El conflicto con Irán hunde las Bolsas y dispara el gas

Actualidad | Destacado | Finanzas | 03/03/2026

La referencia europea del gas natural, el contrato TTF negociado en Países Bajos, se disparaba más de un 33% a media mañana en un contexto marcado por una nueva oleada de ataques de Israel y Estados Unidos sobre Irán y la amenaza de la Guardia Revolucionaria iraní de atacar cualquier barco que atraviese el estrecho de Ormuz, enclave estratégico para el transporte de gas y petróleo.

En torno a las 10.38 horas, el precio del gas en Europa alcanzaba los 57,596 euros por megavatio hora, con un avance del 33,2%. Durante la sesión llegó a tocar los 59,165 euros, lo que supone una subida del 36,8% respecto a los 43,25 euros con los que cerró el mercado el lunes.

Impacto inmediato en Bolsas y materias primas

La tensión energética se trasladó rápidamente a los mercados financieros. El Ibex 35 abrió la jornada con una caída del 1,54%, que se ampliaba hasta el 3,6% hora y media después, situándose en los 17.229 puntos. Las principales plazas europeas también profundizaban en las pérdidas, con descensos que oscilaban entre el 2,3% y el 3,5%, especialmente acusados en Milán y Fráncfort.

En paralelo, el crudo avanzaba más de un 5%, mientras que el oro, tras iniciar la jornada con un repunte cercano al 0,3%, cedía ligeramente, reflejando la elevada volatilidad en los activos vinculados al riesgo geopolítico.

La Guardia Revolucionaria confirmó un ataque contra el petrolero Athe Nova, con bandera de Honduras y presuntamente vinculado a Estados Unidos, en el estrecho de Ormuz. Además, Irán advirtió que el tránsito por esta vía se encuentra cortado y amenazó con atacar cualquier embarcación que lo cruce en represalia por los bombardeos.

Ormuz, eje crítico del comercio energético global

El estrecho de Ormuz es la principal arteria mundial para el transporte de petróleo y gas. Según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), por esta vía transita alrededor de uno de cada cinco barriles de petróleo consumidos globalmente, y cualquier interrupción tiene efectos inmediatos sobre la economía mundial.

En 2024, aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de gas natural licuado transitó por Ormuz, principalmente desde Qatar. La EIA estima que el 84% del crudo y condensado y el 83% del GNL que cruzaron el estrecho ese año se dirigieron a mercados asiáticos. China, India, Japón y Corea del Sur concentraron el 69% de los flujos de crudo y condensado procedentes de la zona.

Estados Unidos importó en 2024 alrededor de 0,5 millones de barriles diarios de crudo y condensado desde el Golfo Pérsico a través de Ormuz, el 7% de sus importaciones totales, aunque estas se sitúan en mínimos de casi cuatro décadas por el aumento de la producción doméstica y las compras a Canadá.

Dependencia limitada de España

En el caso de España, la exposición directa al estrecho es reducida gracias a la diversificación de suministros. Las importaciones de crudo alcanzaron los 61,423 millones de toneladas en 2025, un 4,9% menos que el año anterior.

Según la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, apenas el 5% del petróleo y el 2% del gas natural licuado que llegan a España transitan por Ormuz, lo que limita el impacto directo de un eventual cierre prolongado, aunque no evita el efecto sobre los precios internacionales.