La tensión fiscal golpea a Francia: el bono a diez años roza el 5 % y el CAC cae a mínimos del año

La preocupación por la situación fiscal y política de Francia se ha trasladado con fuerza a los mercados financieros. La rentabilidad del bono soberano a diez años ha superado el 4,9 %, niveles no vistos desde 2002, mientras que el CAC 40 acumula una caída superior al 5 % en 2026 y se mueve cerca de sus mínimos del ejercicio.

Actualidad | Finanzas | 09/10/2026

El bono francés a diez años superó este jueves el 4,9 %, después de haber incrementado su rentabilidad en alrededor de 135 puntos básicos desde comienzos de 2026.

El movimiento refleja tanto el incremento generalizado de las rentabilidades de la deuda internacional como una mayor preocupación específica por las cuentas públicas francesas.

La escalada del conflicto en Oriente Próximo y el consiguiente encarecimiento de la energía han aumentado las expectativas de inflación y contribuido al endurecimiento de las condiciones financieras.

Francia afronta además una situación fiscal más complicada que otras grandes economías de la zona euro, con un déficit público situado en el 5,4 % del PIB.

«El principal problema de Francia es su elevado nivel de déficit. El mercado no muestra una confianza especial en que pueda bajarse al 5% de objetivo previsto desde el Gobierno. A ello se suma un factor político relevante: en primavera habrá elecciones en Francia, con opciones muy abiertas y situadas prácticamente de un extremo a otro del espectro político», comenta el director de inversiones de Mutualidad, Pedro del Pozo.

La prima de riesgo alcanza máximos desde 2012

La presión resulta especialmente visible en el diferencial entre la deuda francesa y la alemana.

Mientras la rentabilidad del ‘bund’ ha aumentado alrededor de 60 puntos básicos desde comienzos de año, el incremento registrado por el bono francés ha sido más del doble.

La prima de riesgo francesa ha superado así los 135 puntos básicos, alcanzando niveles no vistos desde 2012.

La tensión se extiende además a buena parte de la curva de deuda gala, con aumentos superiores a los 100 puntos básicos en numerosos vencimientos comprendidos entre uno y veinte años.

El encarecimiento de la financiación supone que Francia debe ofrecer mayores rentabilidades para atraer a los inversores y colocar sus emisiones de deuda.

También han aumentado las coberturas frente a un eventual impago. Los CDS a cinco años de Francia rondan los 80 puntos básicos, máximos desde 2012, aunque el riesgo de ‘default’ continúa siendo reducido.

El CAC 40 pierde más de un 5 % en el año

La incertidumbre también está afectando a la Bolsa de París.

El CAC 40 se aproxima a sus mínimos del ejercicio y acumula un retroceso superior al 5 % en 2026.

Su evolución contrasta con la del EuroStoxx 50, que todavía avanza aproximadamente un 5,5 % en el año, lo que deja una diferencia superior a diez puntos porcentuales entre ambos índices.

Este comportamiento resulta especialmente significativo por el elevado peso de las compañías francesas dentro del propio EuroStoxx 50.

Los bancos también sufren la presión

La tensión sobre la deuda soberana empieza a reflejarse asimismo en el comportamiento de las grandes entidades financieras francesas.

«Como resultado, que era de esperar, en las últimas semanas observamos que los bancos franceses han tenido un comportamiento peor que el de sus homólogos europeos, tanto en el ámbito del crédito como en la renta variable», explica el gestor de carteras de TwentyFour AM (boutique de Vontobel), Jakub Lichwa.

El mercado vigila ahora la posibilidad de que las tensiones francesas se extiendan a otros activos y países de la zona euro.

«Dada la importancia sistémica de Francia en la zona euro, una mayor ampliación de sus diferenciales podría trasladarse a otros mercados. Esto sitúa al BCE en una posición complicada: mantener una postura restrictiva para combatir la inflación podría agravar las presiones fiscales, mientras que suavizarla podría socavar la credibilidad de su política monetaria», explica el director de inversiones de Wellington Management, Marco Giordano.

Moody’s mantiene una perspectiva negativa

Moody’s mantiene actualmente la deuda soberana francesa en Aa3 con perspectiva negativa, una valoración que refleja la preocupación por la capacidad del país para avanzar en la consolidación de sus cuentas públicas en un contexto de fragmentación política.

La agencia considera que las dificultades políticas podrían complicar la reducción del déficit y provocar un aumento persistente de los costes de financiación.

El Tesoro francés, sin embargo, no contempla por ahora modificar sustancialmente su estrategia de emisiones.

«La estrategia de emisión de deuda de Francia responde a la demanda de los inversores. Esto nos permite tener flexibilidad a la hora de decidir qué bonos específicos emitiremos en las subastas, para así ajustarnos lo máximo posible a la demanda», explicó el ministro de finanzas del país a Bloomberg, Ronald Lescure.

La evolución de las cuentas públicas, la situación política y el comportamiento de los mercados de deuda serán así factores determinantes para Francia durante los próximos meses, en un escenario marcado también por unos costes de financiación cada vez más elevados.