progresividad en frío
El fenómeno conocido como “progresividad en frío” se produce cuando los tramos del impuesto permanecen congelados mientras aumentan los precios y los salarios nominales, lo que empuja a los contribuyentes a escalones superiores sin una mejora real de su poder adquisitivo. Este efecto se intensifica a medida que crece la renta.
Así, quienes perciben 45.000 euros soportan un sobrecoste de unos 533 euros anuales, mientras que en niveles de 70.000 euros el incremento ronda los 760 euros. En el extremo superior, una renta de 400.000 euros afronta un exceso de tributación superior a los 2.100 euros.
Debate fiscal y efecto en las rentas medias
Desde el Ministerio de Hacienda se defiende que las rebajas fiscales aprobadas en los últimos años compensan el impacto sobre las rentas más bajas, argumentando que una deflactación general beneficiaría en mayor medida a los contribuyentes con ingresos más elevados.
Sin embargo, distintos análisis cuestionan esta visión. Un estudio de la Universidad Rey Juan Carlos para Funcas sitúa el sobreesfuerzo medio de las rentas medias en 458 euros acumulados entre 2021 y 2024, cifra que alcanza aproximadamente los 1.100 euros por hogar si se incorpora el efecto del IVA.
Desigualdad territorial en la presión fiscal
El informe del REAF también destaca el creciente desequilibrio fiscal entre comunidades autónomas. Aunque la tarifa estatal oscila entre el 9,5 % y el 24,5 %, ninguna región reproduce exactamente esa estructura y en algunos territorios los tipos marginales agregados superan el 50 %, como en la Comunidad Valenciana, Navarra o La Rioja.
Otras comunidades como Aragón, Cataluña y Asturias figuran entre las que aplican mayor presión fiscal sobre las rentas medias y altas, consolidando un mapa tributario cada vez más heterogéneo en España.
Inicio de la campaña y plazos
En el extremo opuesto, el País Vasco presenta un entorno fiscal más favorable para rentas de hasta 110.000 euros tras elevar el mínimo exento de 14.000 a 20.000 euros, lo que libera de tributación a los contribuyentes con menores ingresos.
Desde este miércoles, más de 20 millones de contribuyentes pueden presentar su declaración por vía telemática a través de la Agencia Tributaria, con un plazo que se extenderá hasta el 30 de junio.









