Irán y EE. UU. negocian con Ormuz cerrado y el petróleo bajo presión
El bloqueo del estrecho reaviva la volatilidad energética y complica el acuerdo.
Actualidad | 10/04/2026

Irán y Estados Unidos han iniciado negociaciones en Islamabad en un contexto de creciente tensión, con el estrecho de Ormuz prácticamente cerrado al tráfico de petroleros pese al alto el fuego pactado. La situación cuestiona la viabilidad de la tregua apenas horas después de su entrada en vigor y devuelve la incertidumbre a los mercados energéticos.
Una tregua en entredicho
El alto el fuego, mediado por el primer ministro paquistaní Shehbaz Sharif, fue anunciado el 7 de abril poco antes de que expirara el ultimátum lanzado por Donald Trump, quien había amenazado con atacar infraestructuras energéticas iraníes si no se reabría el estrecho. Teherán aceptó inicialmente permitir el tránsito marítimo a cambio del cese de las operaciones militares.
Sin embargo, menos de 24 horas después, Irán volvió a suspender el paso de petroleros tras denunciar ataques israelíes en Líbano, lo que considera una violación del acuerdo. Estados Unidos ha calificado el cierre de “inaceptable” y exige la reapertura inmediata del enclave estratégico.
El principal punto de fricción radica en la inclusión de Líbano y Hezbolá dentro del alcance del alto el fuego, un aspecto que Washington niega mientras Teherán amenaza con abandonar las negociaciones si no cesan las operaciones militares.
Impacto inmediato en los mercados
La incertidumbre ha tenido un efecto directo en el tráfico marítimo y en los precios energéticos. En las primeras 24 horas de la tregua, solo siete buques lograron cruzar el estrecho, frente a los aproximadamente 130 diarios en condiciones normales.
El petróleo Brent, que había caído cerca de un 15 % tras el anuncio del alto el fuego hasta situarse en torno a los 95 dólares, repuntó posteriormente hacia los 97 dólares ante las dudas sobre la estabilidad del acuerdo. En paralelo, la Administración de Información Energética de Estados Unidos ha revisado al alza su previsión media para 2026 hasta los 96 dólares por barril, frente a los 78,84 dólares anteriores.
En los mercados financieros, el optimismo inicial se ha moderado. El S&P 500, que había avanzado un 2,51 % en la jornada previa, registraba descensos en futuros del 0,37 %, reflejando el cambio de sentimiento inversor.
Negociaciones bajo máxima presión
Las conversaciones en Islamabad arrancan con una delegación iraní de alto nivel y se basan en un plan de diez puntos que incluye la gestión coordinada del tráfico marítimo bajo supervisión iraní y la retirada de tropas estadounidenses de la región.
Desde Washington se cuestiona la validez de estas condiciones y se advierte de una posible escalada si no se alcanza un acuerdo. Donald Trump ha señalado que, en ausencia de avances, podría iniciarse una ofensiva de mayor intensidad.
Riesgos de escalada y efectos en el suministro
Analistas del sector energético y geopolítico anticipan un escenario de mayor presión sobre los mercados en el corto plazo, ya sea mediante nuevas restricciones en el suministro o una intensificación del conflicto.
Incluso en un escenario de reapertura inmediata del estrecho, se estima que los flujos de suministro tardarían entre tres y seis semanas en normalizarse en Europa, prolongando el impacto sobre los precios y la inflación.









