La industria española vuelve a contraerse en agosto y el PMI cae a 49,5 puntos

La actividad manufacturera se deterioró tras haber superado ligeramente el umbral de crecimiento en julio. La caída de la producción y los nuevos pedidos, junto al encarecimiento de la energía, volvió a presionar al sector.

Empresa | 01/09/2026

La actividad del sector manufacturero español volvió a deteriorarse en agosto, con un índice PMI de 49,5 puntos, frente a los 50,2 registrados en julio.

Se trata de la lectura más baja desde marzo y supone regresar por debajo del umbral de 50 puntos que separa la expansión de la contracción.

S&P Global atribuye este empeoramiento a la caída simultánea de la producción y de los nuevos pedidos, en un contexto de demanda estancada y aumento de los costes energéticos.

La producción registra su mayor caída desde 2023

Una vez descontado el efecto estacional asociado a los cierres de fábricas durante el verano, la producción registró su mayor descenso desde finales de 2023.

Las empresas señalaron una reducción de los nuevos pedidos tanto en el mercado nacional como en el internacional.

No obstante, la caída de las ventas al exterior fue marginal y la menor registrada desde noviembre de 2025.

El empleo encadena doce meses de descensos

El empleo volvió a reducirse en agosto y acumula ya doce meses consecutivos de retrocesos.

Las compañías también recortaron sus compras por noveno mes seguido, con el mayor ritmo de contracción desde abril de 2025.

Los inventarios de insumos descendieron además por undécimo mes consecutivo.

Las empresas recurrieron a las existencias disponibles para mantener la producción y reducir la carga de trabajo pendiente.

Persisten los problemas de suministro

Esta estrategia se produjo en un contexto de continuas perturbaciones en las cadenas de suministro, que elevaron los plazos medios de entrega por encima de su tendencia histórica.

Según S&P Global, el conflicto en Oriente Medio siguió afectando negativamente a las rutas de transporte marítimo y dificultando el aprovisionamiento de los proveedores.

Estos factores, unidos al encarecimiento de la energía y del transporte, impulsaron la inflación de los costes de los insumos.

Los márgenes empresariales vuelven a estar bajo presión

Los precios de venta también aumentaron en agosto, aunque a un ritmo muy inferior al de los precios de compra.

Esta diferencia elevó la presión sobre los márgenes de las compañías industriales.

El director de Economía de S&P Global Market Intelligence, Paul Smith, ha señalado que agosto fue un mes «algo desafiante» para la industria española.

El deterioro fue especialmente visible entre los fabricantes de bienes de capital, que continúan teniendo dificultades para atraer inversión y cerrar nuevos contratos debido a la incertidumbre del mercado.

La confianza empresarial se debilita

De cara a los próximos doce meses, la confianza de las empresas manufactureras disminuyó respecto a julio.

El nivel de optimismo se mantuvo además por debajo de su media habitual, condicionado por la subida de los precios energéticos y las dudas sobre la evolución futura de la demanda.