Cepa 21 eleva más de un 60 % su beneficio en plena transformación del sector vitivinícola
La bodega liderada por José Moro cierra el ejercicio 2025 con un crecimiento del 8,2 % en su cifra de negocio, un incremento del 37,2 % en su EBITDA y una mejora del 61,6 % en el resultado del ejercicio, reforzando su posicionamiento en el segmento premium
Empresa | Vivir con Estilo | Redacción | 22/07/2026

El sector del vino vive un momento de transformación marcado por la evolución de los hábitos de consumo y por un consumidor cada vez más exigente, que demanda vinos capaces de combinar autenticidad, calidad y una conexión más directa con el territorio. En este contexto, CEPA 21 continúa consolidando su crecimiento gracias a una estrategia basada en la innovación, la excelencia y la capacidad de adaptación al mercado. La bodega liderada por José Moro ha cerrado el ejercicio 2025 con una sólida evolución de sus principales indicadores financieros, reforzando su posicionamiento dentro del segmento premium y confirmando el éxito de una nueva etapa que pone al consumidor en el centro sin perder de vista el origen. El importe neto de la cifra de negocio registró un crecimiento del 8,2 %. Especialmente significativo fue el comportamiento de la rentabilidad.
El EBITDA pasó de 1.004.628 euros a 1.378.338 euros, lo que representa un incremento del 37,2 % y refleja una mayor eficiencia operativa y la capacidad de la compañía para seguir generando valor. Por su parte, el resultado del ejercicio aumentó un 61,6 % reforzando la solidez financiera de la bodega. «Estos resultados son la consecuencia de una forma de entender el vino que pone al consumidor en el centro. Hemos sabido evolucionar escuchando al mercado, pero sin renunciar a nuestra identidad. Crecer en un contexto como el actual nos confirma que vamos por el buen camino y nos anima a seguir impulsando un proyecto que mira al futuro desde el máximo respeto por el territorio», afirma José Moro, presidente de Bodegas Cepa 21.
El desarrollo económico de la compañía también se ha visto respaldado por el crecimiento de sus principales canales de comercialización, reflejo de una estrategia enfocada en ampliar la presencia de la marca y adaptarse a las nuevas formas de consumo. Durante 2025, el canal de distribución registró un incremento del 8,1 %, mientras que el canal de alimentación experimentó un destacado crecimiento del 19,4 % y el comercio electrónico avanzó un 17 %. Estos resultados consolidan una estrategia omnicanal que permite acercar la marca al consumidor allí donde se encuentra y respondiendo de forma eficaz a los nuevos hábitos de compra.
LA ESCUCHA ACTIVA COMO MOTOR DE CRECIMIENTO
Los buenos resultados de la compañía van íntimamente ligados a la transformación estratégica emprendida por la bodega durante los últimos años. Para José Moro, «la gran revolución del vino contemporáneo es la escucha activa», una filosofía que implica entender las necesidades del entorno (viñedo, suelo y clima) y los gustos y necesidades del consumidor. El mercado del vino evoluciona a gran velocidad y el público actual demanda vinos más accesibles, equilibrados y fáciles de beber, no exentos de complejidad, pero que permitan un consumo más inmediato. Y ese cambio de mirada ha transformado por completo la manera de trabajar en Cepa 21. Sobre esa idea se construye la nueva etapa, basada en una reinterpretación de la Ribera del Duero a través de vinos más elegantes, frescos y sutiles, sin renunciar al carácter que define a Cepa 21.
Esta evolución ya se materializa en referencias como La Rendija 2024 y La Pelliza 2024, vinos que simbolizan el inicio de esta nueva identidad y que reflejan una forma diferente de entender la elaboración, donde la precisión técnica, el respeto al paisaje y la búsqueda de una mayor expresividad marcan el camino. Novedades que han salido pisando fuerte al mercado y que en su primera añada han obtenido 95 puntos en ambos casos por parte de la prestigiosa Guía Peñín.
La nueva etapa de CEPA 21 también se sustenta en un profundo trabajo en viñedo y bodega. La firma desarrolla una viticultura regenerativa orientada a recuperar el suelo como un ecosistema vivo mediante el empleo de microorganismos autóctonos y materia orgánica procedente de las propias parcelas, favoreciendo una maduración más equilibrada y una mayor expresión aromática de la uva. En paralelo, la incorporación de nuevas técnicas de elaboración y el uso de tinas de roble francés permiten obtener vinos con mayor precisión, equilibrio y elegancia, siempre fieles a la identidad del territorio. «El consumidor de hoy busca vinos con personalidad, pero también más frescos, elegantes y fáciles de disfrutar. En Cepa 21 trabajamos para responder a esa nueva realidad desde el respeto al viñedo y una viticultura cada vez más sostenible. Nuestro reto es seguir creciendo sin dejar de escuchar lo que demanda el mercado y lo que nuestra tierra pide para seguir siendo el principal activo del negocio», señala José Moro.
Con la mirada puesta en los próximos años, Cepa 21 refuerza su hoja de ruta: crear valor y reforzar su presencia en el segmento premium. La compañía intensificará el desarrollo de vinos de alta gama, ganará terreno en mercados internacionales —consolidando su expansión y abriendo puertas en mercados emergentes— y seguirá apostando por la calidad, la innovación y la excelencia como sello distintivo en cada uno de sus procesos. Detrás de esta estrategia está la viticultura regenerativa, que cuida el viñedo, impulsa la biodiversidad y protege la sostenibilidad del entorno, dando forma a vinos con carácter propio y máximo respeto por el territorio.









