El BCE se prepara para subir los tipos al 2,5 % y abre el debate sobre nuevos ajustes

La autoridad monetaria afronta este jueves una subida prácticamente descontada por el mercado, la segunda de este nuevo ciclo de presión inflacionaria. La gran incógnita será si el BCE continuará endureciendo su política monetaria después de septiembre.

Actualidad | Finanzas | Última hora | 09/09/2026

El Banco Central Europeo se prepara para elevar este jueves los tipos de interés hasta el 2,5%.

La decisión cuenta con un amplio consenso dentro del Consejo de Gobierno y está prácticamente descontada por los mercados.

Una vez confirmada, supondrá la segunda subida de tipos de este nuevo ciclo de presión inflacionaria y situará el precio del dinero en niveles no vistos desde marzo del pasado ejercicio.

La energía vuelve a presionar la inflación

El repunte de las tensiones entre Estados Unidos e Irán, su impacto sobre el estrecho de Ormuz y el consecuente encarecimiento de la energía han reforzado los argumentos a favor de un nuevo endurecimiento monetario.

«El entorno inflacionario se ha fortalecido, lo que hace que el argumento a favor de una subida sea bastante claro. Es muy probable que ajustemos los tipos al alza», aseguró recientemente Gediminas Šimkus, presidente del Banco de Lituania.

En la misma línea se expresó Primo Dolenc, gobernador del Banco de Eslovenia, al indicar que «los argumentos están ahí para una subida en septiembre para salvaguardar el objetivo de inflación».

La reunión se celebrará en Berlín

La decisión se tomará en el centro recreativo del Deutsche Bundesbank situado en el distrito de Steglitz-Zehlendorf, a las afueras de Berlín.

El banco central alemán ejerce como anfitrión de la reunión de política monetaria que el BCE celebra una vez al año fuera de su sede central de Fráncfort.

El presidente del Bundesbank, Joachim Nagel, también ha respaldado públicamente la subida y ha señalado que el resultado de la reunión es «relativamente predecible».

Las dudas empiezan después de septiembre

La claridad sobre la decisión de esta semana contrasta con la incertidumbre sobre los próximos movimientos del BCE.

Christine Lagarde ha insistido en que la situación actual es diferente a la crisis inflacionaria de 2022 y 2023.

Entonces, el shock energético llevó la inflación general por encima del 10%, mientras que en la actualidad se mueve alrededor del 3%.

«No está claro que sea necesario otro aumento después del movimiento esperado esta semana», ha señalado Gabriel Makhlouf, gobernador del Banco de Irlanda.

Por su parte, Dimitar Radev, gobernador del Banco de Bulgaria, ha defendido que «la paciencia es importante».

Schnabel reclama más endurecimiento

Dentro del BCE también existen voces partidarias de continuar elevando los tipos.

Isabel Schnabel, miembro del Comité Ejecutivo, señaló a finales del pasado mes que «con el tipo de interés oficial actual, es poco probable que la inflación vuelva al objetivo a medio plazo y, por lo tanto, será necesario un mayor endurecimiento. Cuánto más endurecimiento se necesite dependerá de los datos que vayan llegando».

Su posición refleja el debate interno sobre hasta qué punto será necesario mantener una política monetaria más restrictiva para devolver la inflación al objetivo.

Octubre podría traer una pausa

Si el BCE mantiene el patrón seguido durante este ciclo monetario, una posible opción sería pausar las subidas en la reunión de octubre.

En ese escenario, la institución mantendría los tipos sin cambios y volvería a analizar la evolución de la inflación antes de decidir si resulta necesario un nuevo ajuste en diciembre.